EE.UU. endurece política de visados en América Latina y el Caribe y sanciona a 26 personas

Washington, 16 abril. – El gobierno de Estados Unidos anunció este jueves un endurecimiento de su política de visados para América Latina y el Caribe, una medida que en su primera fase afecta a 26 personas, aunque sin revelar sus identidades ni nacionalidades, según informó la Agencia Francesa de Prensa (AFP).

De acuerdo con un comunicado oficial del Departamento de Estado, la decisión forma parte de una estrategia orientada a proteger los intereses de seguridad nacional y limitar la influencia de actores considerados adversarios en la región.

“Esta Administración negará a las potencias adversarias la capacidad de poseer o controlar activos vitales o de amenazar la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos en nuestra región”, señala el documento.

En ese contexto, las autoridades estadounidenses anunciaron una “expansión significativa” de una política de restricción de visas ya existente, con el objetivo de fortalecer los mecanismos de control migratorio frente a actividades que, según Washington, atentan contra sus intereses.

La medida permitirá restringir el acceso a territorio estadounidense a ciudadanos de países del hemisferio que, de acuerdo con el Departamento de Estado, financien, respalden o participen en acciones consideradas adversas a los intereses de Estados Unidos.

“Esta política ampliada nos permite restringir las visas estadounidenses de nacionales de países de nuestra región que financien, proporcionen apoyo significativo o lleven a cabo actividades que sean adversas a los intereses de Estados Unidos en nuestro hemisferio y que los socaven”, precisa el comunicado.

Como parte de esta nueva fase, el gobierno de Donald Trump confirmó la imposición de restricciones de visado a 26 individuos en distintos países de la región, sin ofrecer mayores detalles sobre los casos específicos.

Una fuente del Departamento de Estado, citada por la AFP bajo condición de anonimato, explicó que no se divulgarán los nombres de las personas afectadas, alegando razones de confidencialidad.

“No divulgaremos los nombres de individuos afectados por esta política de restricción de visas”, indicó.

El uso de esta herramienta no es nuevo en la política exterior estadounidense. Durante la actual administración, las restricciones de visado han sido aplicadas en varias ocasiones como mecanismo de presión diplomática.

Uno de los casos más notorios fue el del presidente colombiano Gustavo Petro, a quien se le retiró el visado tras su participación en una manifestación en Nueva York en septiembre, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

En medio de tensiones entre ambos gobiernos, Washington también anunció sanciones contra Petro y miembros de su familia por supuestos vínculos con el narcotráfico, medidas que posteriormente fueron retiradas como parte de un proceso de normalización de las relaciones bilaterales.

Ese acercamiento culminó con una invitación oficial al mandatario colombiano a la Casa Blanca, lo que evidenció la flexibilidad con la que puede aplicarse este tipo de sanciones en función del contexto político.

El Departamento de Estado reiteró que la administración utilizará “todas las herramientas disponibles” para salvaguardar sus intereses estratégicos, en una señal de que este tipo de medidas podrían continuar ampliándose en el futuro.

Comentarios
Difundelo