
FIMVER reclama recursos para enfrentar efectos de un fenómeno de El Niño de alta intensidad
Santo Domingo, 9 sept.- La Federación Iberoamericana de Municipalidades Verdes (FIMVER), organización que reúne a más de 400 gobiernos locales de 22 países, exhortó a los gobiernos nacionales y organismos internacionales a adoptar medidas preventivas frente a los posibles efectos de un fenómeno de El Niño de alta intensidad.
La entidad municipalista expresó su preocupación ante la alerta atribuida a la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre el posible desarrollo del fenómeno climático entre junio de 2026 y enero de 2027.
El presidente de FIMVER, Pedro Richardson, advirtió que las proyecciones apuntan hacia condiciones climáticas extremas en distintas zonas de Iberoamérica.
Según explicó, podrían registrarse condiciones más secas en el norte y lluvias abundantes en el sur, así como sequías severas en Centroamérica, el Caribe y la zona norte de Sudamérica.
En el Cono Sur, las previsiones contemplan lluvias torrenciales e inundaciones. Richardson también alertó sobre posibles olas de calor, incendios forestales, escasez de agua y efectos directos sobre la salud pública y la seguridad alimentaria.
El dirigente municipalista sostuvo que las autoridades locales no pueden continuar limitándose a reaccionar después de que ocurran las emergencias, por lo que reclamó la aplicación de políticas preventivas sustentadas en la justicia climática.
Financiamiento directo para los gobiernos locales
Entre las principales propuestas de FIMVER figura la asignación directa de recursos económicos a los gobiernos locales con mayores niveles de vulnerabilidad.
Richardson afirmó que alrededor del 70 % de las medidas de adaptación climática se ejecutan en las ciudades. Por esa razón, consideró necesario que los fondos internacionales destinados a enfrentar el cambio climático lleguen a las alcaldías sin excesivos obstáculos burocráticos.
La federación entiende que los ayuntamientos se encuentran en la primera línea de respuesta ante las sequías, inundaciones, olas de calor y otras emergencias relacionadas con el clima.
Sin embargo, advirtió que numerosos gobiernos municipales carecen de los recursos económicos y técnicos necesarios para ejecutar programas adecuados de prevención y mitigación.
Construcción de infraestructuras resilientes
FIMVER también planteó la necesidad de invertir de inmediato en infraestructuras resistentes a los fenómenos climáticos extremos.
Entre las medidas propuestas se encuentran la construcción de sistemas para captar y almacenar agua, el desarrollo de drenajes sostenibles, la reforestación de las zonas urbanas, la instalación de redes de alerta temprana y la protección de las cuencas hidrográficas.
Richardson advirtió que las autoridades no pueden esperar hasta que los embalses se encuentren vacíos para comenzar a responder a los períodos de sequía.
Sostuvo que la planificación anticipada permitirá reducir los daños económicos y sociales, proteger los sistemas de abastecimiento y mejorar la capacidad de respuesta de las comunidades.
Protección de los sectores vulnerables
La federación pidió que los planes de prevención otorguen atención prioritaria a los niños, los adultos mayores, los agricultores familiares y los residentes de barrios informales.
Estos sectores, señaló la organización, suelen ser los primeros en sufrir las consecuencias de las sequías, inundaciones, altas temperaturas, escasez de agua y encarecimiento de los alimentos.
FIMVER propuso que los ayuntamientos elaboren programas de salud, acceso al agua y alimentación, incorporando criterios de igualdad de género y respeto a los derechos humanos.
“Las municipalidades no somos espectadores. Somos la primera línea de respuesta, pero no podemos hacerlo solos”, manifestó Richardson.
La organización hizo un llamado a los gobiernos nacionales, a la cooperación internacional y a los organismos vinculados con las negociaciones climáticas para respaldar las iniciativas impulsadas desde los territorios.
FIMVER sostuvo que el objetivo debe ser evitar que 2026 sea recordado como un año marcado únicamente por las emergencias y convertirlo en el momento en que Iberoamérica comenzó a aplicar políticas de justicia climática desde los gobiernos locales.
Richardson ofreció estas declaraciones después de realizar una visita al Senado de España acompañado por una amplia comisión de alcaldes.
Durante el recorrido, la delegación de la Federación Iberoamericana de Municipalidades Verdes fue recibida por los senadores de la provincia española de Burgos, Raquel González y Salvador Foronda.
