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miércoles, 16 de septiembre de 2026
Cierre de oleoducto saudí eleva riesgo de petróleo a US$150 y amenaza con aumentar presión fiscal en RD

Cierre de oleoducto saudí eleva riesgo de petróleo a US$150 y amenaza con aumentar presión fiscal en RD

·16 de septiembre de 2026·22

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Por La Redacción

Santo Domingo, 16 sept.— Arabia Saudí, el mayor exportador de petróleo del mundo, enfrenta una severa reducción de sus alternativas para colocar su producción en los mercados internacionales, una situación que podría provocar una nueva escalada de los precios del crudo y aumentar las presiones económicas sobre países importadores como la República Dominicana.

El diario económico español Cinco Días informó que el bloqueo del estrecho de Ormuz, provocado por la guerra con Irán, representó el primer gran golpe para las exportaciones petroleras saudíes.

Ahora, más de seis meses después del inicio del conflicto, también se encuentra amenazada la principal ruta alternativa utilizada por Riad: el oleoducto Este-Oeste, que enlaza los yacimientos del golfo Pérsico con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo.

La infraestructura, de unos 1,200 kilómetros de longitud y que operaba prácticamente al máximo de su capacidad, transportando hasta siete millones de barriles diarios, permanecerá cerrada durante un período todavía impreciso debido a los daños sufridos.

El nuevo escenario agrava la escasez del petróleo procedente del golfo Pérsico y eleva el conflicto de Oriente Medio a otro nivel, en el que un barril de Brent a US$150 comienza a ser considerado como el escenario más extremo por analistas y bancos internacionales.

El petróleo permanece por encima de US$100

Este miércoles, los precios del petróleo registraban una corrección moderada, aunque se mantenían en niveles históricamente elevados.

El Brent, referencia para Europa y una parte importante de las importaciones dominicanas, se cotizaba alrededor de US$107.36 por barril, con una caída de 1.27 %, después de fluctuar durante la jornada entre US$106.66 y US$108.59, según los datos de mercado publicados por Cinco Días.

Mientras, el crudo estadounidense West Texas Intermediate —WTI— se negociaba cerca de US$103.87 por barril, con una reducción aproximada de US$1.96 respecto al cierre anterior. La baja estuvo asociada a la decisión saudí de ofrecer petróleo adicional mediante operaciones frente al puerto omaní de Sohar y al inesperado aumento de los inventarios estadounidenses, de acuerdo con Reuters.

La caída de este miércoles no elimina, sin embargo, las preocupaciones sobre el suministro. El Brent había rozado los US$110 el viernes y el martes llegó a negociarse por encima de US$108, impulsado por la ofensiva de los rebeldes hutíes de Yemen y los daños ocasionados al sistema petrolero saudí.

Los hutíes tomaron el puerto de Moca y la isla de Mayun, enclaves estratégicos situados en el estrecho de Bab el-Mandeb, la puerta meridional del mar Rojo. Su ofensiva amenaza la navegación comercial y obligó a cerrar el oleoducto Este-Oeste, utilizado por Arabia Saudí para evitar el bloqueado estrecho de Ormuz.

Analistas colocan los US$120 como próximo nivel

Los US$120 por barril constituyen ya un escenario plausible, especialmente si Arabia Saudí tarda varias semanas en reparar y reabrir el oleoducto.

Martha Tallas, directora de consultoría y análisis de la firma británica Argus, explicó a Cinco Días que el Brent podría subir hasta un rango de entre US$120 y US$130, debido a que los daños podrían requerir desde varias semanas hasta un mes para ser reparados y permitir que la infraestructura vuelva a operar adecuadamente.

Incluso después de su reparación, el mercado podría continuar incorporando una prima de riesgo geopolítico. La crisis ha demostrado que los oleoductos terrestres también son vulnerables, lo que añade otra fuente de incertidumbre al transporte marítimo por Ormuz y Bab el-Mandeb.

Bank of America calcula un precio promedio de US$83 para el Brent durante la segunda mitad del año, pero reconoce que nuevas interrupciones del suministro podrían llevarlo nuevamente hasta los US$120.

En un conflicto más amplio, acompañado de daños significativos y prolongados en las infraestructuras energéticas, la entidad no descarta una escalada hasta US$150 por barril, según recoge Cinco Días.

