EEUU e Irán cruzan ataques mientras luchan por el estrecho y Kuwait sufre daños en infraestructura

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Estados Unidos e Irán intercambiaron ataques dirigidos a infraestructura y objetivos militares el sábado, mientras se intensificaba su batalla por el estrecho de Ormuz.
La región ha soportado días de ataques recíprocos en un conflicto cada vez más centrado en el control del estrecho, una vía marítima crucial por la que solía pasar una quinta parte del crudo mundial. El colapso de un alto el fuego provisional no deja entrever un final claro para la guerra que Estados Unidos e Israel comenzaron hace más de cuatro meses.
El Comando Central de Estados Unidos afirmó a primera hora del sábado que, en su séptima noche consecutiva de ataques, alcanzó “sitios de vigilancia, infraestructura logística militar, almacenamiento subterráneo de armas y capacidades marítimas”.
Los daños más significativos del sábado se produjeron en Kuwait después de que Irán atacó una planta de desalinización de agua y una instalación petrolera, según las autoridades kuwaitíes y Kuwait Petroleum Corporation, que se negaron a dar más información sobre la ubicación.
Los ataques causaron varios heridos en la instalación petrolera y un incendio en la planta de desalinización, obligando a desconectar varias unidades de generación de energía. Fue el segundo ataque contra una planta de desalinización en dos días en la pequeña nación desértica, que obtiene el 90% de su agua potable a través de ese proceso.
Varios bomberos y un trabajador resultaron heridos mientras combatían otros dos incendios provocados por ataques iraníes, de acuerdo con el departamento de bomberos.
Kuwait cerró brevemente su espacio aéreo por la mañana debido a amenazas de misiles, y Kuwait Airways dijo que estaba reprogramando la mayoría de los vuelos hacia y desde la capital.
Irán apunta a varias naciones de Oriente Medio
Irak, por su parte, anunció el derribo de aviones no tripulados de ataque sobre la ciudad de Irbil. La agencia noticiosa estatal de Jordania, Petra, apuntó que los sistemas de defensa aérea de la nación habían derribado misiles iraníes, mientras las alarmas antiaéreas sonaron múltiples veces en Baréin, de acuerdo con su gobierno.
Las autoridades iraníes reportaron decenas de fallecidos y cientos de heridos tras los recientes ataques de Estados Unidos sobre el país. El ejército estadounidense también reconoció que varios de sus efectivos sufrieron lesiones.
Irán cerró de facto el estrecho al tráfico marítimo tras el comienzo de la guerra el 28 de febrero. Eso hizo que el precio del petróleo se disparara y dio a la República Islámica una influencia significativa en las negociaciones. El precio del petróleo superó el viernes los 86 dólares por barril, rondando su nivel más alto en un mes, mientras los cruces por Ormuz cayeron a un mínimo de tres semanas, según un rastreador internacional de envíos.
En un discurso a la población estadounidense el jueves por la noche, Trump insistió en que la guerra iba bien. “Estamos ganando a lo grande en Irán, y verán los frutos de ese trabajo muy, muy pronto”, declaró el mandatario.
Antes del comienzo del conflicto, Estados Unidos había mantenido conversaciones con Irán acerca de su programa nuclear. Trump enfrenta ahora presión política para poner fin a la guerra y evitar el tipo de conflicto prolongado en Oriente Medio contra el que había hecho campaña.
Infraestructura atacada en Irán
Los ataques aéreos estadounidenses alcanzaron una planta de electricidad y desalinización en la provincia de Hormozgán, en el sur de Irán, de acuerdo con la televisora estatal. La ofensiva alcanzó Bonji, una aldea en la costa iraní sobre el estrecho de Ormuz.
Los ataques nocturnos causaron daños en dos túneles y un puente, cortando una de las principales autopistas hacia Bandar Abbas, una ciudad próxima a la parte más estrecha del estrecho de Ormuz, según la agencia noticiosa estatal iraní. Teherán también reportó ataques contra la estratégica isla de Qeshm, dentro del estrecho.
La prensa estatal iraní reportó en la víspera que Estados Unidos golpeó autopistas y puentes ferroviarios, con el aparente objetivo de aislar Bandar Abbas, el principal puerto del país, de las carreteras que conducen hacia la región central de la República Islámica y a Teherán, la capital .
Irán reconoció por primera vez el viernes “ataques a la infraestructura eléctrica” durante la campaña aérea estadounidense cuando su Ministerio de Energía emitió un llamado a que la población use menos electricidad en las provincias del sur, “que experimentan calor extremo”. El ministerio no especificó qué fue alcanzado.
De acuerdo con las autoridades iraníes, al menos 50 personas han muerto y más de 500 resultaron heridas en ataques de Washington en las últimas tres semanas, incluyendo las ocho que perdieron la vida en un ataque a un puente el viernes.
La Guardia Revolucionaria iraní intensificó el sábado su advertencia de que los países que albergan tropas estadounidenses deberían estar “preparados para recibir una respuesta correspondiente”, según la televisora estatal iraní, mientras activistas proiraníes continuaron sus protestas nocturnas en la capital, como ocurre desde hace más de 100 días.
Por su parte, funcionarios estadounidenses reconocieron que otros 13 de sus militares —10 soldados del Ejército y tres marineros de la Armada— habían resultado heridos desde el lunes, pero no ofrecieron más detalles. Desde que comenzó la guerra han muerto 14 militares estadounidenses y 427 han resultado heridos.
Irán y EEUU compiten por el estrecho
Irán afirma que el estrecho debe estar bajo su control exclusivo y que los buques que lo navegan deberían pagar tasas a Teherán, aunque, durante décadas, el mundo lo ha considerado una vía marítima internacional.
Trump ha recuperado en los últimos días sus amenazas de atacar centrales eléctricas y puentes iraníes para tratar de obligar a la nación a aliviar su control sobre Ormuz, por donde en tiempos de paz solía pasar aproximadamente una quinta parte de todo el petróleo y gas natural comercializados en el mundo. Washington también restableció su bloqueo naval a los puertos iraníes para detener sus envíos de crudo.
Los cruces por el estrecho se redujeron a su mínimo de tres semanas, con apenas ocho embarcaciones el jueves, según MarineTraffic.com.
Una cantidad cada vez mayor de la energía que se produce en la región se envía a través de oleoductos, pero su volumen no es, ni de cerca, suficiente como para compensar la disminución del transporte marítimo a través del estrecho. AP
