
Banco Central atribuye apreciación del peso al aumento en el flujo de divisas
SANTO DOMINGO, 12 agosto.– El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) afirmó que la apreciación reciente del peso dominicano responde principalmente al dinamismo de las actividades generadoras de divisas y al funcionamiento de un régimen cambiario de flotación, en el que el valor de la moneda se determina esencialmente por la oferta y la demanda.
En una publicación titulada La dinámica reciente del tipo de cambio y el esquema de metas de inflación, la institución explicó que decidió presentar estas consideraciones para mantener debidamente informados a los agentes económicos y al público, ante el debate surgido en los medios de comunicación sobre la evolución de la tasa de cambio.
El BCRD indicó que el peso dominicano ha mostrado una tendencia hacia la apreciación durante el presente año. Recordó que el comportamiento del tipo de cambio ha tenido históricamente una importancia significativa para los agentes económicos, por tratarse de una variable utilizada para definir sus planes de inversión y consumo.
Los episodios de variabilidad en el valor de la moneda nacional son seguidos con especial interés por periodistas, economistas, empresarios y consumidores, quienes analizan sus posibles efectos sobre la economía dominicana.
En ese sentido, la entidad señaló que la prensa ha recogido recientemente diversas opiniones acerca de la coyuntura cambiaria, caracterizada por una apreciación acumulada del peso de aproximadamente un 8.1 %. Los análisis se han concentrado tanto en las causas de ese comportamiento como en los sectores beneficiados y perjudicados.
Inflación promedio de 4 % desde 2012
El Banco Central recordó que desde 2012 opera bajo un esquema de metas de inflación, con un objetivo de 4 % ± 1 %. A través de ese marco operativo, la inflación interanual promedio registrada desde el inicio de su implementación hasta la actualidad ha sido de 4.0 %.
De acuerdo con la publicación, ese esquema ha permitido reducir tanto el nivel como la volatilidad de la inflación y ha contribuido a que los agentes económicos anclen gradualmente sus expectativas en la meta anunciada por el Banco Central, en vez de hacerlo en función del tipo de cambio, como ocurría anteriormente.
A partir de esos resultados, la institución consideró importante reiterar los factores que explican el comportamiento reciente de la tasa de cambio y la manera en que esa dinámica se enmarca dentro de la política monetaria vigente.
Actividades generadoras de divisas
Como primer elemento, el BCRD sostuvo que el comportamiento del peso dominicano ha estado vinculado principalmente con el dinamismo de las actividades que generan divisas para la economía.
Durante el primer semestre del año, las exportaciones aportaron US$8,746 millones; el turismo, US$6,716 millones; las remesas, US$6,291 millones, y la inversión extranjera directa alcanzó los US$3,277 millones.
En conjunto, estos sectores generaron aproximadamente US$2,800 millones adicionales respecto al monto registrado durante igual periodo de 2025, aun en un contexto de apreciación de la moneda dominicana.
El mayor flujo de divisas compensó el incremento de la demanda provocado por el aumento de la factura petrolera. Como resultado, el peso se ha apreciado frente al dólar estadounidense un 8.1 % desde el cierre del año pasado y un 5.4 % en términos interanuales.
La institución resaltó que esa tendencia no es exclusiva de la República Dominicana, pues también se observa en la mayoría de los países de América Latina que operan bajo esquemas de metas de inflación.
FMI reclasificó el régimen cambiario
Como segundo aspecto, el Banco Central recordó que en 2025 el Fondo Monetario Internacional (FMI) reclasificó el régimen cambiario de la República Dominicana, que pasó de ser considerado administrado a uno de flotación.
Esto significa que el valor de la moneda se determina fundamentalmente por las condiciones de oferta y demanda existentes en el mercado.
Según el BCRD, la reclasificación reconoce la existencia de un mercado cambiario más profundo, en el cual las intervenciones directas de la entidad están orientadas principalmente a moderar los riesgos que los episodios de volatilidad excesiva de la tasa de cambio puedan representar para los objetivos de inflación y la estabilidad financiera.
El Banco Central informó que durante el presente año ha comprado divisas por US$415 millones y no ha efectuado ventas en el mercado al contado o spot.
Con ese dato, la institución rechazó la opinión de algunos analistas que atribuyen el actual proceso de apreciación cambiaria a sus intervenciones directas en el mercado.
Fluctuaciones deben responder a fundamentos económicos
Como tercer punto, el organismo monetario señaló que lo relevante es que las fluctuaciones de la tasa de cambio sean consistentes con los fundamentos de la economía dominicana, tal como han destacado los informes más recientes del FMI sobre el país y distintos estudios elaborados por el propio Banco Central.
La entidad explicó que, para las economías que operan bajo esquemas de metas de inflación, lo más recomendable es mantener un régimen cambiario de flotación, debido a que este aumenta su capacidad para absorber choques externos.
Pese al escenario internacional marcado por la incertidumbre y el incremento de los precios de las materias primas, el BCRD aseguró que la República Dominicana mantiene una posición de fortaleza macroeconómica, con un crecimiento que se aproxima a su nivel potencial y un sistema financiero robusto.
Asimismo, proyectó que la inflación concluirá el año dentro del rango objetivo de 4 % ± 1 %, en un contexto en el que las expectativas de los agentes económicos permanecen ancladas a la meta establecida.
El Banco Central también anticipó que las actividades generadoras de divisas conservarán su dinamismo durante el resto del año.
En esas condiciones, el déficit de cuenta corriente se situaría alrededor del 1.3 % del producto interno bruto (PIB) y sería financiado casi tres veces por los flujos de inversión extranjera directa.
Finalmente, la institución aseguró que continuará vigilando las condiciones internacionales para adoptar oportunamente las medidas de política monetaria necesarias para cumplir la meta de inflación.
El Banco Central también procurará preservar el buen funcionamiento del mercado cambiario y la estabilidad macroeconómica de la República Dominicana.
