
Petróleo se dispara y el oro vuelve a ganar terreno tras nueva escalada entre EE. UU., Irán y milicias proiraníes en Irak
Londres, 29 julio.– Los mercados internacionales reaccionaron con fuertes alzas en los precios del petróleo y un renovado interés por los activos refugio, luego de la nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán, marcada por ataques con misiles atribuidos a Teherán contra fuerzas estadounidenses y posteriores bombardeos coordinados por Estados Unidos y Arabia Saudita contra milicias respaldadas por Irán en territorio iraquí.
El crudo Brent, referencia para Europa, llegó a cotizar cerca de US$90 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, superó los US$84 por barril, impulsados por el temor de que el conflicto se amplíe y afecte el suministro mundial de hidrocarburos procedente de Oriente Medio.
Analistas señalaron que el mercado incorporó nuevamente una prima de riesgo geopolítico ante la posibilidad de nuevos ataques contra instalaciones energéticas o interrupciones en las rutas de exportación de la región.
La nueva tensión se produjo después de que Irán lanzara un ataque con misiles contra posiciones estadounidenses, al que siguieron operaciones militares dirigidas contra milicias proiraníes establecidas en Irak, consideradas por Washington como responsables de una serie de acciones contra intereses estadounidenses y aliados en la región. Las operaciones elevaron el temor de una expansión del conflicto y devolvieron la volatilidad a los mercados energéticos.
Los operadores también mantienen su atención sobre el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo. Aunque el tránsito marítimo no ha sido interrumpido, cualquier amenaza sobre esa ruta estratégica podría provocar nuevas alzas en las cotizaciones del crudo, según analistas del sector energético.
En el mercado de los metales preciosos, el oro volvió a fortalecerse como activo de refugio frente al incremento de la incertidumbre geopolítica.
Los inversionistas aumentaron su demanda por el metal precioso para protegerse de una posible prolongación del conflicto y de sus efectos sobre la inflación y el crecimiento económico mundial.
Aunque el oro había registrado una corrección en sesiones previas por expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal estadounidense, el deterioro del panorama de seguridad en Oriente Medio volvió a favorecer las compras de este activo.
El recrudecimiento de las tensiones también impactó los mercados bursátiles internacionales, donde los principales índices de Wall Street operaban con pérdidas, afectados por el incremento del precio de la energía y la incertidumbre sobre la evolución del conflicto.
Al mismo tiempo, los inversionistas siguen atentos a las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal, que podrían influir en el comportamiento de las materias primas durante los próximos días.
Especialistas consideran que la evolución de los precios del petróleo y del oro continuará dependiendo del desarrollo de los acontecimientos militares y diplomáticos en Oriente Medio.
Una eventual ampliación de los ataques o nuevas acciones de las milicias respaldadas por Irán podrían mantener la presión alcista sobre el crudo y reforzar la demanda de activos considerados seguros, mientras que un retorno a las negociaciones contribuiría a reducir la volatilidad en los mercados internacionales.
