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jueves, 16 de julio de 2026

El desafío cubano para la economía

·16 de julio de 2026·3

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El desafío cubano para la economía
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Ramón Núñez Ramírez
Recientemente el Parlamento cubano aprobó 176 medidas orientadas abrir el mercado al sector privado, en un intento por aproximarse al modelo de economía mixta aplicado por China. Ya sea bajo ese esquema o mediante una transición hacia un sistema democrático, Cuba podría convertirse, en el mediano y largo plazo, en un formidable competidor de la República Dominicana en áreas donde hoy el país ejerce un liderazgo regional

Históricamente, el aislamiento económico de Cuba terminó favoreciendo a la República Dominicana. Cuando el azúcar era nuestro principal producto de exportación, las sanciones impuestas a la isla llevaron al presidente Dwight D. Eisenhower a eliminar la cuota azucarera cubana y aumentar inicialmente en un 58 % la asignada a la RD

La Iniciativa para la Cuenca del Caribe (CBI), impulsada por Ronald Reagan en 1983, otorgó acceso preferencial al mercado estadounidense, incentivos a la inversión y cooperación económica para los países de la región. La incorporación de la RD constituyó uno de los factores que impulsó el despegue de las zonas francas.

Más allá de las fortalezas y del liderazgo alcanzado por la República Dominicana en turismo, Cuba posee ventajas naturales y competitivas importantes. Cuenta con una mayor extensión de playas (5,700 kilómetros frente a 1,600 de la República Dominicana), una amplia diversidad de atractivos patrimoniales, riqueza cultural y una fuerza laboral con elevados niveles de educación.

En consecuencia, una apertura económica de Cuba no significaría necesariamente una pérdida automática de turistas para la República Dominicana, pero sí elevaría considerablemente la competencia. Ello obligaría al país a mejorar la calidad de los servicios, diversificar la oferta turística e invertir más en infraestructura

En zonas francas, otro de nuestros principales motores de exportación, la República Dominicana mantiene ventajas relevantes: experiencia acumulada, seguridad jurídica, una consolidada red de suplidores, acuerdos comerciales como el DR-CAFTA e infraestructura logística y portuaria de primer nivel.

A pesar de las reformas económicas hoy el salario mínimo en Cuba es de US$5 mensual en contrate con RD$20,800 en zonas francas dominicanas (US$345 mensual), con una mano de obra abundante y calificada dispuesta a trabajar a menores salarios, una Cuba capitalista atraería inicialmente zonas francas intensivas en mano de obra como textiles, calzados y potenciar el cigarro cubano de prestigio mundial.

Para la RD, ello significaría que la estrategia de competitividad no puede seguir descansando únicamente en costos laborales relativamente bajos. Será indispensable elevar la productividad, capacitación del capital humano, mayor eficiencia logística y una reducción sostenida de los costos de energía y transporte.

Cuba hoy explota níquel y cobalto, pero cuenta, aunque no cuantificadas, minas de oro, cobre, cromo, magnesio y hierro. Extraen petróleo (40-50 mil barriles diarios) que no cubre el consumo interno, pero el Servicio Geológico de los EEUU estima que en la cuenca norte podría haber hasta 4,100 millones de barriles de petróleo y cerca de 13.3 billones de pies cúbicos de gas natural.

Una economía abierta con seguridad jurídica, tendría un enorme poder de atracción para la inversión extranjera en turismo, zonas francas, minerales, petróleo y gas. A ello se sumaría el potencial de inversión de la diáspora cubana radicada en EE.UU, especialmente en Miami, cuyo vínculo económico y emocional con la isla constituye un activo que pocos países poseen.

Más que contemplar ese escenario como una amenaza, la República Dominicana debe asumirlo como una oportunidad para acelerar las reformas pendientes. La mejor respuesta es prepararse desde ahora con una educación de mayor calidad, una economía más innovadora, una logística más eficiente y una política minera capaz de convertir nuestros propios recursos naturales en un nuevo motor de crecimiento y desarrollo.
Fuente: Hoy

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