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martes, 6 de octubre de 2026
Expertos ven bajo riesgo de propagación tras muerte en Siberia; la peste sigue sin confirmarse

Expertos ven bajo riesgo de propagación tras muerte en Siberia; la peste sigue sin confirmarse

·6 de octubre de 2026·9
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Irkutsk, Rusia, 6 oct. .– La muerte de una trabajadora de un instituto de investigación antipeste en Siberia ha provocado una investigación sanitaria y medidas de cuarentena, mientras especialistas consideran reducido el riesgo de una propagación generalizada si se confirmara que padecía peste neumónica. Hasta el momento, las autoridades rusas atribuyen el fallecimiento a una neumonía de causa desconocida.
La posibilidad de que la empleada muriera por peste procede de informaciones periodísticas no confirmadas. Por ello, los expertos distinguen entre la necesidad de proteger y vigilar a sus contactos cercanos y la probabilidad de que se produzca una expansión de la enfermedad fuera de ese entorno.
El doctor Glenn Wortmann, del MedStar Washington Hospital Center, explicó que la transmisión de la peste neumónica suele requerir contacto estrecho, especialmente cara a cara con una persona enferma que tose. Según el especialista, las probabilidades de una propagación extensa en Rusia o de que el episodio alcance a Estados Unidos son bajas.
Wortmann señaló que esta infección puede tratarse con antibióticos y que las gotículas respiratorias que intervienen en el contagio generalmente no recorren grandes distancias. Su valoración se refiere al riesgo de expansión del posible caso, cuya causa todavía no ha sido esclarecida.
Simon Clarke, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Reading, destacó que las personas que hayan podido estar expuestas deben adoptar precauciones. Recomendó aislamiento y tratamiento preventivo con antibióticos para quienes se encuentren en riesgo, bajo supervisión sanitaria.
Clarke también recordó que la peste continúa presente en animales silvestres de distintas regiones del mundo, aunque suele asociarse exclusivamente con las epidemias medievales. “La gente cree que la peste ha desaparecido”, dijo. “No es así. Sigue entre nosotros”.
La fallecida trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, en Irkutsk. Medios locales la identificaron como Darya Shipilova, una técnica de laboratorio de 28 años que murió el 2 de octubre en un hospital de la cercana localidad de Shelekhov.
El hospital suspendió los ingresos y las altas de pacientes como parte de la cuarentena, aunque mantuvo funcionando su servicio de consultas externas. Las autoridades también dispusieron vigilancia médica para las personas que tuvieron contacto con la trabajadora.
El gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, informó que una comisión de especialistas estableció como diagnóstico una neumonía de origen desconocido y describió la situación sanitaria regional como estable. Las autoridades rusas señalaron que no habían encontrado pruebas de que la enfermedad fuera causada por los patógenos con los que trabajaba la empleada.
La incertidumbre ha dado lugar a versiones sobre una posible exposición en el laboratorio. Sin embargo, esas informaciones no equivalen a una confirmación del origen de la infección ni permiten afirmar que exista un brote de peste.
La Organización Mundial de la Salud explica que la peste es causada por la bacteria Yersinia pestis, presente principalmente en pequeños mamíferos y sus pulgas. Los seres humanos pueden infectarse por picaduras de pulgas, contacto con materiales infectados o inhalación de partículas respiratorias de un paciente con la forma neumónica.
Esta última afecta los pulmones y puede transmitirse entre personas. Aunque los especialistas consultados consideran bajo el riesgo de expansión en este episodio, la OMS advierte que la peste neumónica es grave y puede provocar epidemias si no se detecta y controla oportunamente.
El diagnóstico requiere pruebas de laboratorio. El tratamiento temprano con antibióticos es fundamental, porque la infección pulmonar puede avanzar rápidamente y resultar mortal cuando no se trata.
Entre las medidas recomendadas por la OMS figuran el aislamiento de los pacientes, la protección del personal sanitario, el seguimiento de los contactos estrechos y la administración de antibióticos preventivos a quienes hayan estado expuestos.
Mientras continúa la investigación, la principal incógnita sigue siendo la causa de la neumonía que provocó la muerte de la trabajadora. Las medidas de cuarentena y vigilancia buscan controlar un posible riesgo sanitario, pero por sí mismas no confirman que el fallecimiento haya sido causado por peste.

Fuentes: Euronews/AP

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