
Francia sustituirá su plataforma de admisión universitaria en 2028 tras semanas de protestas estudiantiles
PARÍS, 26 oct.- El Gobierno francés anunció este lunes que reemplazará en 2028 su plataforma nacional de admisión universitaria, Parcoursup, como parte de las medidas para responder a semanas de protestas estudiantiles por las condiciones educativas, la desigualdad de oportunidades y el aumento del costo de la vida.
El ministro de Educación Superior, Philippe Baptiste, informó durante una rueda de prensa que el sistema experimentará “cambios sustanciales” en 2027, antes de su sustitución definitiva al año siguiente.
Parcoursup gestiona las solicitudes de ingreso a las universidades y a otros programas de educación superior en Francia. Los estudiantes cuestionan la falta de claridad en sus criterios de selección y las dificultades para acceder, en igualdad de condiciones, a las carreras que desean cursar.
El anuncio se produjo después de semanas de boicots a clases, bloqueos de centros educativos y manifestaciones que desembocaron en episodios de violencia en distintas ciudades del país.
Los incidentes más graves ocurrieron el 17 de octubre, cuando las movilizaciones por una mayor financiación de los centros educativos y contra el encarecimiento de la vida derivaron en incendios, saqueos y enfrentamientos con la Policía. Grupos de manifestantes irrumpieron en edificios públicos, incluido el Ayuntamiento de Marsella, en una jornada descrita como una de las más violentas que ha vivido Francia en años.
Durante una visita a esa ciudad portuaria del sur del país, el presidente Emmanuel Macron afirmó que había instruido a su gobierno para responder a los reclamos que dieron origen a las protestas.
“He pedido al gobierno que atienda las demandas legítimas que están en la raíz de este movimiento de protesta”, expresó el mandatario. También adelantó que el primer ministro y los integrantes del gabinete presentarían esa misma tarde varias medidas concretas.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, y otros funcionarios tenían previsto reunirse el lunes con representantes de estudiantes de secundaria y universitarios para abordar sus exigencias de más recursos y mejores condiciones de aprendizaje.
Macron y su gobierno centrista han recibido críticas por su respuesta a las reclamaciones estudiantiles desde que comenzaron los bloqueos de institutos, a mediados de septiembre. Las movilizaciones han dejado detenciones masivas y han intensificado el escrutinio sobre el uso de armas antidisturbios por parte de la Policía, a las que se atribuyen lesiones graves sufridas por algunos adolescentes.
El sábado se celebró otra jornada de manifestaciones en todo el territorio francés, con menos violencia. Las autoridades calcularon una participación superior a las 400,000 personas, mientras que los organizadores situaron la asistencia en cerca de 800,000.
Además de una reforma del acceso a la educación superior, los estudiantes reclaman la contratación de más profesores para cubrir las ausencias del personal docente, mejoras en las instalaciones escolares, modificaciones en los horarios de clase y una reducción del número de alumnos por aula.
Como parte de su respuesta inicial, el Gobierno anunció el 8 de octubre el despliegue de 3,000 profesores suplentes adicionales en los institutos que enfrentan mayores dificultades.
Las exigencias de centros educativos mejor dotados, especialmente en las comunidades más pobres, se producen en un contexto que el despacho de AP describe como marcado por niveles de pobreza y deuda pública sin precedentes en Francia.
