
Choque entre un AVE y un tren Iryo deja al menos 68 muertos y 108 heridos en Toledo
Toledo, España, 29 oct..— Al menos 68 personas murieron y otras 108 resultaron heridas, 58 de ellas de gravedad, tras la colisión de un tren AVE de Renfe contra un convoy de Iryo que permanecía detenido en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, en la provincia de Toledo. El balance, todavía provisional, fue confirmado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
Entre los fallecidos figuran 24 ocupantes del AVE y 44 del Iryo. El impacto provocó el descarrilamiento de dos vagones del tren de Iryo, que cayeron por un terraplén, y la salida de la vía de cuatro coches del convoy de Renfe, según la información inicial.
El accidente ocurrió este miércoles a las 8:53 de la mañana, en el punto kilométrico 118, en el tramo comprendido entre Mora y Orgaz y Urda. La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, informó de que los trenes involucrados eran el Iryo 6076, que había salido de Madrid a las 7:54 con 147 pasajeros, y el AVE 2080, que partió de la capital a las 8:00 con 397 viajeros.
Pasadas las cinco de la tarde, fuentes del puesto de mando avanzado señalaron que ya no quedaban heridos pendientes de atención en el lugar, mientras continuaban las tareas de rescate y recuperación de cuerpos.
Fallo de seguridad y autorización para continuar
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que, de acuerdo con las primeras comprobaciones, alrededor de las 8:30 se produjo una caída del sistema de seguridad LZB, encargado de la comunicación entre la infraestructura ferroviaria y los trenes. La avería obligó a detener unos seis convoyes, incluidos los dos que posteriormente colisionaron.
Este sistema se utiliza en la línea Madrid-Sevilla y durante este año está siendo sustituido por el ERTMS, una tecnología más moderna.
Según el relato preliminar del ministro, a las 8:36 el centro de control autorizó al AVE a reanudar la marcha en condiciones normales, pese a que existía una señal roja que impedía continuar y a que el Iryo seguía detenido delante, en la misma vía.
Puente sostuvo que el tren de Renfe debía permanecer parado y calificó la autorización de inexplicable y claramente errónea. Añadió que esa instrucción contravenía los procedimientos aplicables cuando el sistema LZB se encuentra fuera de servicio.
Tras recibir la autorización, el AVE recorrió unos 25 kilómetros durante aproximadamente 17 minutos, hasta alcanzar por detrás al Iryo. La velocidad exacta en el momento del choque no había sido determinada en la información inicial, aunque en ese tramo se permite circular hasta a 200 kilómetros por hora.
El ministro consideró que el centro de control dispuso de tiempo suficiente para advertir la situación y corregirla antes de la colisión.
También explicó que el maquinista de otro convoy, ajeno al accidente, advirtió de que la circulación debía retomarse mediante el procedimiento de marcha a la vista: avanzar con precaución y a una velocidad que permita detener el tren ante cualquier obstáculo. Sin embargo, el AVE recibió autorización para continuar con normalidad.
Investigación en el centro de control
Puente indicó que todavía no podía explicar por qué el Iryo no había reanudado su recorrido. Precisó que el trabajador del centro de control de Adif que supervisaba las operaciones tenía experiencia y estaba acompañado por un auxiliar y un supervisor.
El titular de Transportes descartó dimitir mientras se trabaja en esclarecer lo sucedido. Las responsabilidades y la secuencia definitiva de los hechos deberán establecerse mediante las investigaciones correspondientes.
Agentes de la Guardia Civil comenzaron a tomar declaración a las personas que se encontraban en el puesto de control de Adif en Atocha cuando ocurrió el siniestro, según fuentes conocedoras de las pesquisas.
La investigación judicial corresponderá a los juzgados de primera instancia e instrucción del partido judicial de Orgaz, que asumirán las diligencias relacionadas con las víctimas mortales y el esclarecimiento de las causas.
El alcalde de Los Yébenes, Jesús Pérez Martín, explicó a TVE que el accidente se produjo en los Montes de Toledo, en un sector donde la línea ferroviaria atraviesa fincas y áreas de bosque mediterráneo.
Amplio dispositivo sanitario y de rescate
La ministra de Sanidad, Mónica García, informó de que los hospitales cercanos, tanto de Castilla-La Mancha como de la Comunidad de Madrid, fueron alertados para recibir a los heridos. Describió el suceso como un accidente de gran impacto y expresó preocupación por la magnitud de la tragedia.
La ministra aseguró que todos los recursos disponibles fueron puestos a disposición de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha y que se estableció coordinación con las autoridades sanitarias madrileñas para organizar la asistencia.
