
Diputados aprueban congelar por diez años apertura de nuevas bancas de lotería y apuestas
SANTO DOMINGO, 31 agosto.— La Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que suspende durante diez años la apertura de nuevas bancas de lotería y locales de apuestas en República Dominicana, una medida con la que se procura detener el crecimiento descontrolado de esos establecimientos y permitir al Estado depurar, regularizar y fiscalizar los más de 71,000 puntos que actualmente figuran en los registros oficiales.
La iniciativa, que ahora deberá ser conocida por el Senado de la República, no se limita a congelar el otorgamiento de nuevas licencias para bancas de lotería y apuestas, sino que también contempla una amnistía fiscal condicionada a la regularización de los establecimientos existentes.
El proyecto establece, además, una excepción para los casinos que operan en hoteles turísticos de cuatro o más estrellas, los cuales no quedarían sometidos a la suspensión prevista para las bancas y otros establecimientos de apuestas.
La disposición que establece la paralización durante una década está contenida en el artículo 191 del proyecto de Ley de Juegos de Azar y tiene como fundamento un diagnóstico técnico institucional sobre la situación que enfrenta el sector.
De acuerdo con los datos utilizados para sustentar la iniciativa legislativa, en República Dominicana existen más de 71,000 bancas de lotería y “agencias deportivas” con registros oficiales en la Dirección de Casinos y Juegos de Azar.
El elevado número de establecimientos ha generado dificultades para la supervisión efectiva de las operaciones y ha superado la capacidad de respuesta de los organismos encargados de regular y fiscalizar ese mercado.
El diagnóstico contenido en la pieza legislativa establece que el principal inconveniente no radica necesariamente en la ausencia de normas para controlar la actividad, sino en el crecimiento acelerado de los establecimientos frente a una capacidad institucional de supervisión mucho más limitada.
“El problema central que enfrenta el Estado no ha sido principalmente la ausencia de reglas, sino la imposibilidad material de fiscalizar un universo que ha crecido a mayor velocidad que la capacidad institucional para supervisarlo”, señala el fundamento de la legislación aprobada.
Depuración y control de las operaciones existentes
Con la suspensión de nuevas autorizaciones durante los próximos diez años, las autoridades pretenden detener temporalmente el crecimiento del sector para concentrar los esfuerzos institucionales en organizar y fiscalizar las operaciones que ya existen.
Entre las medidas previstas se encuentran la depuración del padrón comercial, la validación de las operaciones de los establecimientos actualmente registrados y el fortalecimiento de los mecanismos de supervisión.
El proyecto contempla también avanzar hacia la interconexión digital de los puntos de venta con los sistemas de control tributario de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
La intención es que las autoridades dispongan de herramientas tecnológicas que permitan una fiscalización más efectiva de las operaciones y de las obligaciones tributarias de los negocios vinculados a los juegos de azar.
Solo después de completar ese proceso de organización, validación y control de las operaciones existentes podría discutirse una eventual ampliación futura del mercado mediante nuevas licencias.
Amnistía fiscal para quienes se regularicen
La iniciativa no contempla únicamente medidas contra la informalidad, sino que establece incentivos para que los propietarios de bancas y establecimientos de apuestas que se encuentren fuera de las normas puedan regularizar su situación.
El artículo 192 del proyecto faculta al organismo regulador y al Ministerio de Hacienda a establecer un plan de amnistía fiscal para los operadores del sector.
Ese mecanismo permitiría aplicar descuentos sustanciales sobre las deudas acumuladas por concepto de impuestos y tasas que hayan dejado de pagarse hasta diciembre de 2025.
Sin embargo, el acceso a los beneficios fiscales no será automático. La legislación condiciona la amnistía a que el operador se encuentre debidamente registrado y complete el proceso de regularización exigido por las autoridades.
De esta manera, el proyecto procura utilizar los descuentos sobre las deudas tributarias como un incentivo para incorporar al sistema formal aquellos establecimientos que todavía presenten irregularidades.
La aprobación en la Cámara de Diputados representa un paso importante hacia una reorganización del mercado de bancas de lotería y apuestas, cuyo crecimiento durante los últimos años, según el diagnóstico incorporado al proyecto, ha desbordado la capacidad fiscalizadora del Estado.
Con la suspensión de nuevas licencias durante una década, el Congreso busca establecer un período que permita controlar las operaciones existentes, regularizar a los establecimientos, fortalecer la fiscalización tributaria y crear las condiciones institucionales necesarias antes de considerar una nueva expansión del sector.
Tras recibir el voto favorable de la Cámara de Diputados, el proyecto será remitido al Senado de la República, donde deberá continuar el proceso legislativo antes de convertirse en ley.
