
Estados Unidos comienza a cerrar las urnas en una elección decisiva para el control del Congreso
Washington, 3 de noviembre de 2026.— Estados Unidos entró este martes en la fase de cierre de las primeras urnas de sus elecciones de medio término, después de una jornada de votación marcada por la disputa entre republicanos y demócratas por el Congreso y por el peso del costo de la vida en las decisiones del electorado.
Al cierre de esta información, todavía no había una definición sobre qué partido controlará las cámaras legislativas durante los dos últimos años del mandato de Donald Trump.
La jornada combina la votación presencial con millones de sufragios depositados anticipadamente, tanto por correo como en centros habilitados antes de este martes. En juego están los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 puestos del Senado y las gobernaciones de 36 estados, además de numerosas autoridades locales y consultas sobre políticas públicas.
Aunque Trump no figura como candidato, la elección representa una evaluación de su segundo mandato. Una victoria opositora en cualquiera de las cámaras podría dificultar la aprobación de sus iniciativas y ampliar la fiscalización del Gobierno desde el Capitolio.
Los republicanos llegaron a los comicios con una ventaja de 53 a 47 en el Senado, contando dentro del bloque demócrata a los independientes que votan con ese partido. Los demócratas necesitan alcanzar 51 senadores para controlar la cámara; a los republicanos les bastaría mantener 50, gracias al voto de desempate del vicepresidente JD Vance.
En la Cámara de Representantes, la mayoría requiere 218 escaños. La estrechez de la composición saliente convierte las contiendas más competitivas en determinantes para el equilibrio de poder.
El desarrollo de la votación ha incluido problemas operativos localizados. En Chicago se reportó escasez de papeletas en varios centros, lo que obligó a utilizar pantallas electrónicas y produjo demoras. La Junta Electoral de la ciudad informó de esas dificultades, mientras algunos votantes fueron orientados hacia otros lugares habilitados para sufragar.
Estas incidencias deben distinguirse de una interrupción general del proceso. Los reportes nacionales consultados describen una jornada bajo estrecha vigilancia de observadores y autoridades electorales, en un ambiente de desconfianza política y denuncias partidarias que requieren verificación.
La economía ocupa un lugar central. Una encuesta de Reuters/Ipsos realizada antes de la jornada encontró que el 48 % de los votantes registrados situaba el costo de la vida como el asunto principal para decidir su voto, frente al 26 % que señalaba las normas democráticas y el 13 % que mencionaba la inmigración. El sondeo no constituye una encuesta a boca de urna ni permite anticipar ganadores.
El cierre de los centros ocurre de forma escalonada. Las primeras mesas comenzaron a cerrar a las seis de la tarde, hora de Washington, en zonas de Indiana y Kentucky. Otros estados siguieron desde las siete, mientras la votación continuaba hacia el oeste del país.
Para los lectores dominicanos, los horarios requieren sumar una hora a los de Washington. En Pensilvania, las autoridades fijaron el cierre a las ocho de la noche, equivalente a las nueve en República Dominicana. En Nueva York, donde reside una importante comunidad dominicana, las urnas permanecen abiertas hasta las nueve, las diez de la noche dominicana.
La definición del Congreso podría tardar varios días si depende de contiendas muy ajustadas. El escrutinio del voto por correo y los procedimientos particulares de cada estado pueden prolongar el proceso. Los primeros cómputos son provisionales y las proyecciones periodísticas deben distinguirse de la certificación oficial de los resultados.
