
Crisis sin precedentes sacude al Supremo de Brasil y ponen bajo investigación al juez que condenó a Bolsonaro
BRASILIA, Brasil, 15 sept.– El Supremo Tribunal Federal de Brasil comenzó a deliberar este martes sobre la posibilidad de investigar por presunta corrupción al magistrado Alexandre de Moraes, responsable del proceso que llevó a la condena y encarcelamiento del expresidente Jair Bolsonaro, en medio de una crisis institucional que amenaza con impactar directamente las elecciones presidenciales de octubre.
La situación dentro del máximo tribunal brasileño ha alcanzado niveles inéditos. Varias sesiones fueron canceladas, algunos magistrados han revocado decisiones de sus propios colegas y sobre integrantes de la corte pesan acusaciones de corrupción, parcialidad política e interferencia en las investigaciones de la Policía Federal.
En el centro del enfrentamiento se encuentran De Moraes y el juez André Mendonça, dos magistrados percibidos como representantes de posiciones contrapuestas dentro del polarizado escenario político brasileño.
Mendonça, antiguo abogado general del Estado durante la gestión de Bolsonaro y designado por el expresidente para integrar el Supremo, presentó las informaciones que podrían conducir a una investigación contra De Moraes.
Mientras los jueces iniciaban la deliberación, decenas de seguidores de Bolsonaro protestaban frente a la sede del tribunal en Brasilia. Los manifestantes exigían la salida de De Moraes o la apertura de un juicio político en su contra ante el Senado.
Colapso del Banco Master origina la crisis
El origen inmediato de la crisis se encuentra en el colapso del Banco Master, una entidad financiera mediana que llegó a administrar activos estimados en hasta 16,000 millones de dólares.
El banco fue clausurado en noviembre de 2025 después de una extensa investigación sobre un presunto esquema fraudulento que involucraba miles de millones de reales y que terminó salpicando a importantes políticos e integrantes del Poder Judicial.
Mendonça estaba encargado de supervisar el expediente del Banco Master en el Supremo Tribunal Federal.
El antiguo presidente de la institución financiera, Daniel Vorcaro, fue arrestado a comienzos de 2026. Las investigaciones señalan que mantuvo relaciones comerciales con varios políticos de alto nivel, entre ellos el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y actual aspirante presidencial.
Documentos divulgados por Mendonça indican que Vorcaro solicitó asesoramiento jurídico a De Moraes cuando se aproximaba su arresto.
Los documentos también revelan que el Banco Master había firmado un contrato por 130 millones de reales, equivalentes a unos 23 millones de dólares, con el bufete de abogados perteneciente a la esposa de De Moraes, para la prestación de servicios legales.
De Moraes niega irregularidades
Al pronunciarse durante la sesión, De Moraes negó haber cometido alguna irregularidad y acusó a Mendonça de emprender una venganza política en su contra.
El intercambio provocó una breve y acalorada discusión entre ambos magistrados dentro de la sala del tribunal.
De Moraes sostuvo que Mendonça actúa en beneficio del grupo político que intentó ejecutar un golpe de Estado en Brasil. También lo acusó de ordenar ilegalmente a la Policía Federal investigar sus actividades y las de su familia.
De acuerdo con las normas brasileñas, una investigación contra un integrante del Supremo Tribunal Federal debe contar con la autorización del pleno del organismo y no puede ser dispuesta unilateralmente por otro magistrado.
Mendonça rechazó las acusaciones de su colega y anunció que ofrecería explicaciones adicionales cuando le correspondiera intervenir en la sesión.
Diversos medios brasileños han informado que Mendonça pretende conseguir la suspensión temporal de De Moraes mientras el tribunal determina si existen elementos suficientes para investigarlo por corrupción.
De Moraes respondió solicitando que Mendonça también sea investigado por el Supremo y que eventualmente sea sometido a un juicio político ante el Senado por haber realizado diligencias presuntamente no autorizadas.
Acusaciones de manipulación política
Algunos integrantes del tribunal acusan a Mendonça de divulgar selectivamente partes del voluminoso expediente del Banco Master y de retrasar deliberadamente la publicación de informaciones relacionadas con Flávio Bolsonaro.
Según esas acusaciones, el magistrado estaría manejando el calendario de la investigación con la intención de influir en las elecciones presidenciales de octubre. Mendonça niega haber actuado con parcialidad política.
Las investigaciones sobre las relaciones entre Flávio Bolsonaro y Vorcaro han avanzado con mayor lentitud. Uno de los aspectos examinados corresponde al pago de 12 millones de dólares por una producción cinematográfica sobre la vida de Jair Bolsonaro.
El senador reconoció haber recibido esos recursos, pero rechazó que existiera alguna actuación ilegal.
El presidente del Supremo, Luiz Edson Fachin, intentó disminuir las tensiones retirando a Mendonça de la supervisión de las investigaciones sobre el Banco Master. También ordenó levantar el secreto de todos los documentos relacionados con el expediente que permanecían en poder del tribunal.
