
Familia pide retorno de dominicano herido en guerra de Ucrania; Cancillería gestiona asistencia para 20 ciudadanos
Santo Domingo, 16 de octubre de 2026.— La familia de Juan Carlos Ávila Espaillat, un dominicano de 28 años incorporado a las fuerzas rusas, solicitó la intervención de las autoridades para conseguir su regreso al país después de que, según denunció su madre, resultara herido por segunda ocasión en la guerra entre Rusia y Ucrania.
El reclamo se produce mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores mantiene gestiones diplomáticas y consulares relacionadas con 20 dominicanos cuyos expedientes han sido documentados. La institución sostiene que los contratos militares suscritos por estos ciudadanos limitan sus posibilidades de intervención, aunque asegura que continuará brindándoles asistencia.
Yesenia María Espaillat, madre de Ávila, relató que su hijo recibió un disparo en una pierna y otro en la espalda, que habría salido por el abdomen. Explicó que desconoce la magnitud de las lesiones internas y teme que vuelva a ser enviado al frente sin haberse recuperado.
La mujer afirmó que mantiene comunicación intermitente con el joven y que, durante uno de sus contactos, este le expresó temor por su vida. Según su testimonio, permanece bajo atención médica, pero la familia no dispone de información suficiente sobre su evolución ni sobre las condiciones en que se encuentra.
Espaillat indicó que presentó una denuncia ante la Policía Nacional y fue remitida a una dependencia que atiende asuntos relacionados con la trata y el tráfico de personas. También acudió a la Embajada de Rusia en República Dominicana, donde, según relató, le recomendaron gestionar el caso ante la representación diplomática dominicana en Moscú.
Posteriormente, la embajada dominicana le solicitó documentos, entre ellos el acta de nacimiento de su hijo y un acto de apoderamiento notariado. La madre asegura que entregó lo requerido, pero reclama respuestas más precisas sobre las gestiones encaminadas a protegerlo y facilitar su retorno.
El caso había adquirido notoriedad en septiembre, cuando Ávila, oriundo de Higüey, difundió videos desde un hospital militar en los que mostraba heridas en las piernas y relataba haber sobrevivido a ataques en la zona de combate. Su hermano, Carlos Ávila, denunció posteriormente presiones para que se reincorporara a las operaciones militares pese a sus lesiones.
Estas afirmaciones corresponden al testimonio familiar y no cuentan, en los reportes consultados, con una respuesta de las autoridades militares rusas.
En paralelo, la Cancillería explicó, mediante comunicaciones divulgadas el 15 de octubre, que los dominicanos cuyos casos conoce firmaron contratos individuales de servicio militar redactados en español y ruso. Según la posición oficial, los acuerdos fueron suscritos voluntariamente y establecen obligaciones que restringen el margen de actuación del Estado dominicano.
Una copia de contrato remitida por el Ministerio, con los datos personales protegidos, contempla un año de servicio en las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia. Incluye el cumplimiento de funciones militares, el sometimiento a la legislación correspondiente, un juramento de fidelidad y requisitos de preparación y aptitud física.
Sin embargo, algunos ciudadanos y sus familiares han comunicado a las autoridades dominicanas que las circunstancias encontradas no coinciden con las condiciones laborales bajo las cuales aseguran que viajaron inicialmente. La existencia de los contratos, por tanto, forma parte de un expediente en el que también figuran denuncias sobre posibles ofertas de empleo engañosas.
El canciller Víctor Bisonó informó que planteó la preocupación del Gobierno dominicano a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, durante una reunión celebrada el 24 de septiembre en Nueva York, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Como parte del seguimiento, la Embajada dominicana en Moscú remitió comunicaciones oficiales a la Cancillería rusa. Además, el 6 de octubre fueron entregados al embajador ruso en Santo Domingo los expedientes de los 20 ciudadanos formalmente identificados.
De acuerdo con la explicación del Ministerio, las autoridades rusas manifestaron disposición a trasladar la información a las instancias competentes y mantener abiertos los canales de comunicación. La Cancillería también ha recibido reportes extraoficiales sobre otros dominicanos, pero señaló que necesita documentación para formalizar las gestiones correspondientes.
El Gobierno reiteró su compromiso de asistir a quienes se encuentren en situación de vulnerabilidad o soliciten acompañamiento para regresar, dentro de las posibilidades de cada caso. Asimismo, exhortó a verificar la identidad de los empleadores, la procedencia de las ofertas y las condiciones de contratación antes de aceptar propuestas de trabajo en Rusia.
Hasta las informaciones consultadas para esta publicación, no se había anunciado una fecha para el retorno de Ávila Espaillat ni un acuerdo de repatriación para el conjunto de los ciudadanos documentados.
