
Banco Central prepara nuevo sistema de pagos instantáneos que operará las 24 horas y acreditará transferencias en segundos
SANTO DOMINGO, 26 agosto.- El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) avanza hacia una nueva etapa en la modernización de la infraestructura financiera nacional con la implementación de un Sistema de Gestión de Pagos Instantáneos (SGPI), una plataforma que permitirá realizar transferencias y pagos durante las 24 horas, los siete días de la semana y los 365 días del año, con acreditaciones previstas en un máximo de 10 segundos.
La iniciativa forma parte del proceso de transformación del Sistema de Pago y Liquidación de Valores de la República Dominicana (SIPARD) y procura ampliar el uso de los pagos electrónicos, fortalecer la inclusión financiera, reducir la dependencia del efectivo y facilitar la participación de proveedores bancarios y no bancarios en un ecosistema regulado e interoperable.
Los detalles fueron expuestos por Ángel González Tejada, quien, sustentándose en datos oficiales del Banco Central, explica que el proyecto representa una nueva fase dentro de las reformas que durante las últimas dos décadas han transformado los mecanismos mediante los cuales se procesan y liquidan las operaciones financieras en República Dominicana.
Una transformación iniciada hace dos décadas
El Banco Central, además de sus responsabilidades relacionadas con la estabilidad de precios, la regulación del sistema financiero y la emisión monetaria, tiene entre sus atribuciones promover la eficiencia y seguridad de los sistemas de pago.
En cumplimiento de esa función, entre 2006 y 2013 desarrolló, con asistencia del Banco Mundial, las entidades del sistema financiero y otros organismos supervisores, una profunda reforma del SIPARD en sus componentes legales, operativos y tecnológicos.
Ese proceso permitió establecer nuevas normativas para los sistemas de pago, mejorar los procedimientos operativos y dotar al país de una plataforma para la liquidación de operaciones en tiempo real.
Entre las medidas adoptadas estuvo la emisión del Reglamento de Sistemas de Pago, que estableció el régimen jurídico y los procedimientos aplicables al SIPARD. La normativa ha sido posteriormente modificada para adaptarla a las innovaciones tecnológicas y financieras que han surgido en este mercado.
Otro de los cambios fundamentales fue la implementación del Sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR), convertido en la plataforma central para liquidar las operaciones de los diferentes sistemas de pago del país, así como transacciones vinculadas con los sectores bancario, de valores y de seguridad social.
Según los datos oficiales citados por González Tejada, solamente durante 2025 el sistema LBTR procesó 46 millones de pagos, después de registrar un crecimiento promedio anual de 46.1 % desde que comenzó a funcionar en 2008.
La modernización incluyó igualmente la estandarización del cheque y la puesta en funcionamiento de una nueva plataforma de compensación basada en el truncamiento y la digitalización de esos documentos, lo que permitió disminuir los tiempos necesarios para acreditar los fondos en las cuentas de los clientes.
Integración regional y Pagos al Instante
Otro paso se produjo en 2011, cuando el Banco Central comenzó a operar como gestor institucional del Sistema de Interconexión de Pagos de Centroamérica y República Dominicana (SIPA).
La plataforma facilita transferencias de fondos entre clientes de instituciones financieras pertenecientes a los países integrantes del Consejo Monetario Centroamericano (CMCA): Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana.
Posteriormente, en 2014, el BCRD puso en funcionamiento el servicio Pagos al Instante BCRD, utilizando como infraestructura el sistema LBTR, con el propósito de impulsar las transferencias minoristas.
El servicio funciona actualmente desde las 7:00 de la mañana hasta las 11:00 de la noche durante los 365 días del año y permite realizar operaciones en pesos dominicanos, dólares estadounidenses y euros, con acreditación de los fondos en pocos minutos.
Todas las entidades financieras participan en este mecanismo, cuya utilización ha aumentado considerablemente. De acuerdo con las estadísticas citadas en el análisis, Pagos al Instante BCRD registra un crecimiento promedio anual de 62 %.
Sin embargo, la rápida transformación tecnológica de los sistemas financieros internacionales ha llevado al Banco Central a considerar necesaria una nueva plataforma capaz de garantizar la sostenibilidad de ese servicio, extender completamente sus horarios y ampliar las posibilidades de acceso y utilización.
¿Por qué República Dominicana necesita una nueva plataforma?
La Ley Monetaria y Financiera 183-02, que regula el sistema monetario, cambiario y financiero dominicano y establece las atribuciones de la Junta Monetaria, el Banco Central y la Superintendencia de Bancos, dispone que los sistemas de pago constituyen un servicio público de titularidad exclusiva del BCRD.
Partiendo de esa responsabilidad, el gobernador del Banco Central y presidente de la Junta Monetaria, Héctor Valdez Albizu, anunció en noviembre de 2024 el inicio del proceso de adquisición e implementación del nuevo Sistema de Gestión de Pagos Instantáneos.
