Duarte, modelo y ejemplo para la juventud

Por Euri Cabral
Este miércoles 15 de julio del 2026 se cumplen 150 años del fallecimiento del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte. El ideólogo y fundador de la República Dominicana vivió sus últimos años desterrado en Venezuela y falleció en 1876, alejado de su patria y sin recibir hasta ese momento el reconocimiento y valoración por haber sido la bujía inspiradora de la independencia dominicana.
Duarte es verdadero ejemplo para los jóvenes de este tiempo, donde los antivalores han ganado los mayores espacios de la sociedad dominicana y una gran parte de la juventud ha perdido la noción de quiénes deben ser sus verdaderos líderes y modelos.
Duarte es fuente de inspiración para los jóvenes de esta época y de todas las épocas. Es un guía y estímulo para cada día entregarse más por los mejores intereses del país que vivimos. Al conocer su historia de vida y sacrificios, constatamos que es un verdadero y digno modelo a imitar. Cuando Duarte regresó de España tenía 20 años y ya estaba comprometido con la liberación de la patria. A los 21 años se enroló al ejército haitiano para aprender técnicas militares y luego combatirlo y derrotarlo.
En 1838 fundó la sociedad secreta La Trinitaria, con tan sólo 25 años de edad. Cuando se logró la independencia tenía 31 años. Siempre fue un joven con gran sentido de lo que tenía por delante y de su compromiso social. La población de la República Dominicana hoy día es mayoritariamente joven. De acuerdo al Fondo de Población de la Naciones Unidas, más del 40% de nuestro país es joven, es decir hablamos de entre 4 y 5 millones de jóvenes.
Muchas problemas aquejan a ese segmento de la población. Los jóvenes están asediados por la falta de oportunidades, por una tasa de desempleo que duplica la normal, por drogas, por criminalidad, por falta de educación y de diversión sana, por embarazos en adolescentes que castra su futuro, en fin, muchos problemas que deben ser enfrentados con vigor y valor por parte de las autoridades.
Los jóvenes preocupados por nuestra nación, deben también saber afrontar y enfrentar esos problemas y esas situaciones. Un reto fundamental es vencer la cultura del dinero fácil y rápido. Hoy muchos jóvenes quedan deslumbrados por falsos modelos de éxito que le aseguran un supuesto ascenso social y económico, pero en el fondo lo que de verdad les garantizan es la derrota, la cárcel o la muerte. Hay que evitar que la vitrina de la moda o de la vanidad sea quien determine su accionar de bien frente a los demás.
Este es un momento histórico para que los jóvenes miren e imiten ejemplos de hombres y mujeres de bien. El modelo no puede ser el narcoraficante que hizo dinero fácil, el político que desfalco al Estado, o quienes usan las redes sociales para maltratar y humillar a los demás a costa de muchachos likes. NO. El modelo debe ser Duarte con el conjunto valores que nos dejó como legado.
La juventud debe buscar ejemplos de hombres y mujeres que en la historia de nuestra nación y del mundo han sembrado buenas acciones. Como lo hizo Juan Pablo Duarte con tanta dignidad y humildad. Hoy día, a 150 años de su muerte, Duarte sigue siendo un ejemplo a seguir más que nunca, cuando se están perdiendo lo valores y la sociedad está alejándose cada vez más y más del amor, de la solidaridad y del perdón.
Duarte es un gran ejemplo a seguir por todos los dominicanos y dominicanas que sienten amor por la patria, preocupación por su futuro y entrega por sus conciudadanos. Duarte es un ejemplo por su firme y férrea voluntad de lograr la liberación de nuestra patria y la consecución de una República libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera. Cuando muchos no creían que eso era posible, él nunca desmayó en seguir trabajando para lograrlo. Cuando se logró, muchos no creían que pudiera manternese. Él nunca vaciló en luchar por mantenerla libre de todo yugo extranjero, sin importar la potencia que fuera.
Duarte es un ejemplo por su honestidad como político y como manejador de los recursos públicos. Su acción de devolver 827 pesos de 1,000 que les fueron entregados cuando fue enviado con su tropas a la ciudad Baní a reforzar el ejército de Pedro Santana, es uno de los actos de honestidad política y de uso correcto de los bienes públicos, de mayor significación en la historia de la nación dominicana.
Duarte es un ejemplo de hombre de fe pues todos sus acciones estaban fundamentadas en la profunda creencia al Dios Todopoderoso y a su voluntad. Duarte es un ejemplo en sus convicciones constitucionalistas que lo convierten en el Primer Constitucionalista Dominicano. Es un ejemplo de un líder con visión clara y adelantanda a su época sobre el papel de los municipios en el funcionamiento del estado dominicano, lo cual le convierte en el Primer Municipalista Dominicano.
Duarte es un ejemplo de amor a la patria sin buscar nada a cambio. Un ejemplo de lucha sin máculas por un ideal y por un objetivo hasta el final. Un ejemplo de liderazgo solidario, humano, democrático. Juan Pablo Duarte es un ejemplo para que los jóvenes de este tiempo luchen por hacer que cada vez más y más la patria dominicana que él nos legó transite por senderos de amor, de esperanza, de armonía, de bienestar, de prosperidad, de felicidad, de justicia social y de plena libertad.
Euri Cabral
Economista y Comunicador
euricabral07@gmail.com
