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jueves, 13 de agosto de 2026
Colombia autoriza operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra grupos narcoterroristas

Colombia autoriza operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra grupos narcoterroristas

·12 de agosto de 2026·7

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CIUDAD DE PANAMÁ, 12 agosto.– El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este miércoles que el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, autorizó la realización de operaciones militares conjuntas entre ambos países para combatir a organizaciones narcotraficantes y grupos armados considerados terroristas.

Hegseth informó, además, que Colombia se incorporó como miembro número 19 de la Coalición contra los Carteles de las Américas (A3C), una alianza de seguridad promovida por Washington para reforzar la lucha regional contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.

“Me enorgullece anunciar que Colombia se unirá a la A3C, convirtiéndose en el miembro número 19”, declaró el funcionario durante una reunión de la coalición celebrada en Ciudad de Panamá, según un reporte de la agencia EFE.

Hegseth agregó que el mandatario colombiano solicitó la participación del Departamento de Guerra estadounidense en las acciones desarrolladas por Bogotá.

“Colombia ya solicitó que el Departamento de Guerra se sume a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir terroristas y redes terroristas”, manifestó.

El secretario estadounidense se refirió a De la Espriella como “el presidente Tigre”, sobrenombre utilizado por el presidente Donald Trump para identificar al nuevo gobernante colombiano.

Alcance de las operaciones

Hasta el momento del anuncio no se habían ofrecido detalles sobre las características, fechas, zonas de ejecución, cantidad de tropas o grupos armados que serían objetivos de las operaciones.

Tampoco se precisó si la participación estadounidense consistirá en acciones de combate dentro del territorio colombiano o si estará limitada al intercambio de inteligencia, vigilancia aérea y marítima, asesoramiento, entrenamiento, logística y suministro de tecnología.

El anuncio fue realizado por Hegseth y todavía se encontraba pendiente una explicación detallada del Gobierno colombiano sobre el alcance jurídico y operativo de la autorización.

La declaración representa, sin embargo, un importante fortalecimiento de la cooperación militar entre Bogotá y Washington y un cambio frente a las tensiones que caracterizaron las relaciones durante el Gobierno del expresidente Gustavo Petro.

Colombia y Estados Unidos mantienen una cooperación antidrogas de varias décadas que incluye asistencia financiera, capacitación militar, intercambio de inteligencia y apoyo logístico. Washington considera al país suramericano uno de sus principales aliados estratégicos en la región.

En 2009, ambos países firmaron un acuerdo que ampliaba el acceso estadounidense a instalaciones militares colombianas para operaciones contra el narcotráfico, aunque posteriormente la Corte Constitucional determinó que el convenio debía someterse al Congreso antes de entrar plenamente en vigor.

Estados Unidos anuncia US$1,000 millones

El ingreso de Colombia a la coalición se produce días después de que la Administración Trump anunciara su intención de entregar US$1,000 millones en asistencia de seguridad al nuevo Gobierno de De la Espriella.

Los recursos estarían destinados a reforzar la capacidad de las Fuerzas Armadas, la lucha contra el narcotráfico y las operaciones contra organizaciones criminales y grupos insurgentes, según informó la agencia Reuters.

Washington todavía tendría que precisar las condiciones, el calendario y los componentes del paquete, así como completar los procedimientos presupuestarios y legislativos correspondientes. Reuters

De la Espriella asumió la Presidencia el pasado 7 de agosto con la promesa de abandonar las negociaciones con las organizaciones armadas que no acepten someterse a la justicia y emprender una ofensiva contra las estructuras vinculadas con el narcotráfico.

El mandatario también ha planteado erradicar los cultivos ilícitos, reanudar las fumigaciones aéreas de sembradíos de coca, construir cárceles de alta seguridad y ofrecer mayor respaldo jurídico a los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Un giro en la política de seguridad

La incorporación a la A3C confirma el alineamiento del nuevo Gobierno colombiano con la estrategia regional de seguridad impulsada por Trump.

Durante la administración de Petro, la cooperación entre ambos países sufrió un deterioro significativo. El entonces presidente colombiano suspendió temporalmente el intercambio de inteligencia con Washington en protesta por los ataques estadounidenses contra embarcaciones señaladas como transportadoras de drogas.

Petro cuestionó esas intervenciones al considerar que podían constituir ejecuciones extrajudiciales, mientras la Administración Trump lo acusó de no actuar con suficiente firmeza contra los grupos narcotraficantes.

Con la llegada de De la Espriella, Colombia retomó una política más cercana a Washington y respaldó el empleo de una estrategia militar contra las organizaciones que combinan el narcotráfico con acciones insurgentes o terroristas.

Reuters informó que la decisión colombiana forma parte de una expansión de la política antidrogas estadounidense en el hemisferio, después de operaciones militares ejecutadas en el Caribe y de una mayor presencia de fuerzas estadounidenses en la región. Reuters

Coalición reúne a 19 países

La Coalición contra los Carteles de las Américas reúne a autoridades militares y de seguridad de 19 países con el objetivo de coordinar operaciones, intercambiar inteligencia y aumentar la capacidad regional para combatir el narcotráfico, el tráfico de armas, el lavado de activos y otras actividades del crimen organizado.

Durante el encuentro en Panamá, Hegseth defendió una participación más activa de Estados Unidos en el continente y sostuvo que Washington trabajará con los gobiernos dispuestos a enfrentar militarmente a los carteles.

El funcionario enmarcó esa estrategia dentro de lo que denominó la “Doctrina Donroe”, expresión empleada por la Administración Trump para presentar una reinterpretación de la Doctrina Monroe orientada a reafirmar la primacía estadounidense en el hemisferio occidental.

Además de combatir el narcotráfico, la estrategia de Washington procura reducir la influencia de potencias externas, particularmente China, en áreas consideradas estratégicas, entre ellas el Canal de Panamá.

El presidente panameño, José Raúl Mulino, quien participó en la reunión, calificó el narcotráfico como una de las mayores amenazas para la seguridad regional y defendió la cooperación con Estados Unidos. Asimismo, rechazó que esa colaboración implique una renuncia a la soberanía de los países participantes.

El anuncio de Hegseth abre interrogantes en Colombia sobre los límites de la participación militar extranjera, el control del Congreso y el respeto a la soberanía nacional y al derecho internacional humanitario.

También se espera que el Gobierno de De la Espriella identifique las organizaciones contra las cuales se desarrollarán las acciones conjuntas y explique si la autorización requerirá nuevos acuerdos jurídicos o se ejecutará mediante los convenios de cooperación ya existentes.

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