
Demócratas buscan recuperar la mayoría de las gobernaciones de Estados Unidos tras 16 años
WASHINGTON, 3 de noviembre de 2026 (Agencias).— El Partido Demócrata llega a las elecciones de medio término con posibilidades de recuperar la mayoría de las gobernaciones de Estados Unidos por primera vez desde 2010, en una disputa que podría modificar el equilibrio territorial del poder y condicionar la carrera presidencial de 2028. Aunque la atención nacional se concentra en el Congreso, las elecciones estatales representan otro frente decisivo para el gobierno del presidente Donald Trump.
Los republicanos controlan actualmente 26 gobernaciones y los demócratas 24. Para invertir esa relación, la oposición necesita una ganancia neta de dos estados, lo que exige conquistar territorios republicanos y limitar sus propias pérdidas. Este martes se eligen gobernadores en 36 estados.
Un despacho de Associated Press describe un escenario de oportunidades para los demócratas, favorecidos por el malestar con la economía, la inflación y la atención sanitaria. La agencia presenta la mayoría como una aspiración electoral del partido, todavía pendiente del veredicto de las urnas.
La diferencia histórica es relevante: los demócratas conquistaron la mayoría de las gobernaciones en las elecciones de 2006, pero la perdieron en 2010. Su objetivo ahora es terminar con los 16 años de predominio republicano en el número de ejecutivos estatales.
Un mapa que obliga a repartir recursos
El texto de partida, basado en un análisis de The Washington Post, señala que el campo de competencia se ha ampliado hacia territorios donde los demócratas llevaban años con escasas perspectivas. Georgia, Iowa y Ohio figuran entre sus objetivos, mientras Texas y Florida han obligado a ambos partidos a prestar mayor atención a contiendas inicialmente consideradas favorables a los republicanos.
La expansión supone también una dificultad financiera. Meghan Meehan-Draper, directora ejecutiva de la Asociación de Gobernadores Demócratas, ha advertido que el crecimiento del mapa competitivo no viene acompañado de un aumento equivalente del presupuesto disponible.
AP incorpora Alaska y Nevada entre las principales oportunidades de conquista demócrata. Del lado republicano, identifica a Kansas como una de las mejores posibilidades de arrebatar una gobernación, además de Wisconsin, Michigan y Oregon. El resultado nacional dependerá, por tanto, tanto de las conquistas como de la capacidad de defender los estados propios.
Georgia y Ohio: dinero, ataques y posibilidades de cambio
Georgia enfrenta al empresario republicano Rick Jackson con la exalcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms, quienes buscan suceder al gobernador Brian Kemp. La elección combina una fuerte desigualdad de recursos con la posibilidad de un cambio político de alcance nacional.
Según otro despacho de AP, Jackson ha destinado más de 200 millones de dólares de su patrimonio a la campaña. Bottoms, que podría convertirse en la primera mujer negra elegida gobernadora en Estados Unidos, propone ampliar Medicaid y elevar el salario mínimo a 15 dólares. Jackson plantea eliminar gradualmente el impuesto estatal sobre la renta.
En Ohio, el empresario republicano Vivek Ramaswamy compite con la médica Amy Acton, exdirectora del Departamento de Salud estatal. La campaña adquirió un tono especialmente áspero por un anuncio que utilizó a la madre distanciada de Acton para cuestionar su relato personal. La controversia ha acompañado una elección observada como prueba de la capacidad demócrata para recuperar terreno entre votantes de un estado que se inclinó hacia los republicanos.
Las batallas que pueden decidir la mayoría
Reuters destaca en Michigan el enfrentamiento entre la demócrata Jocelyn Benson y el republicano John James por la sucesión de Gretchen Whitmer. En Arizona, la gobernadora Katie Hobbs busca la reelección frente a Andy Biggs, con el abastecimiento de agua, la inmigración y el aborto entre los asuntos centrales.
En Iowa, el demócrata Rob Sand se enfrenta al republicano Zach Lahn en una campaña marcada por el costo de vida, la educación y la preocupación por las elevadas tasas de cáncer. En Nevada, el gobernador republicano Joe Lombardo disputa el cargo con el fiscal general demócrata Aaron Ford, en medio del debate sobre asequibilidad y centros de datos.
Wisconsin ofrece otra confrontación estrecha: el demócrata David Crowley intenta mantener la gobernación frente al congresista republicano Tom Tiffany. Crowley también podría hacer historia como primer gobernador negro del estado.
Trump y la proyección hacia 2028
La estrategia demócrata consiste en vincular a sus adversarios con Trump, incluso en estados conservadores. Los republicanos responden cuestionando la gestión demócrata en impuestos, seguridad y actividad empresarial.
El alcance de estas elecciones excede el balance partidista inmediato. Las gobernaciones influyen en presupuestos, educación, salud y nombramientos judiciales, y pueden actuar como contrapeso al Ejecutivo federal. También aportan estructuras políticas y capacidad de movilización para la presidencial de 2028.
La siguiente redistribución de distritos, después del Censo de 2030, añade otra dimensión estratégica, aunque la participación de cada gobernador dependerá de las reglas estatales y de posteriores elecciones. Por ahora, la mayoría demócrata sigue siendo una posibilidad: serán los resultados de este martes los que determinen si la ampliación del mapa se convierte en poder efectivo.
