
De la Espriella elimina suspensión general del porte de armas en Colombia
BOGOTÁ, Colombia, 8 sept.- El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, levantó este martes la suspensión general de los permisos para portar armas de fuego en el país, una medida que había sido mantenida por administraciones anteriores.
“No hay derecho a que los bandidos estén armados hasta los dientes y la gente decente no pueda defenderse”, manifestó el gobernante conservador en un video publicado en la red social X mientras firmaba el decreto.
La disposición no establece el libre porte de armas de fuego. Los ciudadanos solamente podrán poseerlas y llevarlas de manera excepcional después de obtener el correspondiente permiso estatal y cumplir los requisitos establecidos por las autoridades.
De la Espriella aseguró que las condiciones para conceder esas autorizaciones seguirán siendo “muy estrictas”. Los solicitantes deberán demostrar que reúnen las condiciones físicas, psicológicas y emocionales necesarias, además de carecer de antecedentes penales.
La decisión cumple una de las principales promesas de campaña del mandatario, quien derrotó en las elecciones al senador Iván Cepeda, candidato que representaba la continuidad de las políticas del expresidente progresista Gustavo Petro, gobernante entre 2022 y 2026.
El régimen colombiano de permisos para portar armas fue creado en 1993. La normativa fijó los requisitos para la posesión y el porte, pero dejó a cada gobierno la facultad de decidir si mantenía vigentes o suspendía las autorizaciones.
Petro sostenía que los civiles no debían portar armas y mantuvo restringidos los permisos durante su administración. Antes de abandonar el poder, firmó un decreto que prolongaba la suspensión hasta diciembre de 2026.
El nuevo gobernante dejó sin efecto esa restricción mediante la disposición firmada este martes, aunque mantuvo los procedimientos de evaluación y control para quienes soliciten la autorización.
De la Espriella rechazó que la reactivación de los permisos pueda provocar un aumento de la criminalidad y afirmó que la inmensa mayoría de los delitos cometidos con armas de fuego involucra equipos ilegales.
“El 99.9 % de los delitos cometidos con armas se cometen con armas que no tienen permiso, con armas ilegales”, aseguró.
El presidente indicó que entre enero y septiembre las autoridades decomisaron unas 15,700 armas de fuego en diferentes operativos. De esa cantidad, 14,179 estaban relacionadas con la comisión de delitos.
Con esos datos, el mandatario defendió su argumento de que las restricciones aplicadas a los propietarios legales no han impedido que los grupos criminales consigan y utilicen armamento.
El levantamiento de la suspensión ocurre en momentos en que Colombia continúa enfrentando la actividad de guerrillas, disidencias y otras organizaciones armadas ilegales.
Estos grupos se disputan el dominio de territorios considerados estratégicos para el narcotráfico y la minería ilegal, pese a que hace una década el Estado colombiano firmó un histórico acuerdo de paz con las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La nueva política sobre el porte de armas forma parte del enfoque de seguridad de De la Espriella, quien desde su llegada al poder ha prometido endurecer las acciones contra la delincuencia y los grupos armados.
Con informacion de AP