Jorge León, jefe de análisis de la consultora energética Rystad, considera que los US$150 representarían un límite difícil de superar. Un precio tan elevado provocaría una destrucción de la demanda mundial, ya que obligaría a reducir las compras, imponer racionamientos o realizar cortes de suministro.

A su juicio, si el Brent permanece de forma sostenida por encima de US$120, el impacto sobre la economía mundial terminaría frenando nuevas alzas.

Reservas saudíes podrían agotarse

El servicio de análisis de ING advirtió que todavía existe una elevada incertidumbre sobre la magnitud de los daños y la duración del cierre.

Arabia Saudí dispone de petróleo almacenado en Yanbu, lo que permitiría sostener las exportaciones durante varios días. El riesgo consiste en que esas reservas portuarias se agoten antes de que el oleoducto vuelva a funcionar.

Bloomberg informó que la petrolera estatal Aramco ya comunicó a clientes europeos retrasos en entregas previstas para septiembre.

El oleoducto había sufrido otro ataque en abril, cuando los flujos disminuyeron en unos 700,000 barriles diarios durante cuatro días. Goldman Sachs considera que el ataque más reciente podría haber ocasionado daños de mayor gravedad y aumentar la posibilidad de que el Brent supere los US$120.

Arabia Saudí enfrentó una situación similar en septiembre de 2019, cuando un ataque contra las instalaciones de Abqaiq y Khurais paralizó temporalmente cerca de la mitad de su producción y provocó una de las mayores subidas intradía del petróleo en décadas.

Los saudíes han demostrado capacidad para reparar rápidamente sus instalaciones, incluso después de ataques importantes, pero todavía se desconoce cuánto tardarán en restablecer el funcionamiento normal del oleoducto Este-Oeste.

Antes de la interrupción, Arabia Saudí exportaba por esa vía hasta cinco millones de barriles diarios, mientras otros dos millones se destinaban a abastecer sus refinerías. En agosto, después de los primeros ataques hutíes, las exportaciones por Bab el-Mandeb se redujeron a poco más de 400,000 barriles diarios.

Mayor presión sobre el presupuesto dominicano

La República Dominicana importa la totalidad del petróleo y la mayor parte de los combustibles terminados que consume. En consecuencia, una cotización internacional superior a US$100 repercute en la factura petrolera, el costo de generación eléctrica, el transporte, la producción agrícola e industrial y los precios finales de alimentos y mercancías.

El Gobierno dominicano destinó aproximadamente RD$21,323 millones durante los primeros seis meses de 2026 para subsidiar los combustibles y evitar que todo el incremento internacional fuera transferido a los consumidores, de acuerdo con datos divulgados a partir de los reportes semanales del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes —MICM—.

Ese monto equivale a un promedio superior a RD$3,550 millones mensuales y refleja el peso que la contención de los precios internos está teniendo sobre el presupuesto nacional.

El costo continuó aumentando durante el segundo semestre.
Para comienzos de septiembre, el Gobierno ya había destinado más de RD$30,000 millones, mientras que para la semana del 12 al 18 de septiembre anunció otros RD$1,631.5 millones con el propósito de congelar los combustibles de mayor consumo.

Una permanencia del Brent entre US$107 y US$120 obligaría al Gobierno a escoger entre ampliar las partidas presupuestarias destinadas al subsidio, aplicar aumentos graduales en gasolinas, gasoil y gas licuado de petróleo o combinar ambas alternativas.

Si el crudo llegara al escenario extremo de US$150, las consecuencias serían todavía mayores: aumentaría la factura de importación, crecería la demanda de divisas, se presionaría el tipo de cambio y podría acelerarse la inflación mediante mayores costos del transporte, la electricidad y la producción nacional.

Aunque el descenso registrado este miércoles concede un alivio momentáneo, la doble amenaza sobre Ormuz y Bab el-Mandeb, junto con el cierre del oleoducto saudí, mantiene al mercado petrolero bajo una fuerte tensión. Para la República Dominicana, cada semana con el petróleo por encima de US$100 representa un costo fiscal creciente y reduce el margen disponible para financiar otras prioridades del presupuesto público.

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