
Cilia Flores solicita arresto domiciliario en Nueva York por una afección cardíaca
Nueva York, 10 sept.- Cilia Flores, esposa del expresidente venezolano Nicolás Maduro, solicitó a un juez estadounidense que le permita abandonar la cárcel y permanecer bajo arresto domiciliario mientras ambos esperan ser juzgados por cargos relacionados con el narcotráfico.
Los abogados Mark Donnelly y Andrés Sánchez sostuvieron en documentos judiciales presentados el miércoles que Flores “merece la oportunidad de esperar su juicio bajo confinamiento domiciliario”, debido a una afección cardíaca que, según afirmaron, se ha agravado desde su encarcelamiento.
La defensa pidió autorización para trasladarla desde una cárcel federal de Brooklyn hasta una residencia situada dentro de la jurisdicción del Tribunal Federal de Manhattan, donde Flores y Maduro tienen previsto ser juzgados en junio de 2027.
Los abogados propusieron que la venezolana permanezca bajo vigilancia armada durante las 24 horas, reciba únicamente a visitantes autorizados por el tribunal y la Fiscalía federal, y sea supervisada mediante cámaras de video. Sus llamadas telefónicas también serían grabadas.
Los fiscales federales todavía no han presentado formalmente su respuesta a la petición. Un portavoz de la Fiscalía de Estados Unidos en Manhattan declinó hacer comentarios y el juez federal Alvin K. Hellerstein no ha emitido una decisión.
Flores, de 69 años, y Maduro, de 63, permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde que fuerzas estadounidenses los capturaron durante una operación ejecutada en horas de la madrugada en su residencia de Caracas, a principios de enero, y los trasladaron a Nueva York.
Ambos se declararon inocentes de los cargos que los señalan como integrantes de una conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos.
En otra petición presentada recientemente ante el tribunal, los abogados solicitaron que la acusación sea desestimada bajo el argumento de que Maduro y Flores disfrutan de inmunidad por haber ocupado las posiciones de presidente y primera dama de un país extranjero.
Defensa expone deterioro de su salud
Los representantes legales de Flores explicaron que ella padece desde hace años un prolapso de la válvula mitral, pero que no ha recibido la inyección mensual requerida para controlar esa condición desde su arresto y posterior ingreso en la cárcel federal de Brooklyn.
En lugar de ese tratamiento, señalaron Donnelly y Sánchez, los médicos le han recetado aspirina infantil, una estatina, diltiazem y nitroglicerina para utilizarla cuando experimente dolores en el pecho.
La defensa aseguró, además, que Flores ha sufrido continuamente de reflujo y gastritis, perdió dos molares y ha rebajado más de 25 libras, equivalentes a unos 11.3 kilogramos, desde que se encuentra encarcelada.
Los médicos le han recomendado someterse a un cateterismo cardíaco, procedimiento que podría conducir a otras intervenciones en el corazón, indicaron los abogados.
En caso de realizarse esos procedimientos, argumentaron, Flores necesitará tiempo suficiente para recuperarse en un ambiente con las condiciones adecuadas para restablecer su salud.
La defensa reconoció que el personal de la cárcel ha tratado con gran respeto tanto a Flores como a Maduro. También afirmó que su representada no cuestiona haber recibido una atención de calidad por parte de los profesionales médicos del centro penitenciario y del hospital.
Sin embargo, los abogados insistieron en que un centro de detención no dispone de las condiciones necesarias para garantizar una recuperación apropiada después de un cateterismo u otra intervención cardíaca.
