
CREES advierte reforma laboral mantendría elevados los costos de contratación formal
SANTO DOMINGO, 5 sept..– El proyecto de ley que modifica la Ley 16-92 sobre el Código de Trabajo regresó al Congreso Nacional con algunos avances, pero estos no serían suficientes para considerarlo una transformación favorable para el empleo y la productividad económica, según el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES).
El Código de Trabajo regula el mercado laboral dominicano y, si no se introducen cambios importantes en la propuesta, sus disposiciones continuarán dificultando los acuerdos voluntarios entre empleados y empleadores, además de mantener elevados —y con posibilidades de aumentar— los costos laborales no salariales, advirtió el CREES.
El debate actual resalta principalmente los beneficios otorgados a los trabajadores, pero omite el costo real que representa contratarlos y las posibles reducciones de producción relacionadas con el cumplimiento de la legislación, sostuvo el CREES.
Mientras a la opinión pública se le presenta una parte del discurso centrada en las ventajas, los emprendedores enfrentan una contratación costosa y restrictiva. Al mismo tiempo, quienes buscan empleo encuentran mayores dificultades para ser contratados formalmente sin que las empresas incumplan la legislación, explicó el CREES.
Los efectos que no resultan evidentes a primera vista deberían incluirse en las conversaciones y debates sobre la reforma laboral, indicó el CREES.
Para evaluar los artículos del proyecto, el análisis debería comenzar preguntando si el objetivo de la legislación consiste en crear más puestos de trabajo formales o mantener la elevada informalidad laboral existente en República Dominicana, planteó el CREES.
También debe determinarse si cada disposición abarata o encarece la contratación formal, incrementa los costos de cumplimiento para los emprendedores, aumenta los pasivos empresariales o reduce la capacidad de las compañías para invertir en capital y elevar la productividad laboral, señaló el CREES.
Otros aspectos que deberían analizarse son si el articulado amplía o disminuye las posibilidades de establecer acuerdos voluntarios entre las partes y si fomenta regulaciones que hacen más complejos o costosos los contratos laborales, agregó el CREES.
Un ejercicio de evaluación basado en esas preguntas permitiría reducir el articulado y mejorar los resultados de la reforma. Incluso podrían modificarse temas que inicialmente fueron excluidos del debate, como la cesantía, para generar beneficios reales para los trabajadores, consideró el CREES.
Cuestionamientos al Consejo Nacional de Salarios
El Código de Trabajo aprobado en 1992 contiene las bases que sustentan el actual Consejo Nacional de Salarios (CNS), organismo responsable de establecer los salarios mínimos en República Dominicana, recordó el CREES.
Los controles de precios, tanto cuando establecen topes como cuando fijan pisos, figuran entre las medidas que generan mayores distorsiones dentro de una economía, argumentó el CREES.
La fijación de un precio mínimo para la contratación puede dejar a numerosas personas fuera del mercado formal o impedirles conseguir un empleo. Otro de sus efectos sería el incremento de los costos de los bienes producidos, afirmó el CREES.
Pese a esas consecuencias, los salarios mínimos continúan utilizándose para intentar solucionar varios problemas mediante una herramienta que la entidad considera equivocada, sostuvo el CREES.
En lugar de enfrentar los factores que elevan los costos en la economía o provocan inflación, se introduce una distorsión adicional mediante la fijación administrativa de los salarios, manifestó el CREES.
El país debería promover políticas que incrementen la productividad y que, como consecuencia de ese crecimiento, contribuyan a mejorar los ingresos de los trabajadores, en vez de limitarse a decretar aumentos salariales, señaló el CREES.
Cesantía y formalidad laboral
La cesantía representa otra distorsión importante y un obstáculo para ampliar la formalidad dentro del mercado laboral dominicano, de acuerdo con el CREES.
La Ley 1-12 sobre la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 y la Ley 87-01, que creó el Sistema Dominicano de Seguridad Social, ordenan establecer un mecanismo alternativo para la cesantía sin afectar los derechos adquiridos de las personas que ya participan en el mercado laboral, recordó el CREES.
La reforma del Código de Trabajo no debería desaprovechar la oportunidad de corregir un sistema que dificulta la contratación formal y crea un pasivo contingente que afecta el patrimonio de las empresas, afirmó el CREES.
Existen diferentes mecanismos que podrían funcionar como alternativas al modelo actual de cesantía. Países como Austria, Chile, Ecuador y Panamá han desarrollado otros sistemas para responder a esta obligación laboral, indicó el CREES.
El mecanismo aplicado en Chile podría utilizarse como punto de referencia, siempre que sea objeto de las modificaciones necesarias para adaptarlo a las condiciones particulares de República Dominicana, propuso el CREES.
Las regulaciones no siempre benefician a todas las partes involucradas y, en el ámbito laboral, pueden perjudicar tanto a empleados como a emprendedores. El Código de Trabajo dominicano no constituye una excepción, concluyó el CREES.
La discusión de la reforma representa una oportunidad para reducir los obstáculos a la contratación, estimular la formalización del empleo y mejorar la productividad, por lo que debería ser aprovechada para introducir cambios de mayor alcance, sostuvo el CREES.