El proyecto persigue incrementar los pagos electrónicos, disminuir la exclusión en el acceso y utilización de servicios financieros y de pago, y permitir la participación de proveedores de servicios de pago bancarios y no bancarios dentro de una infraestructura interoperable y regulada.
Su implementación ha sido concebida como un proyecto de alcance nacional vinculado a la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), promovida por el Banco Central junto con los supervisores del sistema financiero y los gremios que agrupan a las entidades financieras.
Inclusión financiera como uno de los objetivos
La Estrategia Nacional de Inclusión Financiera 2022-2030 procura reducir las brechas que todavía mantienen a una parte de la población fuera de los servicios financieros formales.
La estrategia está estructurada alrededor de seis grandes objetivos: ampliar el acceso al financiamiento sostenible y formal para personas y mipymes; incrementar el acceso y utilización digital de productos de pago, ahorro, seguros e inversión; desarrollar un ecosistema financiero competitivo e innovador; fortalecer la transparencia y protección de los usuarios; elevar los conocimientos y capacidades económico-financieras de la población; y generar investigaciones que permitan identificar las barreras existentes para una mayor inclusión.
Aunque República Dominicana ha logrado avances, las autoridades consideran que todavía existe un amplio margen para incorporar nuevos sectores al sistema.
González Tejada señala que, de acuerdo con el Global Findex 2025 del Banco Mundial, la tasa de bancarización e inclusión financiera de República Dominicana se sitúa en aproximadamente 65 % de la población adulta.
En ese escenario, el nuevo sistema de pagos instantáneos podría convertirse en una herramienta para incorporar personas y actividades económicas que actualmente tienen acceso limitado o carecen de servicios financieros formales.
Los beneficios no estarían destinados exclusivamente a los clientes tradicionales de los bancos. También podrían alcanzar a micro y pequeñas empresas, comerciantes y otros actores de la economía, ampliando la utilización de los servicios financieros y aumentando la trazabilidad de las operaciones.
Cinco principios para el nuevo sistema
El Sistema de Gestión de Pagos Instantáneos tendrá como principios fundamentales la interoperabilidad, estandarización, acceso amplio y equitativo, inclusividad y digitalización.
La interoperabilidad permitirá conectar a los diferentes proveedores de servicios de pago, mientras que la estandarización busca actualizar normas y procedimientos conforme a estándares comunes que hagan más eficiente el procesamiento de las transacciones.
El acceso amplio y equitativo pretende incorporar diferentes proveedores, instrumentos y canales, creando condiciones para aumentar la competencia y la innovación.
Las entidades con menor capacidad tecnológica o financiera podrán participar indirectamente cuando no estén en condiciones de satisfacer los requerimientos exigidos para conectarse directamente a la infraestructura.
El componente de inclusividad estará dirigido a facilitar servicios financieros y de pago a personas con escasa vinculación con el sistema formal, mientras que la digitalización busca incrementar los pagos electrónicos y disminuir tanto el uso del efectivo como los costos asociados con su manejo.
El Banco Mundial presta asistencia técnica al Banco Central dominicano en los diferentes aspectos relacionados con la implementación de la nueva infraestructura.
Una tendencia que se extiende internacionalmente
Los sistemas de pagos instantáneos forman parte de una transformación que experimentan numerosos mercados financieros. Diferentes bancos centrales han desarrollado plataformas públicas destinadas a permitir operaciones inmediatas y favorecer la digitalización de sus economías.
En América Latina destacan las experiencias de Brasil, Colombia, Costa Rica, Paraguay y México, cuyos bancos centrales han impulsado diferentes modalidades de sistemas de pago inmediato.
República Dominicana pretende aprovechar esas experiencias y adaptarlas a las características de su mercado financiero.
El nuevo SGPI sustituirá eventualmente el actual servicio de Pagos al Instante BCRD para las operaciones minoristas y, entre otras transformaciones, permitirá separar las transacciones de bajo valor de las operaciones de alto valor, que permanecerán en plataformas diferenciadas.
Transferencias acreditadas en diez segundos
Uno de los cambios más visibles para los usuarios será la velocidad.
La nueva plataforma está diseñada para reducir hasta aproximadamente 10 segundos el tiempo de acreditación de una transferencia, además de permitir la validación de las cuentas y la confirmación de que los recursos llegaron definitivamente al destinatario.
También deberá ampliar la digitalización, mejorar la experiencia de los usuarios, disminuir los costos asociados con transferencias y pagos, facilitar la incorporación de entidades no bancarias y mantener el servicio disponible 24 horas al día, siete días por semana y 365 días al año.
El sistema ofrecerá, además, una mayor variedad de modalidades de utilización y deberá contribuir a disminuir la circulación de efectivo y los costos relacionados con su manejo.
