
El gran aporte de Martín Lutero
Por Euri Cabral
Todos los 31 de octubre se conmemora en el mundo un acontecimiento que provocó una gran conmoción en la iglesia católica, y fue el germen del surgimiento de un movimiento reformador que se convirtió en el inicio de las iglesias protestantes o evangélicas del mundo.
El 31 de octubre del 1517, hace 509 años, un monje alemán llamado Martín Lutero clavó en la puerta de la catedral de Wittenberg, un documento denominado Las 95 Tesis, en las cuales cuestionaba la teología y el accionar de la Iglesia Católica, en especial, la errónea interpretación de que la salvación eterna se compraba con indulgencias, que era un negocio de pingües beneficios cobrados por la cúpula de la iglesia.
En varios artículos que he publicado sobre la significación de ese movimiento iniciado por Lutero, he afirmado que él rescató la verdadera esencia del cristianismo, mostró que la salvación es una gracia de Dios, y que nadie puede abrogarse el derecho de cobrar dinero o especies a nombre de Dios para garantizar su salvación. Esta acción revolucionaria y transformadora de Lutero, dio inicio al al llamado movimiento La Reforma, que tomó un gran auge en toda Europa ayudado por la existencia de la imprenta de Gutenberg, lo que permitió que el documento cuestionador de Lutero fuera impreso y difundido en todo ese continente, que era el centro del mundo en el siglo XVI.
Este movimiento de Lutero encontró eco en muchos líderes y teólogos de su época y posterior a él, quienes le dieron fuerza, amplitud y trascendencia. Teólogos de la dimensión del francés Jhon Calvino, los ingleses Jhon Wesley, William Tyndaley, Juan Knox y John Wiclif, el checoslovaco Jan Hus y el suizo Ulrico Zuimglio, entre muchos otros, fueron dando mayor fundamento a los planteamiento iniciales de Lutero y crearon una base doctrinal que dio origen a la iglesia protestante en todo el mundo.
Esa base doctrinal se conformó haciendo una crítica a la liturgia y el accionar teológico de la iglesia católica, que estaba muy vinculada al poder y a la corrupción estatal. Esos teólogos decidieron volver a la fuente de la Biblia y no hacer interpretaciones de conveniencia para impulsar negocios en nombre de Dios. Y ellos establecieron los cimientos del protestantismo evangélico, que se resumió en una especie de marco doctrinal llamado “Los 5 Solas de la Reforma Luterana”.
Esos 5 Solas, por su expresión en latín, son los siguientes: 1- Sola Scriptura (Solo la escritura de Dios es válida para los cristianos); 2- Solo Christus (Sólo a través de Cristo se llega a Dios y la salvación); 3- Solo Gratia (La salvación eterna es una gracia de Dios y es gratuita); 4- Sola Fide (Solo la fe es camino de salvación, no la obra de los hombres o mujeres) y 5- Soli Deo Gloria (El propósito de la salvación que recibimos es glorificar a Dios).
Esas cinco frases resumen la esencia del verdadero cristianismo surgido de la reforma de Lutero. Es el sustento de nuestra accionar como iglesias y las verdades que nos sirven de fundamento para seguir impulsando el evangelio en el mundo. La acción de Lutero y el posterior soporte y crecimiento dado por los demás líderes de la Reforma, fueron impulsos de Dios para trazarnos el camino correcta de nuestras vidas como iglesias y como seguidores e hijos de Él.
Ese acontecimiento es también muy importante para nosotros los cristianos de la República Dominicana, ya que el 31 de octubre de cada año se conmemora el Día Nacional de la Comunidad Evangélica y Protestante, de acuerdo a la Ley 331-09. Ese hecho es un reconocimiento a la importancia y los aportes de la comunidad evangélica a la sociedad dominicana. Es necesario tener presente que, de acuerdo a las cifras aportadas por la Oficina Nacional de Estadística, la comunidad evangélica en nuestra nación ya supera el 30% de la población, lo que significa que hay más de 3 millones de evangélicos en el país.
En este 31 de octubre del 2026, elevamos una oración para que Dios siga levantando en el mundo y en nuestra nación, líderes de fe como Lutero, comprometidos con la verdad del evangelio, capaces de revolucionar las costumbres y la vida cotidiana, y trabajar cada vez con más eficacia en favor de la difusión del evangelio, de ganar almas para Cristo y de ampliar cada vez más y más su reino aquí en la tierra. Amen.
Euri Cabral
Economista y Comunicador
euricabral07@gmail.com
