
F1: Lewis Hamilton busca oportunidad para presionar al líder Antonelli en Hungría
Lewis Hamilton tiene la oportunidad de aumentar la presión sobre Kimi Antonelli y Mercedes, con la lucha por el título de la Fórmula 1 trasladándose a Hungría. Las señales fueron prometedoras: Ferrari pareció tener el ritmo en las prácticas.
Hamilton ha ganado el Gran Premio de Hungría ocho veces, lo que lo convierte en su prueba más exitosa además del GP de Gran Bretaña, en casa. Es un circuito en el que la capacidad para tomar curvas, y no la potencia bruta, suele marcar la diferencia, algo que podría favorecer a su Ferrari.
“Creo que tenemos un auto que puede competir”, dijo Hamilton. “Mercedes sigue siendo el auto a batir, y no será fácil vencerlos este fin de semana, pero sí creo que hemos progresado sutilmente. Ojalá podamos estar peleando con ellos este fin de semana”.
Ferrari marca el ritmo en las prácticas
Sin duda lo pareció, ya que Ferrari encabezó las dos sesiones de prácticas del viernes.
Hamilton marcó el mejor tiempo del día al superar a Leclerc por 0,148 segundos en la segunda sesión, con Lando Norris, de McLaren, en un lejano tercer lugar, a 0,499. George Russell fue el mejor Mercedes en quinto y Antonelli apenas 13ro, en una sesión interrumpida por bandera roja cuando el argentino Franco Colapinto hizo un trompo y se fue contra una barrera.
En la primera sesión, Leclerc fue el más rápido por casi medio segundo sobre Max Verstappen, de Red Bull, con Hamilton muy cerca en tercero. Russell también fue quinto más rápido en esa tanda, mientras Antonelli se quedó fuera mientras el equipo avanzaba hacia su cuota de sesiones de práctica para pilotos no habituales. El reserva Fred Vesti fue séptimo.
El atribulado Aston Martin mostró algo de progreso con un monoplaza mejorado: Fernando Alonso terminó 13ro en la primera sesión, pero una falla en la suspensión hizo que su compañero Lance Stroll hiciera un trompo. Los daños dejaron a Stroll fuera de la segunda sesión.
Se trata de la última carrera antes del receso anual de mitad de temporada de la F1, y la siguiente no será hasta el Gran Premio de Holanda el 23 de agosto.
Un piloto de Mercedes lidera, el otro está bajo presión
“Aún queda mucho trabajo por hacer, aún hay una montaña que escalar en la segunda mitad de la temporada, pero estoy más concentrado que nunca y realmente creo que podemos pelear”, dijo Hamilton.
Después de que la última carrera terminara con celebraciones para una estrella de Mercedes y resentimiento por parte del otro, esta semana en Hungría es una prueba de si el mejor equipo de la F1 puede mantenerse unido.
Antonelli casi duplicó su ventaja hasta los 45 puntos sobre Hamilton, y 50 sobre su compañero George Russell, con una victoria en Bélgica la semana pasada, después de que Hamilton hiciera que Russell trompeara y se saliera de la pista en la primera vuelta.
Russell desahogó su frustración en un mensaje de radio lleno de insultos, preguntando a Mercedes por qué de repente había perdido velocidad y había caído detrás de Hamilton, lo que lo obligó a un adelantamiento arriesgado.
Russell ha indicado que la pérdida de velocidad se debió a un “fallo de software” que el equipo ahora cree haber corregido.
Hungría tendrá menos rarezas de software
Después de una carrera en la que misteriosos problemas de software desempeñaron un papel desproporcionado, se espera que Hungría sea una carrera más tradicional, aunque quizá no una emocionante.
Es un trazado lento y revirado, con muchos lugares donde los monoplazas pueden recuperar energía eléctrica al frenar.
Bélgica fue lo contrario, con largas rectas que hicieron que los bólidos se quedaran sin carga y amplificaron las más mínimas diferencias en cómo y cuándo entra la energía eléctrica.
Los pilotos no controlan directamente cuánta potencia eléctrica usan, y Bélgica puso de relieve hasta qué punto dependen de los algoritmos que controlan cómo se despliega la energía en distintos puntos del circuito.
Consultado sobre si a veces se sentía como un pasajero, Oscar Piastri, de McLaren, respondió: “A veces, sí. De nuevo, en un circuito como Spa o uno como Silverstone, va a ser peor”.
“Aquí, realmente no espero que haya muchos problemas en absoluto con ese tipo de cosas, porque las rectas son mucho más cortas, así que incluso si hay diferencias, deberían ser mucho menores”, agregó. “Pero el principio de conducir un auto de carreras que pierde, en la práctica, la mitad de su potencia antes del final de la recta a veces es difícil de asimilar”.
Budapest ha albergado tradicionalmente carreras en procesión, con pocos lugares evidentes para adelantar. La carrera del domingo será una prueba de si los coches con especificación de 2026 y sus adelantamientos impulsados por baterías pueden dar vida a una carrera a menudo apagada. AP
