
Exclusión y Obstáculos a la Participación Política en América Latina
Por: Luis Fernández
El discurso de odio y la expansión de la ultraderecha está dando lugar a una peligrosa situación, en las que algunas organizaciones y personalidades de ese sector político, rechazan el pluralismo y la diversidad política e ideológica, tratando de descalificar y proscribir organizaciones políticas contrarias y en muchos casos politizando la justicia, con fines partidistas o electorales.
En un régimen democrático tanto la izquierda como la derecha como corrientes ideológicas pueden actuar, ambas representan diferentes propuestas sobre cómo organizar la economía, el Estado y la sociedad dentro de ese marco democrático, lo que parece molestar a sectores de la derecha latinoamericana y mundial, que pretenden violentar los procesos democráticos de la región.
La democracia es verdaderamente legitima cuando se aplican las reglas de manera consistente, imparcial y transparente, sin importar la orientación política de quienes participan en el proceso, todos los sectores deben tener las mismas garantías, derechos y obligaciones, hacer lo contrario es debilitar el sistema democrático y un atentado contra una competencia política que debe ser abierta, libre y plural.
Una democracia soberana tampoco puede estar condicionada por injerencias extranjeras que pretendan influir en la voluntad del pueblo. La legitimidad democrática se construye respetando la soberanía nacional de cada país, la institucionalidad, el Estado de derecho y, sobre todo, la decisión libre y soberana de los ciudadanos, la que debe expresarse sin presiones ni imposiciones de gobierno o intereses extranjeros.
En América Latina existen varios ejemplos de acciones que pretenden socavar la democracia, tenemos el caso de Honduras donde ya se oyen voces, reclamando que el Partido Libre y Refundación no tenga representación en el Consejo Nacional Electoral, siendo una fuerza política con una representación importante del pueblo hondureño, lo que sería una decisión política, contra uno de los partidos representados en ese organismo, mientras los otros conservan su representación.
Tenemos el caso de Ecuador donde la Revolución Ciudadana una de las principales fuerzas políticas y el Movimiento Amigo fueron suspendidos en pleno calendario electoral impidiéndoles llevar candidatos en esas organizaciones de manera particular, lo que podía afectar el pluralismo, la igualdad de la competencia y los derechos de los votantes, lo que es una forma de exclusión política, que solo afecta a partidos de oposición.
En Guatemala el Partido Movimiento Semilla, que gano las elecciones de ese país en el 2023, enfrentó acciones judiciales para suspender su personalidad jurídica, generando cuestionamientos sobre la autonomía judicial y el respeto a la voluntad popular, en Bolivia se han denunciado algunos procesos judiciales contra dirigentes opositores, que han sido calificados de persecución política.
La judicialización de la política también es utilizada para la persecución y la exclusión de los contrarios, son muchos los casos que existen en América Latina, los más destacados son: Luis Inácio Lula da Silva (Brasil): Su condena en el caso Lava Jato le impidió competir en las elecciones de 2018. Posteriormente, el Supremo Tribunal Federal de Brasil anuló las condenas por razones procesales y declaró la parcialidad del juez Sergio Moro, hoy Lula es presidente de Brasil.
Cristina Fernández de Kirchner (Argentina): expresidenta, líder del Partido Justicialista y una de las principales figuras del Peronismo, ha enfrentado múltiples procesos por corrupción, incluida una condena de 6 años por el caso "Vialidad" y su inhabilitación perpetua de ejercer cargos públicos, diversos analistas señalan que existe una persecución judicial y mediática, destinada a excluirla de la competencia política.
Rafael Correa presidente de Ecuador por 10 años (2007-2017), líder del proyecto político progresista “Revolución Ciudadana”, condenado a 8 años de prisión e inhabilitación política, Jorge Glas exvicepresidente (2013-2017) condenado a 13 años por La justicia ecuatoriana, organismos y analistas afirman que el proceso es persecución política y judicial contra dirigentes del Correísmo.
Pedro Castillo (Perú): Ex presidente del Perú (2021-2022), condenado en primera instancia a 11 años, en su caso se dice que es persecución política y de uso del sistema judicial con fines políticos, algunos sectores denuncian lawfare por la rapidez y el alcance de los procesos judiciales en su contra, en 2026 un grupo de Trabajo Del Consejo de los derechos humanos de la ONU calificó su detención de arbitraria y recomendó su liberación.
Entre las diversas trabas que se están viendo con preocupación, están la estigmatización ideológica y las supuestas amenazas a la democracia de las fuerzas de la izquierda progresista, el desigual acceso a los medios de comunicación, campañas de desinformación o desprestigio, uso selectivo de instituciones estatales para realizar o investigar adversarios políticos, medidas que restringen la participación electoral y diferentes acciones dirigidas a discriminar a la oposición política.
Para garantizar una verdadera democracia pluralista y justa, los pueblos deben estar alertas ya que muchos gobiernos de hoy no ganan elecciones de manera legal, las manipulan o hacen fraude y luego destruyen la democracia desde adentro del propio Estado, Debilitando las leyes y concentrando el poder de forma autoritaria en una persona o en un grupo pequeño, que no respeta los derechos básicos.
La verdadera democracia es un sistema político en el que el poder reside en el pueblo, quien participa libremente en las decisiones del país, elige a sus representantes mediante elecciones libres y transparentes y disfruta de igualdad, derechos, libertades y respeto a la ley, también existen separación de poderes, participación ciudadana, libertad de expresión y rendición de cuentas de las autoridades.
Es esa la democracia que quieren los pueblos, una democracia participativa, en la que la ciudadanía interviene activamente en las decisiones públicas, no solo mediante el voto, sino también a través de organizaciones sociales, consultas, debates y mecanismos de participación, no una democracia manipulada por grupos derechistas que solo persiguen sus intereses y limitan o violentar la participación ciudadana.
La democracia es amenazada cuando la voluntad popular es manipulada, los derechos son restringidos, las instituciones son debilitadas o el poder deja de estar sometido a la ley y al control ciudadano, la democracia se fundamenta en igualdad política, respeto a los derechos y participación real del pueblo, hay que recordar siempre la frase de Benito Juárez “el respeto al derecho ajeno es la paz”, lo que significa es que cuando respetamos los derechos, la libertad y la dignidad de los demás, podemos vivir en una sociedad con armonía, justicia y tranquilidad.
Luis Fernández
Analista Político y escritor
Santo Domingo R.D.
