
Estados Unidos decide este martes el control del Congreso en una prueba clave para Trump
Washington, 2 de noviembre de 2026.— Estados Unidos celebrará este martes sus elecciones de mitad de mandato, en las que los votantes decidirán el control del Congreso y el margen político que tendrá el presidente Donald Trump durante sus dos últimos años en la Casa Blanca, en medio de una campaña marcada por el costo de la vida, la inmigración y la guerra con Irán.
Los estadounidenses elegirán los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y disputarán 35 escaños del Senado, incluidos dos correspondientes a elecciones especiales. También se celebrarán elecciones para gobernaciones y otros cargos estatales y locales.
Aunque Trump no aparece como candidato en las papeletas, la jornada constituye una evaluación nacional de su gestión. Los republicanos buscan conservar sus mayorías legislativas, mientras los demócratas intentan recuperar una o ambas cámaras para ejercer un mayor contrapeso frente al Ejecutivo.
El Congreso y los próximos dos años
Una victoria demócrata en la Cámara de Representantes permitiría a la oposición dirigir comisiones, impulsar investigaciones y dificultar la aprobación de iniciativas presidenciales. El control del Senado resulta especialmente importante por sus atribuciones para confirmar nombramientos del gabinete y de jueces federales.
La pérdida de una o ambas cámaras, sin embargo, no supone la salida del presidente. Trump conservará sus atribuciones constitucionales y continuará en el cargo hasta el 20 de enero de 2029.
Los representantes cumplen períodos de dos años, por lo que todos sus escaños se someten a votación en cada elección legislativa. Los senadores ejercen mandatos de seis años y sus posiciones se renuevan de manera escalonada.
Economía y descontento electoral
El encarecimiento de los alimentos, la gasolina y otros gastos cotidianos ha ocupado un lugar central en la campaña. Las entrevistas realizadas por Associated Press entre votantes reflejan preocupación por la economía, la división política y el rumbo del país, aunque existen profundas diferencias sobre las causas y las soluciones.
Los demócratas han procurado convertir ese malestar en votos contra el partido gobernante. Los republicanos defienden las políticas económicas, fiscales y migratorias del presidente y buscan movilizar a quienes respaldaron su regreso a la Casa Blanca.
La guerra con Irán y sus repercusiones sobre los combustibles también han influido en el debate electoral, junto con los aranceles y las operaciones de control migratorio.
Una competencia abierta
Las evaluaciones publicadas en la víspera muestran oportunidades para que los demócratas recuperen la Cámara de Representantes y una disputa más incierta por el Senado. Esas proyecciones no constituyen resultados electorales y dependerán de la participación y del desenlace de las contiendas más competitivas.
Trump y los dirigentes republicanos han intensificado sus llamados a votar, mientras la oposición concentra sus esfuerzos en transformar el descontento con el Gobierno en una nueva mayoría legislativa.
El resultado también tendrá repercusiones para América Latina. Un cambio de control del Congreso podría aumentar la fiscalización de las políticas estadounidenses sobre migración, comercio, sanciones y cooperación regional, aunque el presidente mantendría amplias facultades en política exterior.
