
Fiscal General de Paraguay ordena investigar a presidente Peña por colapso bancario
ASUNCIÓN, 5 Nov, — El Fiscal General de Paraguay ordenó el jueves tres investigaciones penales por la crisis de Ueno Bank que incluyen denuncias que involucran al presidente Santiago Peña y a otros funcionarios, mientras el Congreso debate si acepta la renuncia del mandatario o la rechaza y prosigue con su juicio político.
Las investigaciones ordenadas por el fiscal Emiliano Rolón Fernández examinarán la supervisión que las autoridades ejercieron sobre el banco, la gestión de su quiebra y la colocación de fondos públicos en dicha entidad financiera, según el escrito del fiscal al que tuvo acceso The Associated Press.
Un equipo de fiscales especializados en delitos económicos y corrupción investigará las denuncias presentadas por legisladores y por el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, señaló la fiscalía.
El escrito del fiscal se divulgó mientras una sesión bicameral extraordinaria en el Congreso estaba suspendida temporalmente. Los legisladores debatían si aceptan o rechazan la renuncia que Peña presentó este mismo jueves después de que el colapso del banco digital vinculado a su gobierno desatara protestas generalizadas, dejara bloqueados los ahorros de millones de personas y le costara el apoyo de su propio partido.
Si la renuncia es rechazada seguiría adelante el juicio político aprobado más temprano por la Cámara de Diputados por presunto conflicto de intereses relacionado con la caída de Ueno Bank. Ese proceso debería pasar luego al Senado, donde se requiere una mayoría de dos tercios para condenar al presidente y destituirlo formalmente.
La crisis en Ueno Bank provocó que la propia fuerza política de Peña, el Partido Colorado, se volviera en su contra. Se trata de un giro sorprendente para el execonomista del Fondo Monetario Internacional, quien hasta hace poco contaba con el respaldo de los políticos más influyentes de su país y que, hace apenas unas semanas, fue recibido en Washington como un aliado clave de la administración de Donald Trump.
Incluso el mentor de Peña, el líder del Partido Colorado y expresidente Horacio Cartes (2013-2018), apoyó el proceso de juicio político y afirmó que el partido no respaldaría el “saqueo” de fondos públicos y privados. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Cartes en 2023 por acusaciones de soborno, sanciones que fueron levantadas por la administración Trump el año pasado.
Mientras los diputados debatían iniciar un proceso de juicio político en su contra, Peña declaró en un video publicado en X que renunciaba en aras de la estabilidad y para preservar las instituciones democráticas.
Peña, quien hasta el año pasado poseía una participación en una empresa vinculada a Ueno Bank, expresó su pesar pero evitó asumir la responsabilidad por la crisis que ha dejado a millones de depositantes, jubilados y trabajadores en una situación desesperada, tratando de recuperar sus ahorros bloqueados y sus salarios impagos.
“Nunca fue mi intención defraudar la confianza que han depositado en mí”, sostuvo.
Ueno Bank fue intervenido esta semana por el Banco Central por problemas de solvencia. Ocho ejecutivos y altos cargos del banco han sido detenidos, entre ellos el presidente de la entidad Juan Manuel Gustale y Federico Miguel Vázquez, CEO y socio comercial hasta recientemente de Peña.
Hasta septiembre dos cada tres paraguayos eran clientes de Ueno Bank, que además contaba con depósitos por unos 850 millones de dólares en fondos públicos de los cuales unos 380 millones corresponden al Instituto de Previsión Social, el fondo estatal de pensiones y salud de Paraguay.
El cese de las funciones de Ueno Bank generó una ola de pánico entre los paraguayos, que salieron a las calles de Asunción en diversas manifestaciones espontáneas. En algunas protestas se registraron incidentes entre los manifestantes y la policía.
En la carta de renuncia enviada al titular del Congreso, Peña sostuvo que “la prioridad en este momento es la tranquilidad de los compatriotas que confiaron sus ahorros a nuestro sistema financiero. Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificios y proyectos familiares. Por ello, expreso a este Honorable Congreso mi más firme deseo de que se garantice la devolución de esos recursos”.
