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lunes, 31 de agosto de 2026
EEUU prepara nuevas sanciones bancarias para estrechar el cerco financiero contra Irán

EEUU prepara nuevas sanciones bancarias para estrechar el cerco financiero contra Irán

·31 de agosto de 2026·5

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ASHEVILLE, Carolina del Norte, EE. UU, 31 agosto.— La administración del presidente Donald Trump se dispone a sancionar esta semana a otra entidad bancaria como parte de su estrategia para aumentar el aislamiento económico de Irán y dificultar las operaciones financieras que permiten a Teherán mantener sus relaciones comerciales internacionales.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó los planes en una entrevista concedida el domingo a The Associated Press, aunque evitó identificar el banco que será objeto de las nuevas medidas.

Bessent advirtió que Washington está dispuesto a intensificar significativamente la presión financiera contra quienes faciliten operaciones económicas iraníes.

“Esto será violencia financiera si tenemos que hacerlo”, declaró el secretario del Tesoro, al dejar claro que las autoridades estadounidenses consideran que conocen las personas y entidades que continúan facilitando las transacciones de Irán.

Las declaraciones fueron ofrecidas antes de las reuniones del Grupo de los 20 (G20) en Asheville, Carolina del Norte, donde Bessent tiene previsto mantener encuentros individuales con representantes de las principales economías desarrolladas y emergentes del mundo.

Uno de los objetivos del funcionario estadounidense será conseguir una mayor cooperación internacional para restringir las operaciones económicas de Irán y aumentar la presión sobre las entidades y países que mantienen relaciones comerciales con Teherán.

La ofensiva financiera se produce después de que la administración Trump señalara su intención de otorgar mayor protagonismo a la presión económica sobre Irán tras meses de enfrentamiento militar, prometiendo lo que ha denominado un “Día D económico” contra la República Islámica.

Irán, sin embargo, lleva décadas sometido a diferentes regímenes de sanciones internacionales y estadounidenses, y ha desarrollado mecanismos alternativos para mantener parte de sus operaciones comerciales.

Vuelve la tensión militar

Los esfuerzos estadounidenses por intensificar el aislamiento económico iraní coinciden con un nuevo aumento de las hostilidades entre Washington y Teherán.

Las fuerzas estadounidenses atacaron el domingo lanzacohetes iraníes en el estrecho de Ormuz, en la primera acción militar de Estados Unidos contra objetivos iraníes en aproximadamente un mes.

La operación rompió un período de relativa reducción de los enfrentamientos, mientras Irán prometió responder al ataque, que calificó de mortal.

El nuevo episodio demuestra que, aunque Washington ha planteado un desplazamiento de su estrategia hacia una mayor presión económica, la opción militar continúa presente en el conflicto.

China, el gran desafío

Uno de los principales obstáculos que enfrenta Estados Unidos en su intento por aislar económicamente a Irán es China, principal socio comercial de Teherán y mayor comprador de petróleo iraní.

Hasta ahora, Washington ha recurrido en buena medida a advertencias dirigidas a los socios comerciales de Irán, en lugar de imponer inmediatamente sanciones de gran alcance contra algunas de las mayores economías vinculadas al país.

Bessent confirmó que tiene previsto abordar el asunto directamente con sus homólogos chinos durante las reuniones del G20.

Consultado sobre la posibilidad de que Washington imponga sanciones relacionadas con las compras chinas de petróleo iraní, el secretario del Tesoro afirmó que “todas las opciones están sobre la mesa”.

La situación coloca a la administración Trump ante el desafío de incrementar la presión contra Teherán sin provocar al mismo tiempo una nueva escalada de las tensiones económicas con Beijing.

La relación entre Estados Unidos y China continúa condicionada por las disputas comerciales y arancelarias, mientras ambas potencias mantienen negociaciones sobre diferentes asuntos económicos y estratégicos.

