
Eclipse total de agosto de 2027 oscurecerá el cielo durante más de seis minutos
MADRID, España, 8 sept.- Un eclipse total de Sol previsto para el 2 de agosto de 2027 ofrecerá uno de los espectáculos astronómicos más destacados de las próximas décadas, al convertir temporalmente el día en noche en los lugares situados dentro de su estrecha franja de totalidad.
El fenómeno tendrá una duración máxima aproximada de seis minutos y 23 segundos en los puntos más favorecidos de su recorrido. Su trayectoria cruzará sectores del sur de Europa, el norte de África y Medio Oriente.
En España, la fase total podrá observarse principalmente desde zonas del extremo sur de la península ibérica. El eclipse también atravesará Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Egipto, antes de continuar hacia Arabia Saudita, Yemen y Somalia.
La expectación será especialmente elevada porque se tratará de uno de los eclipses totales más prolongados del siglo XXI. Sin embargo, no será estrictamente el más largo del siglo, como se afirma en algunas publicaciones: el eclipse del 22 de julio de 2009 alcanzó una totalidad máxima de seis minutos y 39 segundos.
Durante la fase total, la Luna cubrirá completamente el disco solar y provocará un oscurecimiento considerable del cielo. Dependiendo de las condiciones meteorológicas y del lugar de observación, podrían distinguirse algunas estrellas y planetas.
La temperatura también puede descender momentáneamente y los animales podrían modificar su comportamiento al interpretar la oscuridad repentina como la llegada de la noche.
Entre los efectos visuales que acompañan un eclipse total se encuentran las llamadas perlas de Baily, unos puntos luminosos que aparecen cuando los últimos rayos del Sol atraviesan los valles y otras irregularidades existentes en la superficie lunar.
Otro de los momentos más esperados será el denominado anillo de diamante, que se produce inmediatamente antes o después de la totalidad. En esa fase permanece visible un único punto brillante de luz solar junto al resplandor de la corona, creando una imagen semejante a la de una joya.
Tanto las perlas de Baily como el anillo de diamante duran apenas unos segundos, pero se encuentran entre las fases más llamativas y fotografiadas de este tipo de acontecimiento astronómico.
Durante la totalidad también podrá contemplarse la corona solar, la capa exterior de la atmósfera del Sol, que normalmente no es visible debido a la intensidad de la luz emitida por el disco solar.
La limitada franja desde la cual podrá contemplarse la ocultación completa obliga a diferenciar este acontecimiento del eclipse del 12 de agosto de 2026. Este último tuvo una trayectoria de totalidad sobre Groenlandia, Islandia y el norte de la península ibérica, incluidas zonas de España.
En Euskadi y especialmente en Álava, el eclipse de 2026 generó una gran expectación porque esa comunidad no volverá a encontrarse dentro de la franja de totalidad hasta 2183, según informaciones divulgadas por la agencia EFE.
Para observar el eclipse de 2027 será imprescindible utilizar gafas especiales certificadas durante las fases parciales. Los lentes de sol convencionales, las radiografías, los cristales ahumados y otros métodos caseros no ofrecen una protección adecuada.
Mirar directamente al Sol sin filtros homologados puede causar lesiones graves y permanentes en la retina, incluso cuando una gran parte de su superficie se encuentre cubierta por la Luna.
Las gafas protectoras solo podrán retirarse durante los minutos de totalidad, cuando el disco solar esté completamente oculto. Deberán colocarse nuevamente tan pronto reaparezca cualquier porción brillante del Sol.
Quienes utilicen telescopios, binoculares o cámaras necesitarán filtros solares instalados en la parte frontal de esos equipos. Observar el fenómeno mediante instrumentos ópticos sin la protección apropiada puede multiplicar la intensidad de la radiación y provocar daños inmediatos en los ojos.
Tras el eclipse total del 2 de agosto de 2027, otro acontecimiento astronómico de interés tendrá lugar el 26 de enero de 2028, cuando se producirá un eclipse solar anular, visible como parcial desde numerosos territorios.
