
Choque de trenes en Toledo deja al menos 30 muertos, paraliza la alta velocidad y suspende actos políticos
Toledo, España, 28 de octubre de 2026.– Al menos 30 personas fallecieron este miércoles en la colisión de dos trenes de alta velocidad, uno de Renfe y otro de Iryo, en las inmediaciones de la estación de Urda, provincia de Toledo, mientras los equipos de emergencia continuaban rescatando víctimas y las autoridades investigaban las causas del siniestro.
El balance fue comunicado a EFE por fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha y eleva la cifra inicial de diez fallecidos. La información permanece en desarrollo y el número de víctimas podría aumentar conforme avancen las operaciones de rescate y la evaluación de los daños personales.
Algunos medios españoles difundieron posteriormente balances de hasta 50 muertos, atribuidos a fuentes de emergencias. Sin embargo, las informaciones consultadas presentan diferencias, por lo que esa cifra superior no puede considerarse un balance oficial unificado.
La colisión ocurrió alrededor de las 8:54 de la mañana en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, entre los municipios de Mora, Orgaz y Urda. El impacto provocó que dos vagones cayeran por un terraplén y obligó a interrumpir la circulación ferroviaria entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Los primeros reportes describen un choque por alcance, en el que un tren AVE de Renfe habría impactado contra un convoy de Iryo. No obstante, las autoridades mantenían abierta la investigación sobre la secuencia exacta del accidente y las circunstancias que lo provocaron.
En ambos trenes viajaban 544 pasajeros: 397 en el AVE y 147 en el Iryo, incluido un bebé, según los datos comunicados por la consejera portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla. Los servicios de emergencia seguían trabajando para determinar el alcance de las lesiones y completar la evacuación de los afectados.
El gestor de la infraestructura ferroviaria, Adif, informó de que estaba examinando sus sistemas y reconstruyendo los movimientos de los trenes en el entorno del siniestro.
Fuentes de la entidad explicaron a EFE que todavía no se había identificado la causa. Sobre la posibilidad de que uno de los convoyes estuviera detenido, las autoridades regionales señalaron inicialmente que era una hipótesis pendiente de confirmación.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, indicó en su cuenta de X que se encontraba en el centro de control, recabando toda la información disponible sobre lo ocurrido.
En la zona fueron desplegados bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, integrantes de Protección Civil de localidades próximas, tres helicópteros sanitarios y dos unidades de cuidados intensivos móviles. También se anunció el desplazamiento de efectivos del primer batallón de la Unidad Militar de Emergencias, con sede en Madrid, para colaborar en los rescates.
Renfe informó de que su prioridad era evaluar los daños personales y reunir información para establecer la dimensión de la tragedia. La operadora confirmó la existencia de fallecidos, aunque en su primer comunicado no precisó una cifra.
La compañía activó el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares, conocido como PAVAFF, y habilitó el teléfono 900 10 10 20 para atender a viajeros afectados y allegados.
Asimismo, pidió que esa línea no se utilice para otras gestiones o consultas generales, con el fin de mantenerla disponible para quienes necesitan información y asistencia relacionada con la emergencia.
Renfe aseguró que permanece a disposición de las autoridades y de los servicios de rescate. En la información inicial también comunicó la detención entre Mora y Urda de un AVE que había salido de Madrid-Puerta de Atocha a las 8:00 de la mañana y tenía prevista su llegada a Sevilla-Santa Justa a las 10:39.
La tragedia provocó la suspensión de buena parte de las agendas oficiales y de los actos de precampaña electoral previstos para este miércoles en España.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló su participación en una actividad organizada en el Ministerio de Sanidad para seguir la evolución de la emergencia. Posteriormente, distintos ministros fueron anunciando la suspensión de sus compromisos públicos.
En un mensaje difundido en X, Sánchez expresó su consternación y señaló que mantenía contacto permanente con el ministro de Transportes y con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
El Partido Popular también suspendió los actos programados por sus dirigentes en todo el país. Su presidente, Alberto Núñez Feijóo, recibió las primeras informaciones sobre el accidente durante una entrevista con La Vanguardia en Barcelona.
Fuentes del partido señalaron que Feijóo se puso en contacto con García-Page y con el alcalde de Urda para transmitir su solidaridad y ofrecer apoyo a las autoridades autonómicas y municipales.
El PSOE y Frente Amplio anunciaron igualmente la cancelación de su actividad pública. La secretaria de Organización socialista, Rebeca Torró, subrayó que la prioridad era atender la emergencia.
Parlamentos autonómicos suspendieron sesiones plenarias y numerosos ayuntamientos cancelaron reuniones previstas, en señal de solidaridad con las víctimas y sus familiares.
En Madrid, Andalucía y Castilla-La Mancha también quedaron suspendidas las agendas oficiales mientras continuaban los trabajos para rescatar a las personas atrapadas en los vagones.
El líder de Vox, Santiago Abascal, decidió mantener sus actos de precampaña en Santander y Valladolid. Durante una entrevista en Antena 3 sostuvo que su organización no permitiría que el luto silenciara sus denuncias sobre el estado de las infraestructuras.
Abascal también criticó al Gobierno por comentarios y actuaciones anteriores relacionados con Renfe, que consideró ofensivos para los ciudadanos.
Por su parte, la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, afirmó que la atención a las víctimas debía ocupar el primer lugar, pero reclamó que no se ignoraran los problemas de las infraestructuras y que se asumieran las responsabilidades correspondientes.
Fuera del ámbito político, las organizaciones agrarias Asaja, COAG y Unión de Uniones suspendieron la tractorada que habían convocado en Madrid.
En su lugar, anunciaron una concentración y cinco minutos de silencio cuando llegaran al centro de la capital los tractores que ya se encontraban en camino, como muestra de solidaridad con las víctimas.
Mientras continuaban los rescates y la asistencia a los afectados, permanecía suspendido el servicio ferroviario de alta velocidad en el corredor afectado, sin una previsión confirmada de restablecimiento. La investigación deberá precisar las causas del choque y esclarecer la actuación de los sistemas y procedimientos de circulación.