Presiones sobre entidades financieras extranjeras

La nueva sanción bancaria anunciada por Bessent se produce después de otras acciones emprendidas por el Departamento del Tesoro para dificultar el acceso de Irán al sistema financiero internacional.

La administración Trump propuso recientemente una medida destinada a impedir que las sucursales en Emiratos Árabes Unidos del banco egipcio Banque Misr puedan acceder al sistema financiero estadounidense.

Washington acusa a esas operaciones de haber facilitado actividades financieras vinculadas al régimen iraní.

La propuesta requiere un período de 30 días para recibir comentarios antes de entrar en vigor y afecta específicamente a las operaciones de Banque Misr en Emiratos Árabes Unidos, no al conjunto de las actividades internacionales de la entidad.

Las autoridades estadounidenses también han tomado medidas contra personas y compañías que consideran vinculadas con mecanismos financieros utilizados por Irán para mover recursos y mantener sus actividades comerciales.

La estrategia busca advertir a bancos, compañías y gobiernos extranjeros de que continuar facilitando operaciones iraníes podría representar riesgos para su acceso al sistema financiero de Estados Unidos.

Bessent busca respaldo en el G20

El secretario del Tesoro pretende aprovechar las reuniones del G20 para persuadir a sus homólogos de colaborar con los esfuerzos estadounidenses contra Irán.

Sin embargo, las conversaciones se desarrollarán en medio de diferencias entre Washington y algunos de sus tradicionales socios internacionales provocadas por la política comercial y arancelaria de la administración Trump.

Además del conflicto iraní, Bessent afirmó que pretende concentrar sus reuniones en estrategias destinadas a estimular el crecimiento económico.

El funcionario considera que una expansión más fuerte de las economías constituye una herramienta fundamental para enfrentar los elevados niveles de endeudamiento que afectan tanto a países desarrollados como emergentes.

Deuda estadounidense supera los 40 billones de dólares

Las reuniones internacionales se producen también en momentos en que Bessent enfrenta cuestionamientos internos por el manejo de las finanzas estadounidenses.

La deuda pública de Estados Unidos ha superado los 40 billones de dólares, aumentando las preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal y el costo que representa para el Gobierno financiar sus obligaciones.

Bessent ha sido objeto de críticas por un inusual programa de recompra de bonos implementado por el Departamento del Tesoro en momentos de aumento de los rendimientos de la deuda estadounidense.

Entre quienes han cuestionado la política figura el inversionista Stanley Druckenmiller, antiguo mentor profesional de Bessent, quien ha expresado preocupación porque el Departamento del Tesoro no estaría haciendo lo suficiente para enfrentar el déficit fiscal.

El secretario defendió su gestión y adelantó que la administración prepara un paquete de medidas destinado a reducir la deuda.

También atribuyó parte de las dificultades fiscales a devoluciones arancelarias ordenadas por los tribunales, mientras insistió en que el crecimiento económico será una pieza esencial para mejorar la situación de las cuentas públicas.

Polémica por restricciones a periodistas

La reunión del G20 en Asheville también ha generado controversia por la decisión del Departamento del Tesoro de restringir el acceso de algunos periodistas a las actividades.

Reporteros de importantes medios estadounidenses no recibieron acreditaciones para determinados encuentros, una decisión que provocó críticas relacionadas con la transparencia y la libertad de prensa.

Bessent defendió la actuación del Departamento del Tesoro y rechazó que las exclusiones hayan respondido a preferencias políticas o al tratamiento editorial de los medios afectados.

En medio de esas controversias, el secretario llegará a las reuniones con dos grandes asuntos sobre la mesa: promover una estrategia internacional de crecimiento económico y conseguir respaldo para incrementar el aislamiento financiero de Irán.

La anunciada sanción contra otro banco representa una nueva etapa de esa estrategia y refuerza el mensaje de Washington de que las instituciones financieras que continúen facilitando transacciones iraníes podrían convertirse en objetivos de las medidas económicas estadounidenses.

Fuente: The Associated Press (AP).

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