
Bukele y fuerza multinacional niegan bombardeos contra civiles en Haití
San Salvador, 1 de noviembre de 2026.– La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, rechazaron las denuncias sobre supuestos bombardeos contra civiles en Haití y aseguraron que el contingente salvadoreño no dispone de bombas ni emplea dispositivos explosivos en sus operaciones.
Los pronunciamientos se produjeron el sábado, después de que circularan acusaciones sobre presuntos ataques aéreos y acciones con helicópteros artillados en sectores de Croix-des-Bouquets y Canaán, en el área metropolitana de Puerto Príncipe.
La controversia surge en medio del despliegue de más de 2,000 militares salvadoreños para localizar a cuatro técnicos de aviación desaparecidos desde el 18 de octubre, tras una emboscada en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets.
La misión rechaza el uso de explosivos
Mediante un comunicado difundido en la red social X, la fuerza multinacional indicó que conocía los informes que atribuían a las fuerzas de seguridad el empleo de explosivos y bombardeos desde el aire, incluidos ataques mediante helicópteros.
La GSF rechazó esas acusaciones y afirmó que carecen de fundamento. Su aclaración comprendió tanto a los efectivos salvadoreños como a las aeronaves que operan bajo la estructura de la misión.
“La GSF no utiliza dispositivos explosivos en sus operaciones”, señaló la organización, que añadió que sus helicópteros tampoco transportan ese tipo de armamento.
La misión sostuvo que sus procedimientos están sujetos a sus Reglas de Enfrentamiento, al derecho internacional de los derechos humanos y a las demás normas aplicables a sus tareas de seguridad. Según explicó, esas disposiciones prohíben el empleo de dispositivos explosivos.
Asimismo, aseguró que reducir los daños a la población civil constituye uno de los criterios centrales de sus operaciones.
Bukele cuestiona la cronología de la denuncia
El presidente salvadoreño también negó que los militares de su país hayan bombardeado zonas civiles y cuestionó que las acusaciones precedieran a la llegada de los helicópteros señalados.
“¿Bombas? Nuestra misión ni siquiera tiene bombas a su disposición. ¿Bombardeos aéreos? ¿Ataques de helicópteros artillados?”, escribió Bukele en X.
El mandatario afirmó que los helicópteros de ataque salvadoreños llegaron a Haití el 29 de octubre, mientras que el documento cuestionado fue publicado el día 28.
Sostuvo que el arribo de las aeronaves quedó registrado mediante videos, publicaciones en redes sociales y cobertura de medios de comunicación. Agregó que, hasta el momento de su declaración del sábado, esos aparatos no habían efectuado ninguna misión.
Con ese argumento, Bukele rechazó que los helicópteros salvadoreños pudieran haber participado en las operaciones descritas en una denuncia difundida antes de su llegada.
Carta dirigida al secretario general de la ONU
El mandatario acompañó su publicación con una imagen de la carta que la Asociación de las Naciones Unidas-Haití, conocida como UNA-Haití, remitió al secretario general de la ONU, António Guterres.
La organización denunció presuntas operaciones con armamento pesado, ataques aéreos y helicópteros artillados en barrios de Croix-des-Bouquets y el cercano sector de Canaán.
Bukele cuestionó a la entidad y señaló que no forma parte de las Naciones Unidas. También compartió una publicación del medio Drop Site News que la describía como una organización de defensa integrada por miembros de la diáspora haitiana.
El presidente acusó además a las organizaciones que promovían esos señalamientos de difundir falsedades y ejercer influencia sobre organismos internacionales. Sus afirmaciones constituyen la respuesta del Gobierno salvadoreño a las denuncias y no una conclusión de una investigación independiente.
Más de 2,000 militares buscan a cuatro técnicos desaparecidos
El despliegue salvadoreño aumentó después de la desaparición de cuatro técnicos de aviación que integraban la fuerza internacional respaldada por Naciones Unidas para enfrentar a las bandas armadas haitianas.
Los cuatro fueron interceptados durante una emboscada el 18 de octubre en la zona de Santo. Hasta el cierre de la información consultada, su paradero continuaba sin confirmación oficial.
El Gobierno de El Salvador ha señalado que localizar y recuperar a los integrantes de su contingente constituye la prioridad de la operación.
En un mensaje previo dirigido a la población haitiana, Bukele sostuvo que el despliegue no representa una invasión ni una acción contra los habitantes del país caribeño. Afirmó que su Gobierno busca recuperar a los técnicos y combatir a las pandillas responsables de la violencia.
También aseguró que El Salvador cubre aproximadamente el 90 % de los gastos de la operación, aunque recibe apoyo logístico de otros países.
Patrullajes en Tabarre y en las inmediaciones del aeropuerto
Durante el viernes 30 de octubre, militares salvadoreños realizaron patrullajes en Tabarre, al noreste de Puerto Príncipe y cerca del área donde ocurrió la emboscada.
Los efectivos también fueron observados en las proximidades del Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, en Clercine, movilizándose en camiones y vehículos blindados, con apoyo aéreo.
Estas actividades forman parte del incremento de la presencia salvadoreña en la capital haitiana y sus alrededores, mientras continúa la búsqueda de los desaparecidos.
La GSF insiste en que sus operaciones se desarrollan bajo protocolos definidos por la misión internacional y con medidas para limitar los riesgos para los civiles. Las denuncias de UNA-Haití y los desmentidos de Bukele y de la fuerza multinacional mantienen abierta la controversia sobre las acciones realizadas en las zonas señaladas.
