
CEPAL cierra encuentro en Santiago con acuerdos para impulsar el desarrollo y fortalecer la cooperación regional
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, República Dominicana, 10 de octubre de 2026.— La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) concluyó el viernes su cuadragésimo primer período de sesiones con la aprobación de resoluciones destinadas a fortalecer las capacidades de los Estados, orientar las prioridades de trabajo del organismo y dar continuidad a la cooperación regional frente a las transformaciones geopolíticas, económicas, tecnológicas y ambientales.
Tras tres días de deliberaciones, los países miembros aprobaron la Resolución de Santiago de los Caballeros, que encomienda a la Secretaría Ejecutiva realizar estudios y elaborar propuestas de políticas públicas, en colaboración con los gobiernos que lo soliciten, para contribuir al desarrollo sostenible y fortalecer sus capacidades nacionales.
Mediante esa resolución, los Estados tomaron nota de los documentos “Gestión de las transformaciones en una era de rupturas” y “Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica”, presentados y discutidos durante el encuentro.
Las jornadas dejaron como principales ejes de trabajo la necesidad de una integración regional orientada a resultados, el aprovechamiento de la transformación digital y la inteligencia artificial, el fortalecimiento institucional y una política macroeconómica que favorezca el desarrollo. También se destacaron la movilización de recursos internos, la calidad del gasto público, la sostenibilidad fiscal y el acceso a financiamiento en condiciones adecuadas.
Los países aprobaron, además, la celebración del cuadragésimo segundo período de sesiones en Panamá en 2028, tras aceptar el ofrecimiento de ese país para acoger el próximo encuentro.
De los consensos a las políticas públicas
Durante la clausura, el ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Víctor —Ito— Bisonó, afirmó que las conclusiones constituyen una referencia para definir rutas de trabajo y convertir los consensos en iniciativas concretas que respondan a los desafíos de América Latina y el Caribe.
“El verdadero valor de este encuentro comienza ahora: en nuestra capacidad para dar continuidad a las ideas que hemos compartido y convertirlas en políticas públicas, proyectos de cooperación y alianzas que produzcan resultados”, sostuvo.
El canciller señaló que la región dispone de recursos, talento y capacidades para construir economías más dinámicas, inclusivas y sostenibles, pero subrayó que el desafío consiste en transformar esas fortalezas en resultados que mejoren la vida de las personas.
Destacó que Santiago de los Caballeros fue escenario de un intercambio de perspectivas sobre los cambios que atraviesa el mundo y las decisiones que los países latinoamericanos y caribeños pueden adoptar para fortalecer su desarrollo.
“Las conversaciones de estos días han confirmado que los cambios geopolíticos, tecnológicos, económicos y ambientales están redefiniendo las condiciones en las que nuestros países buscan crecer y desarrollarse.
Este escenario demanda capacidad para anticiparnos, diversificar nuestras relaciones, aprovechar nuestras fortalezas y tomar decisiones con visión de largo plazo”, expresó.
Integración, comercio y conectividad
Bisonó situó la integración regional entre los componentes fundamentales de esa respuesta. Planteó que debe ser pragmática, flexible y orientada a resultados, reconocer las distintas realidades nacionales y permitir avances en los ámbitos donde existan intereses comunes.
En ese contexto, destacó la importancia de facilitar el comercio intrarregional, mejorar la conectividad física y digital, atraer inversiones, ampliar los servicios y fortalecer las cadenas regionales de valor.
Estas acciones, señaló, deben generar mayores oportunidades para las economías de la región y traducirse en beneficios concretos para la población.
El ministro también resaltó la necesidad de una macroeconomía al servicio del desarrollo, apoyada en una mayor movilización de recursos internos, un gasto público de calidad, sostenibilidad fiscal y mejores condiciones de acceso al financiamiento.
Tecnología para elevar la productividad y reducir brechas
La transformación digital y el desarrollo de la inteligencia artificial ocuparon otro lugar destacado en las deliberaciones. Según el canciller, las discusiones pusieron de relieve que la conectividad debe impulsar la productividad, la innovación y la creación de oportunidades.
Bisonó mencionó la experiencia dominicana, incluido el trabajo del Gabinete de Transformación Digital y las iniciativas presentadas durante las sesiones, como ejemplo de la importancia de contar con dirección estratégica y coordinación institucional para conducir estos procesos.
Sostuvo que la tecnología debe contribuir al bienestar de las personas, fortalecer la capacidad productiva y reducir las diferencias entre países, empresas y comunidades.
Al asumir la Presidencia de la CEPAL para el período 2026-2028, agregó, la República Dominicana adquiere el compromiso de contribuir a esa agenda mediante la participación activa de los gobiernos, el sector privado —con especial protagonismo del empresariado— y la sociedad civil.
CEPAL llama a gestionar las transformaciones con instituciones capaces
El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, expresó su confianza en que el liderazgo dominicano permitirá impulsar durante los próximos dos años la gestión de las transformaciones que necesita la región.
Explicó que el eje conceptual iniciado en el anterior período de sesiones, celebrado en Lima en 2024, y profundizado ahora en Santiago de los Caballeros, mantiene plena vigencia: el desarrollo supone transformación y el desafío fundamental consiste en conducirla de manera efectiva.
Salazar-Xirinachs destacó que el valor del encuentro no se limitó a los documentos presentados, sino que también estuvo en los intercambios que estos propiciaron entre las delegaciones.
“Pero tan importante como los documentos ha sido la conversación que generaron. La discusión en esta sala ha sido abierta, rica y sustantiva; nos ha permitido contrastar perspectivas, reconocer nuestras diferencias e identificar espacios de acción conjunta”, afirmó.
Tras escuchar las intervenciones, los debates ministeriales, las contribuciones de los panelistas y las deliberaciones de los Estados miembros, indicó que existe un amplio consenso sobre la magnitud de los desafíos, los activos disponibles y la necesidad de actuar coordinadamente con mayor ambición, pragmatismo y sentido estratégico.
Invitó a los países a apropiarse de los documentos y utilizarlos como herramientas de análisis, reflexión y cooperación. También sostuvo que gestionar las transformaciones exige instituciones con capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas, acompañadas de una gobernanza efectiva y diálogo social.
El secretario ejecutivo valoró la participación de las delegaciones y sus aportes tanto en el plenario como en las tres mesas de trabajo.
Reconocimiento al país anfitrión
En sus palabras de cierre, Salazar-Xirinachs agradeció al presidente Luis Abinader, a la vicepresidenta Raquel Peña y al canciller Bisonó su compromiso, disposición y hospitalidad durante la celebración del encuentro.
“Nos llevamos en el corazón a un país que ha demostrado, con hechos, su compromiso con el diálogo y la construcción de consensos regionales”, expresó, al extender su reconocimiento a los equipos organizadores.
Por su parte, Bisonó agradeció a la CEPAL y a su secretario ejecutivo, así como a Michelle Bachelet e Iván Duque, copresidentes de la Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo. También reconoció a los panelistas, expertos y delegaciones por sus experiencias y propuestas, y a Perú por su labor al frente de la Presidencia del organismo durante el período anterior.
La clausura dejó planteado el compromiso de dar seguimiento a los acuerdos mediante estudios, propuestas de políticas públicas, proyectos de cooperación y alianzas. La Presidencia dominicana de la CEPAL tendrá como tarea contribuir a que esa agenda avance y que los consensos alcanzados en Santiago se traduzcan en resultados para América Latina y el Caribe.