Sesión comenzó con fuertes tensiones
La sesión extraordinaria comenzó con 40 minutos de retraso. Fachin leyó el informe de la Policía Federal divulgado la semana pasada por Mendonça, en el cual aparecen los documentos que señalan que Vorcaro utilizó asesoramiento jurídico de De Moraes.
El presidente del tribunal reconoció que la institución atraviesa un momento difícil y reclamó responsabilidad a sus integrantes.
Fachin defendió la legitimidad de las diferencias jurídicas, pero advirtió que las confrontaciones personales no son aceptables. También recordó que la decisión sobre De Moraes corresponde al pleno de la corte y no a un magistrado individual.
El tribunal no tenía previsto decidir durante la misma sesión si Mendonça excedió sus atribuciones o investigó ilegalmente a De Moraes, como han denunciado el propio juez y varios expertos jurídicos.
Poco después de las palabras iniciales de Fachin, dos de los 10 integrantes del Supremo solicitaron abstenerse de votar sobre la investigación.
Kassio Nunes Marques, presidente del Tribunal Superior Electoral y también designado por Jair Bolsonaro, sostuvo que la naturaleza de sus funciones le impide participar porque el resultado podría afectar la campaña presidencial.
José Dias Toffoli también decidió abstenerse. El magistrado había abandonado anteriormente la supervisión del expediente del Banco Master debido a sus relaciones con Vorcaro, aunque volvió a negar haber incurrido en actos irregulares.
Destituciones agravan enfrentamiento
La crisis comenzó a intensificarse el 1 de septiembre, cuando Mendonça levantó el secreto de documentos de la Policía Federal que mostraban los intentos de Vorcaro por conseguir asesoramiento de De Moraes.
Posteriormente, Mendonça ordenó la destitución del director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y del responsable de inteligencia del organismo, Leandro Almada.
El magistrado sostuvo que ambos dirigían una estructura que elaboró seis informes ilegales sobre sus actividades hasta finales de agosto.
Rodrigues había sido designado por el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La Abogacía General del Estado apeló inmediatamente la decisión, alegando que Mendonça carecía de autoridad para determinar quién debía dirigir la Policía Federal.
Decisiones contrapuestas del Supremo retiraron y posteriormente restituyeron al director del organismo, aumentando la percepción de desorden dentro del tribunal.
De Moraes, por su parte, solicitó investigar a Mendonça por supuesto abuso de poder, alegando que interrogó al banquero Vorcaro sin la presencia de policías o fiscales.
El juez que condenó a Bolsonaro
Alexandre de Moraes encabezó el proceso judicial que culminó con la condena de Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por encabezar un intento de golpe de Estado después de perder las elecciones presidenciales de 2022 frente a Lula da Silva.
Aunque De Moraes es considerado un magistrado de orientación conservadora, se convirtió en una figura admirada por numerosos seguidores de Lula debido a su actuación contra Bolsonaro y sus aliados.
Antes de las elecciones de 2022, De Moraes ejercía simultáneamente como magistrado del Supremo y presidente del Tribunal Superior Electoral. Desde esas funciones adoptó medidas para combatir la desinformación y proteger el sistema electoral electrónico frente a las acusaciones infundadas de fraude promovidas por Bolsonaro.
Para los sectores bolsonaristas, en cambio, De Moraes se convirtió en símbolo de persecución judicial, censura y abuso de poder. Sus seguidores reclaman desde hace años su destitución mediante un juicio político.
Crisis entra de lleno en campaña electoral
La disputa judicial ocurre semanas antes de unas elecciones en las que Lula buscará la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, en una competencia que se anticipa tan cerrada como la registrada cuatro años atrás.
El próximo presidente tendrá la oportunidad de designar por lo menos a cuatro nuevos integrantes del Supremo, cuyos miembros pueden permanecer en sus cargos hasta cumplir 75 años.
Candidatos al Senado aliados con Flávio Bolsonaro prometieron promover juicios políticos contra magistrados del tribunal, mientras dirigentes cercanos a Lula consideran establecer límites de tiempo para el ejercicio de esas funciones.
Durante una concentración que reunió a cerca de 30,000 personas en São Paulo con motivo del Día de la Independencia, el pasado 7 de septiembre, Flávio Bolsonaro vinculó directamente al presidente Lula con De Moraes y prometió transformar la composición y el funcionamiento del tribunal si gana las elecciones.
El consultor político independiente Thomas Traumann advirtió que, debido a la extrema polarización de la campaña, cualquier información negativa contra De Moraes beneficia inmediatamente a la familia Bolsonaro.
Analistas consideran que una eventual caída o suspensión del magistrado podría fortalecer a los bolsonaristas y alentarlos a cuestionar nuevamente los resultados electorales en caso de derrota.
La crisis del Supremo se ha convertido así en uno de los temas centrales de la campaña presidencial, mientras Lula y Flávio Bolsonaro reclaman investigaciones contra distintos magistrados de acuerdo con sus respectivas posiciones políticas.
En ese contexto, el tribunal enfrenta el desafío de investigar las posibles irregularidades relacionadas con el Banco Master sin profundizar su división interna ni provocar un deterioro adicional de la confianza pública en las instituciones brasileñas.
