
Brasil elige entre Lula y Flávio Bolsonaro en una segunda vuelta de resultado incierto
São Paulo, 25 de octubre de 2026.— Los brasileños comenzaron a votar este domingo para decidir entre la continuidad del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el regreso del bolsonarismo al poder con el senador Flávio Bolsonaro, en una segunda vuelta marcada por encuestas ajustadas, una intensa polarización y diferencias sobre economía, seguridad y relaciones internacionales.
Más de 158,7 millones de electores están habilitados para participar en los comicios, que definirán quién gobernará la mayor economía latinoamericana durante el período 2027-2030.
Los centros de votación abrieron a las 8:00 de la mañana, hora de Brasilia, y cerrarán a las 5:00 de la tarde, equivalentes a las 7:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde en República Dominicana. La divulgación del escrutinio comenzará tras el cierre, conforme las autoridades electorales reciban y procesen los resultados de las urnas electrónicas.
Flávio Bolsonaro votó alrededor de las 8:20 de la mañana en Río de Janeiro, acompañado de su esposa, durante una jornada lluviosa. Después de sufragar, sostuvo que había llegado la hora del cambio y exhortó a los ciudadanos a acudir a las urnas pese a las condiciones del tiempo.
Lula tenía previsto votar en São Bernardo do Campo, en la región metropolitana de São Paulo, donde desarrolló su trayectoria sindical antes de convertirse en dirigente nacional.
La participación constituye una de las principales incógnitas. Más de 33 millones de electores se abstuvieron en la primera vuelta y podrán votar este domingo si mantienen regularizada su inscripción electoral.
Los últimos sondeos dejaron abierta la competencia. Datafolha y Quaest situaron a Flávio Bolsonaro con un 51 % de los votos válidos frente al 49 % de Lula, una diferencia comprendida dentro de sus márgenes de error de dos puntos porcentuales.
Otro estudio de AtlasIntel, divulgado el sábado, otorgó un 50,8 % al candidato del Partido Liberal y un 49,2 % al presidente. Esa investigación entrevistó a 4.990 electores entre el 18 y el 23 de octubre, mediante reclutamiento digital, con un margen de error de un punto porcentual y un nivel de confianza del 95 %. Las cifras corresponden a intenciones de voto y no a resultados de la jornada.
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio obtuvo el 47,03 % de los votos válidos y Lula el 45,16 %. El resultado obligó al mandatario a intensificar la búsqueda de apoyos para remontar la ventaja de su adversario.
Lula aspira a un cuarto mandato presidencial, después de gobernar entre 2003 y 2010 y regresar al poder en 2023. Mantiene como compañero de fórmula al vicepresidente Geraldo Alckmin. Flávio, senador por Río de Janeiro, concurre acompañado del diputado Alfredo Gaspar.
El costo de vida, el endeudamiento familiar y la inseguridad han ocupado el centro de la campaña. El presidente defiende sus políticas sociales y ha promovido medidas de alivio económico, mientras su rival promete reducir los precios de los alimentos y endurecer la respuesta contra la delincuencia.
Las diferencias también abarcan la política ambiental y las relaciones con Washington. Flávio plantea un acercamiento a la Administración de Donald Trump; Lula ha cuestionado las presiones comerciales estadounidenses y defendido la autonomía brasileña.
El desenlace tendrá consecuencias para la gobernabilidad. Los avances de las fuerzas de derecha en las elecciones legislativas podrían facilitar la agenda de Flávio si gana o complicar la formación de mayorías para Lula si logra reelegirse.
Ambos candidatos cerraron sus campañas con movilizaciones multitudinarias. Lula reunió seguidores en Copacabana y São Paulo, mientras Flávio encabezó actividades en Belo Horizonte y Río de Janeiro. El futuro de Jair Bolsonaro también atravesó la contienda: su hijo ha prometido impulsar su liberación tras la condena por la tentativa golpista.
La jornada se desarrolla mediante voto electrónico. Resultará vencedor quien obtenga más de la mitad de los votos válidos, excluidos los blancos y nulos. Durante las primeras horas de votación todavía no había un resultado nacional que permitiera anticipar al ganador.
