
Francia marcha por salarios dignos y en defensa de los servicios públicos
París, 5 de noviembre de 2026.— Cientos de miles de trabajadores en huelga y estudiantes se movilizaron este jueves en Francia para reclamar salarios que les permitan afrontar el encarecimiento de la vida. Los sindicatos pidieron aumentar el salario mínimo interprofesional y elevar los sueldos en general, junto con una mayor justicia fiscal y la defensa de los servicios públicos. También respaldaron a los estudiantes de secundaria, que desde septiembre exigen mejores condiciones de estudio.
La jornada nacional de huelga y protestas, convocada por sindicatos y respaldada por estudiantes, jubilados y chalecos amarillos, comenzó con un minuto de silencio en memoria de las víctimas del acto racista de Trappes, según informó la periodista Erika Olavarría, de France 24.
La Confederación General del Trabajo (CGT), una de las centrales convocantes, cifró la participación en cerca de 1,6 millones de personas en todo el país, incluidas 350.000 en París. Hacia el mediodía, el sindicato ya contabilizaba más de 250.000 manifestantes en 73 ciudades.
Los reportes ofrecieron dos cifras oficiales. AFP situó en unas 575.000 personas el balance de las autoridades, mientras France 24 informó de al menos 600.000 en un recuento preliminar atribuido al Ministerio del Interior. Ambas cifras superan los 450.000 asistentes que los sindicatos estimaron en la protesta del 6 de octubre, una jornada comparable por su alcance nacional y el llamado a huelga, aunque los recuentos proceden de fuentes distintas.
Salarios y poder adquisitivo
La pérdida de poder adquisitivo, reflejada en el aumento del precio de los combustibles, está en el centro del malestar. En la segunda economía de la Unión Europea, una de cada dos personas afirma que le cuesta salir adelante con los recursos de su hogar, según un barómetro publicado el miércoles por varias organizaciones, entre ellas la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT).
«Estamos hartos», dijo en Clermont-Ferrand Sylvie Larneury, trabajadora del sector sanitario que secundó la huelga junto con su esposo. Explicó que, aunque su familia puede cubrir sus necesidades básicas, todavía debe ayudar económicamente a sus hijos pese a que han estudiado.
En Lyon, el viticultor Martin Thiberge resumió su reclamo en la posibilidad de vivir de su trabajo y ganar un salario digno. También destacó que las marchas han reunido a personas de distintos sectores de la sociedad. En Brest, el músico Yann Tiersen, autor de la banda sonora de Amélie, tocó desde un camión de la CGT y celebró que la jornada permitiera unir distintas reivindicaciones.
Antes de la marcha en París, la secretaria general de la CGT, Sophie Binet, afirmó que la movilización continuará hasta que el Gobierno responda a las demandas. También advirtió que cuanto más demoren las autoridades en hacerlo, mayor será el costo.
Tras las manifestaciones, el primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció que recibirá el próximo lunes en Matignon a sindicatos y organizaciones empresariales para una conferencia social sobre salarios y poder adquisitivo. El Gobierno afronta esas demandas mientras busca sanear las cuentas públicas con un fuerte ajuste fiscal en 2027.
Cierres e incidentes durante la jornada
Las marchas de Lyon, Marsella y Nantes comenzaron por la mañana. En París, la principal concentración estaba convocada para las 2:00 de la tarde, hora local (13:00 GMT), con salida desde la plaza de la República. Los paros afectaron a centros educativos y al transporte ferroviario, obligaron al cierre de la Torre Eiffel y dejaron fuera de servicio algunas salas del museo del Louvre.
En Lyon, la policía antidisturbios lanzó gases lacrimógenos y cargó contra un grupo de manifestantes. Algunos corearon consignas contra los agentes y otros vestían de negro y llevaban el rostro cubierto.
El Ministerio del Interior informó de incidentes violentos en las inmediaciones de centros de secundaria en Rennes, Toulouse, Burdeos, Estrasburgo y París. Mencionó el uso de artefactos pirotécnicos, incendios, interrupciones del tráfico y el lanzamiento de objetos contra la policía. En una publicación en X, el ministerio defendió el derecho a manifestarse y condenó los daños materiales y las acciones que pusieran a otras personas en peligro. Por su parte, BFMTV informó que un instituto cercano a Toulouse fue incendiado durante la mañana.
La jornada siguió a varias semanas de protestas por el costo de la vida, la situación de los servicios públicos y las condiciones de estudio. Algunas movilizaciones, como la del 17 de octubre, estuvieron marcadas por disturbios y saqueos, en una de las mayores oleadas de agitación social registradas en Francia en años.
La confianza en Macron cae al 13 %
Las protestas se producen en los últimos meses de la presidencia de Emmanuel Macron, cuyo mandato concluye en mayo. A seis meses de las elecciones presidenciales, la confianza en el mandatario cayó al 13 %, el nivel más bajo desde que el instituto Elabe comenzó a medir ese indicador, según un sondeo publicado este jueves por el diario económico Les Échos.
Macron perdió cuatro puntos en el último mes y once desde agosto, mientras la desconfianza alcanzó el 82 %, el nivel más alto de la serie. El 13 % queda por debajo del 14 % que registró el expresidente socialista François Hollande en noviembre de 2016 y que el propio Macron había igualado en octubre de 2025.
Lecornu también registró su peor resultado desde que asumió el cargo el otoño pasado. La confianza en el primer ministro descendió al 17 %, dos puntos menos que en octubre y nueve menos que en agosto.
Fuente: AFP y France 24
