
Banco Central mantiene tasa de interés en 5.50 % y prevé crecimiento económico de 4.5 % en 2026
Santo Domingo.— El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió mantener su tasa de interés de política monetaria en 5.50 % anual durante su reunión de octubre de 2026, tras evaluar la persistente incertidumbre internacional, las presiones sobre los precios del petróleo y las perspectivas de que la inflación nacional retorne al rango objetivo hacia el cierre del año.
La institución también mantuvo en 6.00 % anual la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez, correspondiente a los repos a un día, mientras que la tasa de depósitos remunerados, conocida como overnight, continúa en 4.75 % anual.
El organismo explicó que su decisión tomó en cuenta la prolongación de los conflictos bélicos internacionales, que ha mantenido elevados los precios del petróleo, sus derivados y otras materias primas. Asimismo, ponderó que sus modelos de pronóstico anticipan que la inflación local continuará convergiendo hacia el rango objetivo de 4.0 % ± 1.0 % al finalizar el año, mientras las expectativas inflacionarias permanecen ancladas a la meta del Programa Monetario.
En su evaluación del panorama internacional, el Banco Central señaló que la economía de Estados Unidos mantiene su resiliencia, con un crecimiento interanual de 2.1 % en el tercer trimestre. Para el conjunto de 2026, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta una expansión de 2.3 %.
La inflación estadounidense se situó en 3.7 % interanual en septiembre, todavía por encima de la meta de 2.0 %, mientras que el mercado laboral permaneció estable, con una tasa de desempleo de 4.2 % durante ese mes.
Ante esas condiciones, la Reserva Federal dejó sin cambios su tasa de referencia en octubre. No obstante, los analistas prevén un incremento de 25 puntos básicos hacia el cierre de 2026.
Para la zona euro, el FMI estima un crecimiento económico de 1.1 % este año. En esa región, la inflación interanual aumentó a 3.8 % en septiembre, alejándose del objetivo de 2.0 % del Banco Central Europeo (BCE).
En ese contexto, el BCE mantuvo su tasa de política monetaria sin modificaciones en octubre, aunque se prevé un aumento en su reunión de diciembre.
En América Latina, la actividad económica continuaría mostrando un comportamiento moderado, con una expansión promedio de 2.3 % en 2026, de acuerdo con las proyecciones del FMI.
La inflación, entretanto, permanece por encima de las metas en varias economías latinoamericanas, influida por el componente energético. Frente a ese panorama, la mayoría de los bancos centrales de la región ha conservado sus tasas de política monetaria, mientras que Colombia y Uruguay las incrementaron en sus reuniones más recientes.
Respecto de las materias primas, el petróleo intermedio de Texas (WTI) registró en octubre un precio promedio de alrededor de US$97 por barril, manteniéndose elevado debido a la evolución del conflicto en Medio Oriente.
A esa situación se suma una menor capacidad de refinación internacional, que ha provocado un impacto de mayor magnitud sobre los precios de los combustibles derivados, especialmente el diésel.
El precio del oro, por su parte, se moderó durante octubre hasta situarse en torno a US$4,000 por onza troy, ante las perspectivas de que las tasas de interés permanezcan elevadas en Estados Unidos.
En el ámbito nacional, el Banco Central destacó que la inflación interanual ha continuado su proceso gradual de convergencia hacia el rango meta, al disminuir de 5.67 % en junio a 5.12 % en septiembre.
La inflación subyacente, que excluye los bienes más volátiles de la canasta, también se moderó durante ese período, al pasar de 4.96 % a 4.61 %, manteniéndose dentro del rango objetivo.
Según la entidad, ese comportamiento ha estado condicionado por los subsidios implementados por el Gobierno dominicano, mediante los cuales el aumento de los productos refinados del petróleo se ha trasladado solo parcialmente a los precios locales de los combustibles.
El sistema de pronósticos del BCRD indica que la inflación interanual retornaría al rango de 4.0 % ± 1.0 % durante el cuarto trimestre de 2026.
De igual manera, las expectativas inflacionarias de mediano plazo de los agentes económicos se mantienen ancladas al centro de la meta del Programa Monetario, mientras que las de corto plazo se han moderado.
La institución advirtió, sin embargo, que persisten riesgos al alza para la inflación, asociados con la continuidad de los conflictos bélicos y la posible incidencia de fenómenos climáticos sobre los precios de los alimentos.
Ante la volatilidad del entorno, el Banco Central continuará gestionando activamente la liquidez del sistema financiero para mantenerla en niveles adecuados.
Al cierre de septiembre, el crédito privado en moneda nacional registró una expansión interanual de alrededor de 7.4 %, impulsada principalmente por el financiamiento a los sectores productivos.
En cuanto a la actividad económica, el organismo informó que el país alcanzó un crecimiento interanual de 5.6 % en septiembre, con lo que acumuló una expansión de 4.6 % durante los primeros nueve meses de 2026.
Ese desempeño estuvo sustentado en la evolución positiva de la construcción, la intermediación financiera y la actividad de hoteles, bares y restaurantes.
Para el cierre del año, el Banco Central proyecta un crecimiento en torno a 4.5 %, que se situaría entre los más elevados de América Latina, apoyado en el impulso de la inversión y la resiliencia del sector externo.
El dinamismo de las actividades generadoras de divisas también ha favorecido la estabilidad relativa del tipo de cambio. Al cierre de octubre, el peso dominicano acumulaba una apreciación cercana al 4 %.
Asimismo, las reservas internacionales se ubicaron en aproximadamente US$15,200 millones al finalizar septiembre, equivalentes a alrededor de 10.5 % del producto interno bruto y a unos cinco meses de importaciones, niveles superiores a las métricas recomendadas por el FMI.
El Banco Central resaltó que la economía dominicana dispone de fundamentos sólidos, un sistema financiero robusto y un sector privado resiliente. Indicó que esas fortalezas, junto con la coordinación de las políticas monetaria y fiscal, contribuirán a enfrentar el desafiante escenario internacional.
Finalmente, reiteró que continuará monitoreando la coyuntura externa y sus posibles efectos sobre la economía nacional, para adoptar las medidas necesarias que permitan cumplir la meta de inflación y preservar la estabilidad macroeconómica.