De entidad financiera estrella a banco intervenido
La agitación política dejó sin respuesta un interrogante mayor: ¿Cómo es posible que un banco vinculado al presidente —quien hasta el año pasado poseía una participación en su sociedad matriz— haya crecido tan rápidamente en tamaño e importancia a pesar de las reiteradas advertencias sobre sus dudosas prácticas crediticias?
Para muchos paraguayos, la respuesta reside en la incómoda cercanía entre el Partido Colorado —que ha gobernado durante décadas—, los organismos reguladores y la élite empresarial; una debilidad que ha persistido incluso mientras una gestión económica estable y un rápido crecimiento convirtieron en los últimos años a Paraguay en un destino elegido por inversores internacionales.
“Santiago Peña y el Partido Colorado nos han robado todos nuestros ahorros”, afirmó Luis Pineda, uno de los manifestantes que marchó hacia el Congreso el miércoles. “Estamos hartos de 70 años de saqueo”.
Poco después de obtener su licencia bancaria en 2023, Ueno Bank se expandió rápidamente. La entidad financiera digital atrajo a clientes con generosas ofertas de reembolso en compras de supermercado, abrió más de 70 sucursales, patrocinó a la selección nacional de fútbol y colocó su nombre en el estadio principal del país.
Bajo el mandato de Peña, fondos públicos fluyeron hacia las arcas de Ueno Bank. Además, Peña nombró a Carlos Carvallo —presidente de Financiera Ueno, la predecesora de Ueno Bank— al frente del Banco Central, el organismo encargado de supervisar a dicha entidad digital.
Mientras los ahorros de los jubilados y otros fondos públicos se acumulaban en Ueno Bank, dentro del Banco Central crecía la preocupación. En junio, los inspectores detectaron un patrón de concesión de créditos de alto riesgo a personas vinculadas a la entidad, informó ABC Color, uno de los principales periódicos de Paraguay. Ueno Bank había otorgado grandes sumas a empresas relacionadas con sus propietarios, superando los límites legales y sin contar con garantías suficientes para cubrir las deudas en caso de impago. Tan solo en un día de septiembre de 2025, cerca de 39 millones de dólares fueron destinados a tres de estas empresas.
Peña restó importancia a las advertencias en repetidas ocasiones. El mes pasado salió en defensa de Ueno Bank y de la labor de supervisión del Banco Central y calificó las preocupaciones como una campaña de desprestigio destinada a alarmar a la opinión pública.
Manifestantes en las calles
Aún con sus uniformes de Ueno puestos, varios empleados jóvenes quemaron sus tarjetas de crédito y lanzaron insultos contra Peña frente al Ministerio de Trabajo el jueves y exigieron el pago de indemnizaciones y salarios adeudados. La renuncia de Peña no ayudó a calmarlos. Muchos prometieron continuar con las protestas hasta que los legisladores completen el proceso de juicio político en su contra argumentando que su salida, por sí sola, no garantiza que se rindan cuentas ni que recuperen su dinero.
Según la Constitución paraguaya los expresidentes se convierten en senadores vitalicios —con la inmunidad que conlleva el cargo— a menos que sean destituidos mediante un juicio político.
“Que siga adelante el proceso de destitución y que pierda su inmunidad”, señaló Adolfo Villalba, uno de los manifestantes.
El Ministerio de Trabajo estima que el colapso ha afectado cerca de 7.000 empleos, tanto directos como indirectos, en el banco y sus empresas vinculadas.
Muchos no consideran el colapso de Ueno Bank como el simple resultado de una gestión arriesgada, sino como un ejemplo de corrupción estatal. En Sudamérica, sólo Venezuela ocupa una peor posición que Paraguay en el último índice de percepción de corrupción elaborado por Transparencia Internacional.
“Este es un atropello nuevamente a la ciudadanía honesta, trabajadora, que tiene (en Ueno Bank) sus pequeños fondos, fruto de su trabajo de años”, señaló el manifestante Belarmino Balbuena.
En el estadio nacional, que en su momento llevó el nombre de Ueno Bank, el logotipo del banco ya había sido borrado. Mientras tanto, por toda la capital, aparecieron pintadas que acusaban a los políticos de ladrones.
Fuente: AP
