
Drones alcanzan ciudad iraquí con fuerzas de EEUU mientras se intensifican los combates EEUU-Irán
IRBIL, Irak, 24 julio. — Drones cargados con explosivos alcanzaron una ciudad del norte de Irak que alberga tropas estadounidenses y las sirenas se activaron en Baréin el viernes, horas después de que el ejército de Estados Unidos reportase que había concluido su decimotercera noche de ataques contra Irán.
El conflicto se ha recrudecido de nuevo durante la última semana, con Estados Unidos bombardeando Irán y Teherán atacando barcos en el estrecho de Ormuz y activos estadounidenses y aliados en la región.
El estrecho, que es un paso crucial para suministros energéticos globales, está en el centro de los últimos combates, ya que los ataques iraníes pueden cerrar de facto la vía disparando el precio de los combustibles en todo el mundo y provocando una agitación económica generalizada. Los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de la República Islámica, añadieron más presión al atacar dos petroleros saudíes en el mar Rojo, cumpliendo la amenaza de cortar una ruta alternativa para el petróleo de la región.
A pesar de la impopularidad de la guerra — y de los daños generalizados en Irán y en la economía mundial— , la última ronda de combates no tiene un final claro a la vista. El Ministerio de Salud de Irán dijo que 55 personas fallecieron y más de 600 resultaron heridas en ataques en las últimas semanas.
Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero y han alegado objetivos cambiantes para justificar la guerra, incluyendo derrocar al gobierno de Teherán y eliminar su programa nuclear. Pero el conflicto ha derivado en una lucha por el control del estrecho de Ormuz —con Irán aparentemente esperando obtener concesiones al perjudicar a la economía mundial y Estados Unidos tratando de limitar esos daños.
Ataques de EEUU alcanzan sitios en todo Irán y países de la región son blanco
Fuerzas lideradas por Estados Unidos interceptaron y derribaron cinco drones cargados con explosivos sobre Irbil el viernes por la mañana, según funcionarios de seguridad en el norte de Irak. “Afortunadamente, el incidente no causó víctimas ni daños”, dijeron.
Un periodista de The Associated Press escuchó al menos siete explosiones el viernes por la mañana en la ciudad de Irbil, la capital de la región semiautónoma kurda de Irak, y después observó al menos cuatro columnas de humo negro elevándose hacia el cielo desde zonas cercanas o el interior de una base en el aeropuerto de la ciudad que alberga tropas estadounidenses. Los vuelos continuaron con normalidad en el aeropuerto, reportó la agencia noticiosa estatal citando al director de la infraestructura.
Funcionarios militares estadounidenses en Irak no respondieron a una solicitud de comentarios.
En los últimos años, Estados Unidos ha mantenido alrededor de 2.500 tropas en Irak para labores de formación y para llevar a cabo operaciones contra el grupo extremista Estado Islámico junto con el ejército iraquí. Muchos de esos efectivos se han retirado ya, pero sigue habiendo un pequeño contingente de asesores militares, entre otros, y muchos se han trasladado a Irbil.
La Guardia Revolucionaria de Irán instó a la población de los países vecinos a no acercarse a bases con tropas estadounidenses mientras pedía información sobre los lugares donde están estacionadas, según un comunicado leído en la televisora estatal.
Mientras Estados Unidos bombardeaba Irán, Teherán ha apuntado contra varios países de la región donde hay presencia de tropas estadounidenses.
Baréin, que alberga la 5ª Flota de la Marina de Estados Unidos, dijo que interceptó y neutralizó ataques aéreos iraníes el viernes. No dijo si hubo víctimas o daños.
La ofensiva estadounidense alcanzó una base naval de la Guardia Revolucionaria en el norte de Irán, según informaron el viernes las agencias noticiosas semioficiales iraníes Fars e ISNA. También se reportaron explosiones nocturnas causadas por los bombardeos de Washington en la isla iraní de Qeshm, una base con activos navales —incluyendo lanchas con drones que Teherán puede usar para atacar embarcaciones en el estrecho de Ormuz—, así como en la provincia de Isfahán, donde hay una importante base aérea y una de las instalaciones nucleares del país. Según los reportes, más ataques alcanzaron la provincia suroccidental iraní de Juzestán y la de Fars, en el sur.
El Comando Central de Estados Unidos señaló que la última andanada estaba diseñada para “mermar aún más la capacidad de Irán de amenazar a marinos civiles y a buques comerciales que transitan por aguas regionales”, mientras los estadounidenses presionan para recuperar el control del estrecho de Ormuz, por el que en tiempos de paz pasaba una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo.
Los hutíes abren un nuevo frente en la guerra
La capacidad de Irán de cerrar de facto el estrecho de Ormuz —y, con ello, provocar un caos económico mucho más allá de Oriente Medio— le da un enorme margen de maniobra en cualquier negociación. Sus aliados hutíes aumentaron esa ventaja al atacar dos petroleros saudíes en el mar Rojo el jueves, incrementando los riesgos para el transporte marítimo a través de otra ruta vital para el petróleo de Oriente Medio.
El precio del crudo Brent, el referente internacional, superó los 100 dólares por barril tras los ataques, aunque desde entonces ha bajado.
Los ataques cumplieron la amenaza de los hutíes de cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb al transporte marítimo vinculado a Arabia Saudí. El estrecho, en el extremo sur de la península arábiga, conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, y por él pasa alrededor del 12% del comercio mundial, incluida una cuarta parte del tráfico global de contenedores.
Ese paso se ha vuelto cada vez más crucial para Arabia Saudí, que ha desviado millones de barriles de petróleo al día hacia su puerto de Yanbu, en el mar Rojo, como una forma de eludir el estrecho de Ormuz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con un “gran castigo militar” contra los hutíes si continúan con sus ataques a barcos.
Trump amenaza con usar fondos iraníes para reparaciones
Trump también advirtió a Irán por sus ataques a barcos, y el jueves dijo en redes sociales que fondos iraníes sancionados en poder de Estados Unidos se usarán para pagar la reparación de embarcaciones dañadas en la guerra.
“Por favor, que esta declaración sirva para dejar claro, hasta nuevo aviso, que a partir de este momento, todos y cada uno de los daños causados a barcos, carga o cualquier elemento relacionado con ello, serán pagados con dinero iraní que Estados Unidos tiene en su posesión y controla”, dijo el mandatario.
No estaba claro qué mecanismos legales usaría Trump para acceder a esos fondos y gastarlos.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, condenó la sugerencia y escribió en X que “una vez que los gobiernos normalizan la confiscación, los activos de nadie están a salvo. El caos resultante no será agradable ni pacífico”.
La Organización Marítima Internacional dice que al menos 6.000 marinos están varados en alrededor de 400 embarcaciones en torno al estrecho de Ormuz.
El jefe de derechos humanos de Naciones Unidas, Volker Türk, pidió el viernes medidas “urgentes” para ayudarlos. Su oficina apuntó que los marineros están expuestos a los combates y que algunos han sido abandonados por los propietarios de sus barcos, dejándolos para que “se las arreglen por sí mismos sin comida, agua, combustible, atención médica, electricidad o medios para comunicarse con sus familias”.
Irán afirma que tiene derecho a gestionar el tráfico y, potencialmente, a cobrar tarifas en el estrecho de Ormuz, que antes de la guerra estaba abierto a todos sin peajes. Ha atacado a embarcaciones que lo cruzan empleando una ruta supervisada por fuerzas estadounidenses y concebida para quedar fuera del control de Teherán. AP
