
Brasil pide explicaciones a Argentina por la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos
Río de Janeiro, 30 de octubre.– El Gobierno del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva convocó a la encargada de negocios de Argentina en Brasilia después de que el senador y excandidato presidencial Flávio Bolsonaro atravesara territorio argentino para viajar a Estados Unidos tras perder las elecciones del domingo, en un nuevo episodio de tensión entre las dos potencias sudamericanas.
La reunión se celebró el jueves por la tarde en el Palacio de Itamaraty. Según fuentes diplomáticas citadas por Associated Press, las autoridades brasileñas solicitaron explicaciones sobre el tránsito de Bolsonaro por Argentina antes de su llegada a Miami.
La representante argentina, María Emilia Cortés, fue recibida por el diplomático brasileño João Marcelo Galvão de Queiroz. La convocatoria se produjo mientras las autoridades de Brasil investigan las circunstancias de la salida del senador y la posible colaboración de funcionarios o agentes extranjeros.
El Gobierno argentino confirmó posteriormente el encuentro, pero rechazó la interpretación de que Brasil hubiera exigido explicaciones sobre una participación de funcionarios argentinos. Según informó el diario La Nación, la Cancillería argentina sostuvo que Cortés reiteró la posición oficial sobre el ingreso de Bolsonaro y que no se le solicitó información sobre el papel de integrantes del Gobierno. El canciller Pablo Quirno también negó públicamente que hubiera existido ese pedido. LA NACION
Bolsonaro, de 45 años, llegó a Miami el miércoles acompañado de su esposa y sus dos hijas. Su salida ocurrió después de negarse a reconocer la victoria de Lula y denunciar, sin aportar pruebas, un supuesto fraude electoral.
De acuerdo con la información publicada por La Nación, ingresó en Argentina por el puente Tancredo Neves la noche del martes y posteriormente partió desde Puerto Iguazú en un avión privado que hizo escala en Guayaquil, Ecuador. El diario señaló que el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes le había ordenado entregar sus pasaportes y le había prohibido abandonar Brasil. LA NACION
El senador es objeto de dos investigaciones relacionadas con presuntos hechos de corrupción y lavado de dinero. Las acusaciones se mantienen en el ámbito de la investigación y no equivalen a una condena.
El presidente argentino, Javier Milei, respaldó la candidatura de Bolsonaro y, según el reporte de AP, todavía no había reconocido el triunfo de Lula, a diferencia de otros dirigentes de la región que felicitaron al mandatario brasileño.
Aunque Milei no había ofrecido inicialmente explicaciones sobre el viaje, el portavoz presidencial Juan Pablo Carreira afirmó en redes sociales que el Gobierno argentino había ayudado a Bolsonaro a ponerse a salvo de lo que describió como una persecución comunista contra opositores.
Desde Estados Unidos, Bolsonaro agradeció el apoyo de Milei y del presidente Donald Trump. Al mandatario argentino le reconoció su “coraje” y su sentido de justicia, mientras expresó gratitud a Trump y a los estadounidenses por recibirlo.
Trump, por su parte, cuestionó las elecciones brasileñas y las calificó de “amañadas” y “muy extrañas”, pero evitó reconocer al senador como presidente electo. También confirmó que había autorizado su entrada a Estados Unidos y manifestó que no se involucraría en la controversia.
Como actualización, Reuters informó este viernes, citando a un funcionario estadounidense y a otra persona conocedora del asunto, que la Administración Trump no tenía planes de respaldar la pretensión de Bolsonaro de ser reconocido como el legítimo dirigente de Brasil. La agencia añadió que el asesor Jason Miller ayudó a organizar el vuelo desde Argentina y que la familia recibió una autorización temporal de ingreso por razones humanitarias, según un funcionario consultado. Reuters
El episodio profundiza una relación bilateral marcada por los enfrentamientos políticos entre Lula y Milei. El texto de AP recuerda que el presidente argentino participó en São Paulo en el acto de confirmación de la candidatura de Bolsonaro, donde lanzó insultos contra el mandatario brasileño, al que llamó “ladrón” y “presidiario”.
Las diferencias provocaron el retiro de los respectivos embajadores y dejaron la representación diplomática de ambos países en manos de encargados de negocios.
La controversia también evoca lo ocurrido con el expresidente Jair Bolsonaro, padre del senador, quien se negó a reconocer su derrota ante Lula en 2022. El exmandatario cumple una condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, según el reporte de Associated Press que sirve de base a esta información.
