
Distribuidoras eléctricas pierden el 44.1 % de la energía comprada; subsidios estatales superan RD$77,926 millones, advierte CREES
Santo Domingo, 6 Nov.— Las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) acumularon pérdidas equivalentes al 44.1 % de la energía adquirida entre enero y julio de 2026, mientras las transferencias del Gobierno central para cubrir sus déficits alcanzaron RD$77,926 millones hasta agosto, según un análisis del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), que advierte sobre el elevado costo fiscal de las ineficiencias del sector eléctrico dominicano.
De acuerdo con el CREES, que toma como referencia el último informe de Desempeño de las Empresas Eléctricas Estatales, correspondiente a julio de 2026 y publicado por el Ministerio de Energía y Minas, las distribuidoras dejaron de facturar o cobrar 44.1 de cada 100 gigavatios hora (GWh) de electricidad adquiridos durante los primeros siete meses del año.
El centro de estudios económicos explicó que, en términos absolutos, las EDE compraron 12,072.1 GWh de energía, de los cuales 4,814.9 GWh no llegaron a facturarse, lo que representa el 39.9 % del total adquirido. Esta situación refleja las dificultades que enfrentan las empresas estatales para convertir la electricidad comprada en ingresos efectivos.
El CREES precisó que, de los 7,257.2 GWh que sí fueron facturados a los consumidores, las distribuidoras lograron cobrar el equivalente a 6,748.4 GWh, mientras que otros 508.8 GWh quedaron pendientes de cobro, representando un 4.2 % adicional de la energía adquirida.
Según el análisis de la entidad, la suma de la energía no facturada y la facturada pero no cobrada explica el nivel de pérdidas del 44.1 %, una proporción que evidencia la magnitud de los problemas operativos y comerciales que afectan a las distribuidoras estatales.
Pérdidas técnicas, robo de energía y dificultades de cobro
El CREES señaló que las pérdidas de las distribuidoras responden tanto a factores técnicos relacionados con la infraestructura eléctrica como a problemas no técnicos, entre ellos las conexiones ilegales, el robo de electricidad y las dificultades para recaudar los pagos correspondientes al consumo facturado.
La institución explicó que estas deficiencias limitan la capacidad de las EDE para generar los ingresos necesarios para cubrir sus costos operativos y cumplir sus obligaciones financieras, lo que incrementa su dependencia de los recursos transferidos por el Gobierno central.
Transferencias consumen el 84.6 % del presupuesto anual
El CREES advirtió que las transferencias del Gobierno central a las distribuidoras eléctricas alcanzaron RD$77,926 millones hasta agosto de 2026, equivalentes al 84.6 % de los RD$92,124.2 millones contemplados en el presupuesto para todo el año.
De acuerdo con la entidad, este comportamiento presupuestario sugiere que los recursos originalmente previstos podrían resultar insuficientes para cubrir las necesidades financieras de las empresas distribuidoras durante los últimos cuatro meses de 2026.
El centro de análisis económico observó que, de mantenerse esta tendencia, las transferencias al cierre del presente ejercicio fiscal podrían aproximarse a los RD$116,394.7 millones contemplados en el proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado para 2027.
CREES plantea corregir problemas estructurales del sector
El Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles consideró que la persistencia de elevados niveles de pérdidas, pese a los cuantiosos recursos públicos destinados al sistema eléctrico, pone de manifiesto la necesidad de corregir los problemas estructurales que afectan el funcionamiento de las distribuidoras.
La entidad advirtió que la dependencia financiera de las EDE respecto del Gobierno central representa una carga permanente para las finanzas públicas, debido a que los déficits operativos deben ser cubiertos mediante transferencias provenientes del presupuesto nacional.
En ese sentido, el CREES sostuvo que, mientras las distribuidoras no logren reducir sus pérdidas y mejorar sus niveles de facturación y cobranza, los contribuyentes continuarán asumiendo el costo de las ineficiencias del sistema eléctrico estatal.
El análisis concluye que la reducción de las pérdidas técnicas y comerciales constituye uno de los principales desafíos para mejorar la sostenibilidad financiera de las empresas distribuidoras y disminuir la presión que sus déficits ejercen sobre los recursos públicos.
