
Estados Unidos acusa a 81 integrantes de violenta organización narcotraficante en Puerto Rico
San Juan, Puerto Rico, 27 agosto.– El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra 81 personas vinculadas a una violenta organización criminal puertorriqueña, como parte de una amplia operación dirigida a desmantelar sus actividades de narcotráfico.
El procurador general estadounidense, Todd Blanche, anunció las acusaciones este jueves durante una visita a Puerto Rico, en el marco de las acciones impulsadas por el gobierno del presidente Donald Trump para combatir las pandillas, el tráfico de drogas y los delitos violentos.
Los fiscales federales identificaron a la organización como “Los Baja Deo”, conocida también por sus siglas LBD, y señalaron que durante años operó desde Mayagüez, ciudad localizada en la costa occidental de Puerto Rico.
La estructura criminal se dedicaba presuntamente a distribuir fentanilo, cocaína y otras sustancias ilegales, actividades mediante las cuales habría obtenido ganancias cercanas a los 50 millones de dólares. Associated Press
De acuerdo con Blanche, la pandilla también estaría relacionada con tiroteos, asesinatos, secuestros y agresiones cometidos en distintas comunidades.
Las autoridades atribuyen al grupo la distribución de por lo menos 340 kilogramos de fentanilo o de otros narcóticos mezclados con esa potente sustancia sintética.
Durante una rueda de prensa celebrada en la sede de la Fiscalía Federal en San Juan, Blanche destacó la coordinación existente entre las Fuerzas de Tarea de Seguridad Nacional que operan en diferentes partes de Estados Unidos.
El funcionario explicó que esas unidades mantienen una estrategia conjunta para eliminar la presencia de carteles criminales, pandillas extranjeras y organizaciones delictivas transnacionales en territorio estadounidense.
La presencia de Blanche en Puerto Rico para ofrecer los detalles del operativo refleja el interés de la administración Trump en destacar sus acciones contra las organizaciones señaladas de promover el narcotráfico y la violencia en comunidades de Estados Unidos y sus territorios.
El gobierno estadounidense ha transformado las prioridades del Departamento de Justicia para concentrar mayores esfuerzos y recursos en la persecución de la inmigración irregular, el crimen organizado y los delitos violentos.
Héctor Ramírez-Carbó, fiscal federal interino para Puerto Rico, afirmó que los 81 presuntos integrantes de la pandilla deberán responder ante la justicia.
Ramírez-Carbó advirtió que las autoridades también procesarán a cualquier persona que intente ocupar el espacio dejado por la organización tras su desmantelamiento.
El fiscal sostuvo que el operativo permitirá que las familias de Mayagüez puedan disfrutar de sus comunidades con mayor tranquilidad y sin el temor provocado por las actividades violentas atribuidas a la pandilla.
