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jueves, 17 de septiembre de 2026
Conep favorece diálogo con Estados Unidos sobre importaciones de arroz y aplicación del DR-Cafta

Conep favorece diálogo con Estados Unidos sobre importaciones de arroz y aplicación del DR-Cafta

·17 de septiembre de 2026·4

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Santo Domingo, 17 sept.– El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini, consideró que el elevado déficit comercial que mantiene República Dominicana con Estados Unidos abre un espacio para dialogar sobre las importaciones de arroz estadounidense y encontrar una solución conveniente para ambas naciones.

Marranzini recordó que República Dominicana, Estados Unidos y varias naciones centroamericanas suscribieron el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos, conocido como DR-Cafta, como resultado de un proceso de negociación.

“Y como en toda negociación, cada parte tiene que ceder, siempre y cuando se llegue a un acuerdo que convenga a todos. Creo que así es que debemos verlo como país. Esa es, hasta ahora, la forma en que el Gobierno lo ha orientado y ha manejado la situación adecuadamente, siempre dentro del marco de un diálogo con nuestro principal socio comercial y, obviamente, de esa relación especial que tenemos con Estados Unidos”, expresó.

El dirigente empresarial respondió de esa manera una pregunta formulada por el director de Listín Diario, Miguel Franjul, durante el Desayuno de ese medio de comunicación.

La interrogante estuvo relacionada con la petición de Estados Unidos para que el Gobierno dominicano derogue el Decreto 693-24, que limita las importaciones de arroz estadounidense como mecanismo para continuar protegiendo la producción nacional mediante la aplicación de aranceles.

Marranzini señaló que República Dominicana mantiene un déficit comercial de más de US$5,000 millones con Estados Unidos. Agregó que la oferta exportable dominicana complementa las cadenas de valor del mercado estadounidense, por lo que no está orientada a desplazar empleos, empresas ni productores de esa nación.

Sostuvo que República Dominicana ha demostrado tradicionalmente, tanto en el plano político como en el económico, que es un aliado incondicional de Estados Unidos. En consecuencia, entiende que lo lógico es que ambos países trabajen de manera conjunta para aprovechar las oportunidades del nearshoring, fortalecer el comercio, ampliar las inversiones y generar empleos.

Para Marranzini, el libre comercio constituye un elemento fundamental para alcanzar esos objetivos y profundizar la relación económica entre ambas naciones.

Plantea elevar la productividad agrícola

El presidente del Conep afirmó que uno de los principales desafíos del país consiste en aumentar progresivamente la productividad del campo y fortalecer la seguridad alimentaria.

En ese contexto, resaltó la importancia de contar con una industria arrocera sólida, debido a su impacto económico en más de 14 provincias y al papel que desempeñó durante la pandemia, cuando República Dominicana pudo depender de la producción nacional y aumentar su capacidad de resistencia ante las alteraciones del comercio internacional.

“Hay que ver los otros rubros, cuáles de ellos hay que fortalecer, porque definitivamente la productividad en el campo es algo en lo que debe seguirse avanzando para que la seguridad alimentaria sea cada vez más robusta y resiliente. También hay que responder a la demanda de un mercado turístico en crecimiento”, manifestó.

Marranzini participó en el Desayuno de Listín Diario acompañado del vicepresidente ejecutivo del Conep, César Dargam; el gerente de Comunicaciones, Waskar Ortiz, y la directora de Comunicaciones, Alba Nely Familia.

Durante el encuentro abordó diversos asuntos nacionales, entre ellos la preocupación del empresariado por el impacto que podría tener el nuevo Código Penal sobre las personas jurídicas.

Protección arancelaria del arroz

Las negociaciones del DR-Cafta contemplaron mantener hasta 2025, y de manera gradual, las preferencias arancelarias correspondientes a ocho productos agrícolas incluidos en la Rectificación Técnica del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), presentada ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Entre esos productos se encontraba el arroz.

En 2024, cuando faltaba un año para el vencimiento del período de protección contemplado en el acuerdo, el Gobierno dominicano atendió las presiones del sector arrocero nacional, cuyos representantes advirtieron que, 25 años después, la actividad productiva todavía no estaba preparada para enfrentar la entrada masiva del cereal procedente de Estados Unidos.

Ante esa situación, el Poder Ejecutivo emitió el Decreto 693-24 como un mecanismo para contener las importaciones y proteger la producción local.

La disposición mantiene un arancel de un 20 % para una cuota de hasta 23,300 toneladas métricas de arroz importado desde Estados Unidos y establece una tasa de un 99 % para el volumen que sobrepase esa cantidad.

Advertencias sobre posibles reacciones

El experto en comercio internacional Virgilio Mayol manifestó el pasado año, a título personal, que el Decreto 693-24 no era necesario. Argumentó que toda acción genera una reacción y que República Dominicana debía estar preparada para justificar la decisión ante sus socios comerciales en diferentes foros e, incluso, para realizar concesiones.

Sobre el mismo tema, el economista Luis Manuel Piantini sostuvo en un artículo reciente que, si el arroz era considerado un producto de seguridad nacional desde 2004, no debió ser incluido en el DR-Cafta para posteriormente incumplir lo pactado.

Piantini señaló que los países centroamericanos dejaron fuera de sus respectivas ofertas aquellos productos agrícolas que consideraban esenciales para sus economías y su seguridad alimentaria.

República Dominicana suscribió el DR-Cafta junto con Estados Unidos y cinco países centroamericanos: Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala.

El tratado se encuentra vigente en República Dominicana desde 2007. Para fines aduaneros, sin embargo, entró formalmente en vigor en 2006, cuando El Salvador se incorporó al acuerdo. Al tratarse de un bloque de países, la entrada del primero produjo efectos para los demás integrantes.

Fuerza del Pueblo pide sensibilidad

El partido Fuerza del Pueblo también se pronunció sobre las diferencias existentes entre los sistemas de producción de arroz de República Dominicana y Estados Unidos.

La organización opositora apeló a la sensibilidad de las autoridades estadounidenses y aseguró que la posición dominicana no busca desconocer el DR-Cafta ni cerrar el mercado nacional a las importaciones.

Argumentó que el arroz constituye un producto altamente sensible para República Dominicana, debido a que más de 20 provincias dependen directa o indirectamente de su producción y comercialización.

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