
Denuncia de un menor destapa presunta red de maltrato y explotación infantil en Haina
Santo Domingo, 31 agosto.— La denuncia presentada por un menor de edad permitió a las autoridades descubrir una presunta red de maltrato, explotación y trata de niños que operaba en la comunidad La Pared de Haina, provincia San Cristóbal.
El niño, identificado inicialmente como de 12 años, acudió acompañado de un adulto a una dotación policial ubicada en Hatillo, San Cristóbal, donde relató que había sido víctima de maltratos físicos y trabajos forzosos mientras permanecía en la denominada “Fundación Restaurando Vida, un Muerto que Revive”.
Tras recibir la denuncia, agentes de la Policía Nacional, representantes del Ministerio Público, del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) y del Departamento de Tráfico y Trata de Personas realizaron una intervención en la que fueron rescatados 14 menores y detenidas 13 personas para fines de investigación.
Entre los apresados figura Ángel Gabriel Capellán, conocido como “El Pastor” o “El Capellán”, quien, según las autoridades, se desempeñaba como pastor dentro de la fundación.
Durante el interrogatorio, Capellán declaró que la institución recibía a los menores con el propósito de ayudar a sus familiares, quienes supuestamente se encontraban en condiciones de vulnerabilidad. También afirmó que los niños asistían a un centro educativo denominado “La Feliciana”.
El detenido manifestó que los gastos de manutención de los menores eran cubiertos con los ingresos obtenidos mediante actividades agrícolas, trabajos de albañilería y crianza de cerdos, además de supuestas colaboraciones aportadas por misioneros procedentes de Puerto Rico.
Sin embargo, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, informó que el denunciante —a quien identificó como un menor de 13 años— aseguró que residía en el lugar junto con otros seis niños y que presuntamente era obligado a realizar trabajos pesados con madera para la construcción de una vivienda.
Raful explicó que el menor presentaba golpes en distintas partes del cuerpo y quemaduras en las manos. De acuerdo con su testimonio, entre los castigos que recibía figuraban permanecer de rodillas durante largos períodos y ser privado de alimentos por varios días.
“Esto es parte de una investigación que exige su continuidad, pero que gracias a la denuncia de este menor de edad las autoridades pudieron salvar a los menores de edad”, expresó la funcionaria al finalizar la reunión de seguimiento al Plan de Seguridad Ciudadana.
Entre los 14 menores rescatados se encuentra un bebé de tres meses. Los demás tienen edades comprendidas entre los tres y los 14 años y quedaron bajo la protección de las autoridades competentes mientras continúan las investigaciones sobre el caso.
