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lunes, 2 de noviembre de 2026
Estados Unidos llega a las elecciones con voto anticipado récord y una batalla judicial por las urnas

Estados Unidos llega a las elecciones con voto anticipado récord y una batalla judicial por las urnas

·1 de noviembre de 2026·26
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Washington, 1 de noviembre de 2026 (Agencias).— Estados Unidos entra en las últimas horas de campaña para las elecciones de medio término del martes 3 de noviembre, con más de 51 millones de votos anticipados, encuestas favorables a los demócratas para recuperar la Cámara de Representantes y una disputa más incierta por el Senado.

La jornada estará precedida por enfrentamientos judiciales sobre los intentos del Gobierno de Donald Trump de impedir el conteo de determinadas papeletas bajo sospechas de participación de personas sin ciudadanía estadounidense.

Aunque la Presidencia no está en juego, el resultado definirá el margen de acción de Trump durante los dos años finales de su mandato. Una mayoría opositora podría bloquear iniciativas legislativas, impulsar investigaciones y, si también controla el Senado, dificultar la confirmación de jueces y altos funcionarios.

Los cargos en disputa

Los electores renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y elegirán a 35 senadores, para un total de 470 puestos con voto en el Congreso. De las elecciones senatoriales, 33 corresponden al calendario ordinario y dos son especiales, en Florida y Ohio, para completar los mandatos de Marco Rubio y JD Vance.

En el Senado, los republicanos defienden 22 de los puestos sometidos a votación y los demócratas 13. La composición actual es de 53 republicanos frente a un bloque de 47 integrado por demócratas y dos independientes que se agrupan con ellos. Los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños para alcanzar 51 y controlar la cámara.

En la Cámara de Representantes, la mayoría se obtiene con 218 puestos. Además del Congreso, se elegirán gobernadores en 36 estados y numerosos legisladores estatales y funcionarios locales. Los ciudadanos también decidirán alrededor de 150 propuestas sometidas a consulta en más de tres decenas de estados.

Un electorado de unos 250 millones

El Pew Research Center estima en aproximadamente 249.8 millones los ciudadanos estadounidenses adultos residentes en los 50 estados y el Distrito de Columbia que integran el electorado potencial de 2026.

La cifra requiere una precisión: es una proyección de ciudadanos de 18 años o más, no un padrón de inscritos. Tampoco descuenta determinadas restricciones legales, como las que afectan a algunas personas condenadas por delitos, ni incluye a los ciudadanos residentes en el extranjero. Por tanto, no debe interpretarse como un total administrativo exacto de personas habilitadas.

La participación anticipada ya es considerable. Un reporte de Reuters divulgado este domingo, basado en el Election Lab de la Universidad de Florida, sitúa en más de 51 millones las papeletas depositadas presencialmente antes de la jornada o devueltas por correo. La cifra supera los cerca de 46 millones de votos anticipados de las elecciones de medio término de 2022.

Estos datos miden participación, pero no permiten establecer quién está ganando: las preferencias de quienes votan anticipadamente y de quienes esperan al martes pueden ser diferentes.

Las medidas de Trump y los límites judiciales

El Gobierno sostiene que sus intervenciones buscan impedir el voto de personas sin ciudadanía, prohibido en las elecciones federales. Sin embargo, las investigaciones y auditorías citadas por los medios consultados indican que esta práctica es excepcional, mientras los tribunales han advertido sobre el riesgo de excluir a ciudadanos inscritos legalmente.

En California, el Departamento de Justicia presentó el 15 de octubre una demanda para separar y suspender el conteo de papeletas por correo correspondientes a una lista de más de 20,000 electores que considera posiblemente no ciudadanos, hasta verificar su condición.

El juez federal David Carter rechazó la medida el 28 de octubre. Dos días después, un panel del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito también denegó la intervención de emergencia, por dos votos contra uno. La mayoría señaló el riesgo de privar del sufragio a electores habilitados ante las dudas sobre la fiabilidad de la lista.

