
El peso fuerte, ¿hasta cuando?
Ramón Núñez Ramírez
La República Dominicana ha exhibido una estabilidad cambiaria en más de dos décadas, con una depreciación anual promedio de 4.1%.
La República Dominicana ha exhibido una estabilidad cambiaria en más de dos décadas, con una depreciación anual promedio de 4.1%.
En 2020, por el impacto de la pandemia, la depreciación fue de 10.2%. Hubo periodos de gran apreciación como febrero-diciembre 2004 de 41.8%, debido a la reducción del exceso de liquidez que produjo el rescate de los bancos quebrados. También tuvimos una apreciación de 2.8% entre diciembre 2020 y diciembre 2022.
Sin embargo, este año se ha presentado una apreciación atípica del peso de 8.0% hasta el mes de agosto.
El fuerte ingreso de divisas por turismo, zonas francas, remesas e inversión extranjera no basta para explicar una apreciación de esa magnitud. Parte de esos dólares, como ocurre en las zonas francas, no ingresa al mercado cambiario local, así como tampoco del turismo, y, en el caso de la inversión extranjera, cerca del 30 % corresponde a reinversión de utilidades. Las remesas representan el único ingreso neto de divisas.
Solamente una balanza cambiaria, que es un registro estadístico que mide el flujo de divisas que ingresan y egresan del país a través del Banco Central y del mercado cambiario, permitiría a corto plazo determinar realmente si el resultado neto es de una magnitud tal que induce la apreciación.
El principal ganador de esta apreciación es el Gobierno, que requiere menos pesos para el servicio de la deuda y abarata la adquisición de bienes en el exterior, a pesar de que el economista Andy Dauhajre mediante “aritmética fiscal” trató de demostrar, del lado de los ingresos de divisas al gobierno, que hay una perdida neta por la apreciación.
Un peso apreciado contribuye a una inflación más baja, así como los subsidios a los combustibles y la electricidad.
Hay otros factores. Entre finales de febrero y julio (donde se ha producido la apreciación del peso) se verifica una ralentización del crecimiento de variables relacionadas con la liquidez en pesos, como son los billetes emitidos, prácticamente estáticos en el mismo monto, el agregado monetario M1 se redujo en 0.93%con reducción de 0.93% y un crecimiento de apena 1.3% en el agregado M2, el cual es que mejor captura la capacidad de gasto y crédito del público.
También influye que el sector financiero mantiene una posición larga (activos en moneda extranjera menos pasivos en moneda extranjera) en un punto tal que la depreciación cambiaria no afecte sus balances.
Un peso más fuerte reduce la competitividad-precio en bienes de zonas francas, encarece el costo del destino turístico y los dominicanos que reciben remesas del exterior obtienen menos pesos. El sector externo en algún momento presionará para alinear el tipo de cambio a sus costos.
¿Es sostenible ese nivel de apreciación del peso? La apreciación es sostenible mientras el flujo neto de divisas supere la demanda estructural de dólares y eso no ha podido ser demostrado por las autoridades del Banco Central.
También en la medida que hay un importante diferencial entre la inflación dominicana y la de Estados Unidos, por la Teoría del Poder Adquisitivo Relativo, deberá depreciarse el peso para mantener la competitividad.
Pero si los agentes comienzan a pensar que el peso está “demasiado fuerte”, pueden: recomponer portafolios hacia dólares, adelantar compra de divisas y reducir posiciones en pesos y ese cambio de expectativas puede marcar el limite de la apreciación.
Por ello es preferible un descenso suave de la apreciación, estimulado por el Banco Central, y no un aterrizaje brusco. Sacarle el aire a la burbuja y no esperar que estalle.
Fuente: Hoy