El Gobierno regional activó a las 9:15 el Plan Territorial de Emergencia de Castilla-La Mancha —Platecam— en fase de Emergencia, Situación Operativa 1, para la provincia de Toledo. Este nivel permite atender la emergencia con recursos autonómicos y la incorporación de determinados medios estatales.
Poco después de las 9:30, el dispositivo de atención estaba plenamente desplegado. A petición del Gobierno de Castilla-La Mancha, el Ministerio del Interior activó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias.
En el lugar trabajaron guardias civiles, bomberos de los consorcios provinciales de Toledo y Ciudad Real, voluntarios de Protección Civil y profesionales del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, que instalaron un puesto médico avanzado.
Los servicios de emergencia movilizaron tres helicópteros sanitarios y alertaron inicialmente a los hospitales de Toledo y Alcázar de San Juan.
Andalucía envió unidades de cuidados intensivos móviles y un vehículo de apoyo logístico del Servicio Andaluz de Salud. El Ayuntamiento de Madrid puso a disposición siete vehículos de bomberos y 16 ambulancias.
La Guardia Civil desplegó personal de Seguridad Ciudadana de Toledo, Ciudad Real y Albacete, además de agentes del Seprona, Tráfico, los Grupos de Reserva y Seguridad, el Servicio Aéreo, unidades de drones y Policía Judicial.
También intervino el Equipo de Grandes Catástrofes del Servicio de Criminalística, cuyos especialistas realizan análisis científicos de indicios y pruebas y elaboran informes periciales para contribuir al esclarecimiento de los hechos.
Suspendida la conexión entre Madrid y Andalucía
La colisión obligó a interrumpir inmediatamente la circulación en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Más de un centenar de trenes quedaron afectados y, en el momento del balance, no existía una previsión de reapertura.
Renfe bloqueó la venta de billetes para ese corredor hasta diciembre. Esta medida comercial no constituye, por sí misma, una fecha confirmada para restablecer el servicio.
El Ministerio de Transportes pidió a los pasajeros con billetes para ese miércoles que no acudieran a las estaciones. Personal de Adif, Renfe e Iryo se trasladó al lugar para colaborar con los servicios de emergencia y evaluar las consecuencias del choque.
Los primeros testigos describieron una escena de extrema gravedad. Un pasajero que viajaba en uno de los coches traseros relató a El País que sintió un impacto muy fuerte cuando llevaban alrededor de 40 minutos de recorrido.
Sindicatos reclaman revisar la línea
El secretario general del Sindicato Ferroviario, Rafael Escudero, pidió prudencia antes de establecer las causas, aunque insistió en que la línea Madrid-Sevilla necesita atención prioritaria.
Recordó que representantes de maquinistas y tripulantes habían planteado esa preocupación después del accidente de Adamuz, ocurrido el 18 de enero en Córdoba, también con participación de trenes de Renfe e Iryo.
Escudero señaló la posibilidad de deficiencias en la infraestructura y reiteró la reclamación sindical de una auditoría. A su juicio, el estado de la línea no se corresponde con las inversiones destinadas a su renovación. Estas consideraciones deberán contrastarse con los resultados de las investigaciones.
Una nueva tragedia ferroviaria
El balance provisional de Toledo supera los 46 fallecidos del accidente de Adamuz y vuelve a situar bajo escrutinio la seguridad ferroviaria española.
Entre los antecedentes más graves figura el descarrilamiento de un Alvia que cubría la ruta Madrid-Ferrol en Angrois, cerca de Santiago de Compostela, en 2013. El tren entró con exceso de velocidad en una curva y dejó 80 muertos y 145 heridos.
Otro de los grandes desastres fue el de Torre del Bierzo, en León, el 3 de enero de 1944, cuando un tren correo, una locomotora en maniobras y un convoy de mercancías chocaron dentro de un túnel. El balance oficial fue de 78 fallecidos, aunque existen dudas históricas sobre la cifra real y sobre la información difundida durante el franquismo.
El 21 de julio de 1972, en El Cuervo, Sevilla, la colisión frontal entre un ferrobús que cubría la ruta Cádiz-Sevilla y un expreso procedente de Madrid causó 86 muertos y 112 heridos.
En el Metro de Valencia, el descarrilamiento de un convoy el 3 de julio de 2006, debido al exceso de velocidad en una curva, dejó 43 fallecidos y 47 lesionados.
Puente defendió que el ferrocarril es un medio seguro, aunque reconoció que su fiabilidad depende de la infraestructura, el material rodante y el personal encargado de controlar la circulación.
Teléfonos para afectados y familiares
Renfe activó su Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares y habilitó el teléfono 900 10 10 20. Iryo puso en funcionamiento el 900 001 403, mientras que Emergencias 112 de Castilla-La Mancha dispuso el 900 122 112.
