
Extraditan a Estados Unidos a Erick Mosquea Polanco, principal imputado del caso Falcón
Santo Domingo, 27 agosto.– El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la extradición desde Colombia del dominicano Erick Randhiel Mosquea Polanco, señalado como principal imputado del caso Falcón y presunto cabecilla de una organización internacional dedicada al narcotráfico y al lavado de activos con base en República Dominicana.
Mosquea Polanco enfrenta cargos contenidos en dos acusaciones presentadas en los distritos judiciales de Puerto Rico y Nueva Jersey por presunto tráfico de drogas. En esta última jurisdicción también es procesado por lavado de dinero.
De acuerdo con el comunicado de las autoridades estadounidenses, el imputado, de 45 años, compareció este jueves por primera vez ante un tribunal federal de Puerto Rico. Posteriormente deberá presentarse ante la justicia del Distrito de Nueva Jersey.
La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) identificó al dominicano como un Objetivo Organizacional Regional Prioritario, conocido por sus siglas en inglés como RPOT.
El fiscal general adjunto estadounidense Todd Blanche afirmó que, durante las investigaciones desarrolladas por el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional contra la organización presuntamente encabezada por Mosquea Polanco, las autoridades decomisaron cocaína valorada en millones de dólares y cuantiosos recursos procedentes del narcotráfico.
Blanche agregó que otros integrantes de la supuesta estructura criminal ya fueron condenados por las autoridades estadounidenses.
Por su parte, el fiscal federal para el Distrito de Nueva Jersey, Robert Frazer, indicó que Mosquea Polanco está acusado de encabezar una organización internacional de narcotráfico que operaba desde República Dominicana, distribuía miles de kilogramos de cocaína en Estados Unidos y lavaba millones de dólares obtenidos mediante esas actividades ilícitas.
Frazer aseguró que, después de que el imputado abandonara República Dominicana utilizando documentos falsos, las agencias estadounidenses y sus colaboradores nacionales e internacionales mantuvieron su búsqueda hasta localizarlo en Colombia y conseguir su extradición.
“Como demuestra este proceso, mi oficina continuará llevando la lucha contra los carteles de la droga, tanto aquí como en el extranjero”, manifestó el fiscal.
Mientras, el administrador de la DEA, Terry Cole, sostuvo que Mosquea Polanco dirigía una red dedicada al tráfico de cocaína cuyas operaciones se extendían por Colombia, Venezuela, República Dominicana y Puerto Rico.
Cole afirmó que la extradición demuestra el alcance de las alianzas internacionales de la agencia y su determinación de llevar ante los tribunales estadounidenses a los narcotraficantes, independientemente del lugar desde el cual operen.
Acusaciones presentadas en Puerto Rico
Mosquea Polanco fue arrestado en Colombia en diciembre de 2024, atendiendo a una solicitud de Estados Unidos, y extraditado a Puerto Rico el 26 de agosto.
Según una acusación presentada en Puerto Rico en octubre de 2016, el dominicano y otros presuntos integrantes de la organización comenzaron, a más tardar en enero de 2013, a importar e intentar introducir cocaína en territorio estadounidense.
Dentro de ese expediente, Mosquea Polanco enfrenta también tres cargos por conspiración y posesión de cocaína con intención de distribuirla.
En otra acusación, presentada en Puerto Rico en junio de 2022, está imputado por cuatro cargos relacionados con una supuesta conspiración para distribuir cocaína con el propósito de importarla ilegalmente desde lugares fuera de Estados Unidos, entre ellos República Dominicana, Venezuela y Colombia.
Ese segundo expediente también incluye cargos por importación de cocaína.
Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI) encabeza las pesquisas correspondientes a la acusación de 2016, mientras que la División del Caribe de la DEA dirige la investigación relacionada con el proceso abierto en 2022.
La fiscal federal adjunta Camille García, del Distrito de Puerto Rico, tiene a su cargo los procesos judiciales en esa jurisdicción.
Expediente en Nueva Jersey
En una acusación sustitutiva de tres cargos presentada en el Distrito de Nueva Jersey, Mosquea Polanco está imputado de conspiración para distribuir y poseer con intención de distribuir cinco kilogramos o más de cocaína; posesión con intención de distribuir cinco kilogramos o más de esa droga, y conspiración para lavar instrumentos monetarios.
Según documentos depositados en el expediente y declaraciones ofrecidas ante el tribunal, Mosquea Polanco habría encabezado una organización internacional de narcotráfico con base en República Dominicana.
Las autoridades sostienen que esa estructura distribuyó más de 1,000 kilogramos de cocaína en Nueva Jersey, Nueva York y otros lugares entre enero de 2020 y septiembre de 2023.
La acusación establece, además, que Mosquea Polanco coordinó el traslado hacia República Dominicana y otros destinos de millones de dólares procedentes de las ganancias obtenidas mediante la distribución de cocaína.
Durante la investigación, las autoridades incautaron decenas de kilogramos de esa sustancia y más de seis millones de dólares en ganancias que atribuyen a la organización presuntamente dirigida por el dominicano.
Numerosos integrantes de la supuesta red ya fueron condenados. Entre ellos figura Samuel Alectus, conocido como “Capet”, de 37 años, declarado culpable durante un juicio celebrado el 16 de julio.
La DEA, mediante su oficina de campo en Newark y sus dependencias en Colombia, República Dominicana y Puerto Rico, dirigió las investigaciones con la asistencia de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).
Los fiscales federales adjuntos Marko Pesce y Christopher Fell, del Distrito de Nueva Jersey, están al frente del proceso en esa jurisdicción.
Penas contempladas
En caso de ser declarado culpable de los cargos relacionados con el tráfico de drogas, Mosquea Polanco podría recibir por cada imputación una pena mínima de 10 años de prisión y una condena máxima de cadena perpetua, además de una multa de hasta 10 millones de dólares.
El cargo de conspiración para lavar dinero contempla una pena máxima de 20 años de prisión y una multa de hasta 500,000 dólares o equivalente al doble del valor de los bienes involucrados en la transacción, aplicándose la cantidad que resulte mayor.