El magistrado disidente sostuvo que separar temporalmente las papeletas permitiría comprobar la ciudadanía sin cancelar necesariamente los votos. El Departamento de Justicia ha indicado que probablemente recurrirá al Tribunal Supremo antes de las elecciones. Esa intención no equivale a una autorización judicial para excluir las papeletas.

Las controversias vienen de meses atrás. El 24 de junio, la jueza Denise Casper bloqueó permanentemente disposiciones de una orden ejecutiva que exigían prueba documental de ciudadanía para inscribirse y pretendían imponer la recepción de las papeletas por correo antes de concluir la jornada electoral. Determinó que el presidente había excedido sus atribuciones y que el Gobierno no había demostrado el fraude generalizado alegado.

En el estado de Washington, Justicia también pidió no contar papeletas de unos 400 electores cuya ciudadanía cuestiona. En Alaska, solicitó impedir la certificación de la elección senatorial bajo determinadas circunstancias si pierde el republicano Dan Sullivan, alegando una posible maniobra para confundir a los votantes mediante otro candidato de nombre parecido. Las acusaciones siguen bajo investigación y no constituyen hechos probados.

Qué dicen las encuestas

El promedio nacional de intención de voto legislativo de RealClearPolling, recogido el 31 de octubre, otorgaba 51.4 % a los demócratas y 43.2 % a los republicanos. Esa ventaja favorece las perspectivas demócratas en la Cámara, pero no se traduce automáticamente en escaños: cada distrito elige a su representante.

El Senado depende de elecciones estatales independientes. Entre los escenarios competitivos destacan los siguientes:

En Maine, la encuesta de Marist realizada del 22 al 25 de octubre situó al demócrata Troy Jackson con 49 % frente al 47 % de la republicana Susan Collins. En Michigan, el mismo instituto registró entre el 15 y el 18 de octubre un 50 % para el demócrata Abdul El-Sayed y un 48 % para el republicano Mike Rogers. En Ohio, durante ese mismo período, el demócrata Sherrod Brown obtuvo 48 % frente al 44 % del republicano Jon Husted.

En Texas, Marist otorgó al demócrata James Talarico un 47 % y al republicano Ken Paxton un 45 %, en entrevistas realizadas del 8 al 11 de octubre. En Alaska, el promedio de RealClearPolling hasta el 29 de octubre colocó a la demócrata Mary Peltola con 49.4 % frente al 48.2 % del republicano Dan Sullivan. Estas diferencias reflejan contiendas competitivas: las ventajas registradas no aseguran victorias y, en las encuestas de Marist citadas, se encuentran dentro de los márgenes de error reportados.

Las diferencias en estas contiendas son estrechas. En las encuestas de Marist citadas, los márgenes de error entre probables votantes van de aproximadamente 4.3 a 6.6 puntos porcentuales, por lo que no permiten presentar esas ventajas como victorias aseguradas.

Otros estados ofrecen panoramas distintos: en Carolina del Norte, el promedio consultado muestra una ventaja más amplia del demócrata Roy Cooper sobre el republicano Michael Whatley. Georgia también sigue siendo importante porque los demócratas deben defender el escaño de Jon Ossoff.

El alcance del resultado

La carestía y la evaluación del Gobierno atraviesan la campaña. Las encuestas de Marist en varios estados muestran preocupación por las finanzas familiares y porcentajes considerables de ciudadanos que consideran su voto legislativo una expresión de rechazo a Trump.

Los republicanos buscan conservar ambas cámaras para sostener su agenda. Los demócratas intentan convertir el descontento en una mayoría, aunque la concentración de votantes y los límites de los distritos reducen el número de puestos realmente competitivos.

El martes comenzará a conocerse cuál de esas fuerzas prevalece. Los márgenes estrechos, las papeletas pendientes de contar y los litigios podrían demorar algunas definiciones. La votación anticipada récord confirma la movilización del electorado; el control del Congreso dependerá del conteo completo y de la resolución de cada contienda.

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