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lunes, 14 de septiembre de 2026
China rechaza propuesta de Anthropic para limitar su desarrollo de inteligencia artificial

China rechaza propuesta de Anthropic para limitar su desarrollo de inteligencia artificial

·14 de septiembre de 2026·4

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Beijing, 14 sept..- El Ministerio de Relaciones Exteriores de China rechazó este lunes el llamado del director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, para que Estados Unidos mantenga las restricciones destinadas a frenar el desarrollo de la inteligencia artificial china.

La reacción se produjo después de que Amodei publicara un extenso ensayo en el que pidió desacelerar mundialmente la creación de sistemas avanzados de IA, con el propósito de conceder más tiempo al desarrollo de medidas de seguridad.

El debate ocurre días antes de la reunión prevista para el 24 de septiembre entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping. Se espera que ambos mandatarios aborden la gobernanza internacional de la inteligencia artificial, además de otros asuntos bilaterales.

Amodei advirtió en su ensayo, publicado el sábado, que un liderazgo de China en el campo de la IA representaría un grave peligro para Estados Unidos y el resto del mundo.

El ejecutivo pidió a Washington mantener las restricciones a la venta de chips de inteligencia artificial de última generación y de equipos utilizados para fabricar semiconductores. El objetivo, según planteó, debe ser preservar la ventaja tecnológica estadounidense.

China pide cooperación internacional

Al ser preguntado por las declaraciones de Amodei, el portavoz del Ministerio chino de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, sostuvo que todas las partes deberían trabajar conjuntamente en la regulación y el uso seguro de la inteligencia artificial.

Guo rechazó los enfoques basados en el temor, la confrontación y la competencia agresiva. Consideró que esas posiciones podrían perjudicar el proceso de gobernanza mundial de la IA y no beneficiarían a ninguna nación.

El domingo, Trump también restó importancia a los llamados para que su Gobierno intervenga y desacelere el desarrollo de esta tecnología.

El mandatario aseguró que Estados Unidos mantiene una ventaja sobre China y afirmó que la nación que domine la inteligencia artificial ocupará una posición preeminente en el escenario internacional.

Amodei advirtió que, sin una desaceleración, en un periodo de seis a doce meses podrían aparecer grandes grupos de agentes autónomos capaces de apoderarse de amplias áreas de internet.

El director de Anthropic reconoció, sin embargo, que cualquier estrategia mundial para moderar el avance tecnológico necesitaría la cooperación de China, país al que describió como la potencia autoritaria con las capacidades de IA más avanzadas.

Empresas chinas compiten con modelos estadounidenses

Las compañías tecnológicas chinas han desarrollado modelos de inteligencia artificial capaces de competir con los sistemas más avanzados de empresas estadounidenses.

En muchos casos, los modelos chinos son más económicos y, según algunas evaluaciones, pueden ofrecer capacidades comparables a las tecnologías desarrolladas en Estados Unidos.

Xi ha promovido la creación de un marco internacional para gobernar la inteligencia artificial con participación de los países del denominado Sur Global.

El mandatario chino también intenta posicionar a su país como impulsor de una comunidad internacional de IA de código abierto, frente a los modelos cerrados desarrollados por varias empresas occidentales.

Paralelamente, el director del Ministerio de Seguridad del Estado de China solicitó recientemente acelerar el establecimiento de un sistema nacional para prevenir y manejar los riesgos de seguridad relacionados con la inteligencia artificial.

Beijing denuncia intento de contención

El periódico estatal chino Global Times rechazó el domingo el ensayo de Amodei y lo calificó como un llamado encubierto para contener el desarrollo tecnológico de China.

El medio sostuvo que el documento parece concentrarse superficialmente en la seguridad global de la IA, pero incorpora numerosas propuestas dirigidas específicamente a limitar las capacidades chinas.

De acuerdo con el editorial, el planteamiento constituye esencialmente una versión de la estrategia de la Guerra Fría aplicada al sector de la inteligencia artificial.

El ensayo de Amodei fue publicado pocos días después de que tres agencias estadounidenses difundieran una advertencia conjunta de ciberseguridad contra desarrolladores chinos.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura (CISA) acusaron a compañías chinas de realizar esfuerzos agresivos y maliciosos para extraer capacidades de modelos estadounidenses.

Las agencias señalaron que los desarrolladores utilizaron una técnica conocida como “destilación” para obtener conocimientos de sistemas avanzados como Claude, de Anthropic, y GPT, de OpenAI.

La destilación permite utilizar las respuestas y capacidades de un modelo más grande para entrenar otro sistema de menor tamaño, reduciendo los costos y recursos computacionales necesarios.

China niega acusaciones estadounidenses

El Ministerio de Comercio chino calificó de infundadas las acusaciones de Washington y aseguró que la destilación es una técnica empleada habitualmente por numerosas empresas dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial.

La institución acusó a Estados Unidos de intentar construir un monopolio mundial en torno a esta industria mediante controles de exportación y restricciones al acceso a semiconductores avanzados.

Lizzi C. Lee, investigadora del Centro de Análisis de China del Asia Society Policy Institute, explicó que ambas potencias intentan impedir que la otra establezca un punto de control tecnológico que pueda utilizarse para limitar sus capacidades.

Lee observó que desde la perspectiva de Beijing existe una contradicción en la posición estadounidense: Washington solicita cooperación china en materia de seguridad para los modelos más avanzados, mientras restringe simultáneamente el acceso del país asiático a los recursos informáticos necesarios para desarrollarlos.

La disputa refleja la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China por el liderazgo de una tecnología considerada determinante para la economía, la defensa y la seguridad mundial.

El desafío para la próxima reunión entre Trump y Xi será establecer si ambas potencias pueden alcanzar algún nivel de cooperación sobre seguridad y gobernanza, pese a las restricciones tecnológicas, las acusaciones de espionaje y la competencia por dominar el desarrollo mundial de la inteligencia artificial.
Con información de AP

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