El número de cuenta podrá ser sustituido por un “alias”
Los clientes de las entidades financieras no tendrán que abandonar las aplicaciones que utilizan actualmente. Continuarán realizando operaciones mediante las plataformas de banca por internet y las aplicaciones móviles de sus respectivos bancos.
Una de las principales novedades estará en la forma de identificar al destinatario.
El sistema permitirá utilizar un “alias” asociado con la cuenta, que podrá consistir en un correo electrónico, un número de teléfono celular, el Registro Nacional de Contribuyentes (RNC) o un código alfanumérico generado por las entidades participantes.
Esto permitirá que una persona pueda transferir dinero sin tener que introducir extensos números de cuentas ni otros datos de identificación del receptor, simplificando las operaciones.
A ello se sumarán la acreditación prácticamente inmediata, la disponibilidad permanente del servicio y una mayor cantidad de alternativas para realizar pagos.
Empresa sueca desarrollará la solución tecnológica
Después de que el Banco Central y la Junta Monetaria decidieran implementar la plataforma, fueron conformados equipos multidisciplinarios integrados por técnicos del BCRD y representantes de los proveedores de servicios de pago.
Las autoridades también realizaron reuniones con representantes de bancos centrales que ya operan este tipo de infraestructura y convocaron una licitación internacional dirigida a compañías con experiencia en el desarrollo de sistemas similares.
El proceso culminó con la selección de la empresa sueca CMA Small Systems, que ha suministrado soluciones tecnológicas para sistemas de pagos instantáneos en países como Paraguay, Azerbaiyán, Mauricio, Moldavia, Serbia, Pakistán, Vietnam y Tayikistán.
Como parte de la preparación del proyecto se celebraron, además, dos foros especializados sobre pagos instantáneos, durante los cuales fueron examinadas las experiencias de los bancos centrales de Brasil, Colombia, Costa Rica y Paraguay.
Especialistas del Banco Mundial participaron igualmente para ofrecer una perspectiva internacional sobre el desarrollo de este tipo de infraestructura.
Paralelamente, fue habilitado un sandbox o entorno controlado de pruebas, destinado al Banco Central y a los diferentes proveedores de servicios de pago que deberán conectarse con la plataforma.
Plataforma comenzaría a operar en 2027
De acuerdo con el calendario presentado, el Banco Central tiene previsto realizar el lanzamiento en producción durante el primer semestre de 2027.
En una primera etapa estarán disponibles las transferencias de fondos entre personas físicas y jurídicas.
Posteriormente se incorporarán progresivamente otras modalidades, entre ellas los pagos a comercios mediante códigos QR, pagos gubernamentales, interoperabilidad de terminales de puntos de venta y cajeros automáticos, iniciación de pagos y operaciones transfronterizas.
El despliegue gradual permitirá ampliar las funcionalidades a medida que las entidades participantes y la infraestructura tecnológica completen las diferentes etapas de integración.
Protección frente al fraude y reclamaciones
La modernización también contempla mecanismos dirigidos a proteger a los usuarios.
El diseño del nuevo sistema incluye reglas y procedimientos para atender reclamaciones, gestionar posibles operaciones fraudulentas y mitigar los riesgos asociados con una plataforma que procesará transacciones prácticamente en tiempo real.
La seguridad será especialmente relevante debido a que la rapidez de las transferencias y la disponibilidad permanente obligan a las entidades participantes a contar con mecanismos tecnológicos capaces de detectar operaciones irregulares sin afectar la fluidez del servicio.
El proyecto supone así una transformación que va más allá de reducir el tiempo de una transferencia. El objetivo institucional es crear una infraestructura sobre la cual puedan desarrollarse nuevos servicios financieros digitales, ampliar la competencia y conectar progresivamente a bancos, entidades no bancarias, comercios, empresas, instituciones públicas y ciudadanos.
Con la puesta en funcionamiento del Sistema de Gestión de Pagos Instantáneos, el Banco Central procura dar un nuevo impulso a la modernización del SIPARD y crear las condiciones para que República Dominicana avance hacia una economía con mayor utilización de medios electrónicos.
La expectativa planteada por González Tejada, a partir de las informaciones oficiales del BCRD, es que la combinación de operaciones en segundos, disponibilidad 24/7/365, utilización de alias, incorporación de proveedores bancarios y no bancarios, pagos mediante QR y otras modalidades digitales contribuya a reducir las barreras de acceso a los servicios financieros.
El resultado esperado es una mayor inclusión y bancarización, menores costos asociados al manejo del efectivo, más trazabilidad de las operaciones y un ecosistema de pagos con mayor capacidad para innovar y competir, dentro de las regulaciones establecidas por las autoridades monetarias y financieras dominicanas.
