
G7 anuncia liberación de 100 millones de barriles de crudo y diésel en medio de tensión en Ormuz
Madrid, España, 02 oct.— Los países del G7 anunciaron una liberación coordinada de 100 millones de barriles de petróleo y diésel durante cuatro meses para aliviar la escasez energética mundial, mientras la recuperación del tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz ofrece un respiro a los mercados, según informó el diario español elEconomista.es.
La combinación de ambas noticias provocó inicialmente una caída del petróleo. El Brent retrocedió un 3.5 % durante una hora y se situó momentáneamente por debajo de los 100 dólares por barril este viernes. Sin embargo, los temores a una nueva escalada militar en Oriente Medio borraron posteriormente las pérdidas y llevaron la cotización nuevamente a unos 102 dólares.
El cambio ocurrió después de que Reuters informara, de acuerdo con el artículo, que Arabia Saudí estaría preparando una ofensiva contra los hutíes en Yemen para desbloquear la ruta del mar Rojo y facilitar sus exportaciones petroleras.
El riesgo para el suministro es que una operación de ese tipo desencadene un intercambio de ataques que vuelva a dañar el oleoducto saudí Este-Oeste. La reacción del petróleo también lastró a las bolsas y empujó al alza al bono estadounidense.
Reservas para aliviar la escasez
La intervención contempla la salida al mercado de 50 millones de barriles de reservas de diésel, coordinada por el presidente francés, Emmanuel Macron, y otros 50 millones de barriles de crudo procedentes de las reservas de los miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Francia, señalada en el reporte como el país que enfrenta la mayor escasez, ha sido uno de los principales impulsores de la liberación de combustible.
La medida se produce después de las presiones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien había amenazado con restringir las exportaciones de diésel si los socios europeos no adoptaban acciones para aumentar la oferta.
También coincide con conversaciones de emergencia en la Unión Europea para responder de manera coordinada al encarecimiento del gasóleo. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, había reclamado públicamente a Europa que pusiera más combustible en circulación.
“Los agricultores, camioneros y empresas estadounidenses no deberían cargar con el peso de una escasez mundial de diésel”, señaló Bessent, según la información suministrada.
El problema está en los combustibles refinados
La crisis no depende únicamente de cuánto petróleo se produce, sino de cuánto combustible llega a los consumidores. Las dificultades para transportar crudo hasta las refinerías y las limitaciones para producir suficiente diésel mantienen bajo presión al mercado.
El artículo cita datos de The Wall Street Journal según los cuales las exportaciones de diésel de Oriente Medio continúan alrededor del 25 % de sus niveles anteriores al conflicto. Las exportaciones rusas, por su parte, han caído aproximadamente al 20 % del nivel registrado en mayo.
En ese contexto, liberar reservas de productos refinados permitiría incorporar directamente al mercado el combustible escaso, sin esperar a que el petróleo pase por una refinería.
La situación explica también la volatilidad de las últimas jornadas. El jueves, el crudo subió con fuerza después de que China planteara la posibilidad de prohibir las exportaciones de diésel y gasolina. El viernes, la recuperación de los flujos y el anuncio de las reservas cambiaron inicialmente el ánimo de los operadores.
No obstante, el diario advierte que recurrir a las reservas ofrece un alivio temporal: a medida que disminuyen esas existencias, el mercado puede volverse más sensible a nuevas interrupciones.
Recuperación del tránsito por Ormuz
Los flujos de petróleo de Oriente Medio están recuperándose gracias a la reapertura parcial de las rutas por el estrecho de Ormuz y a las alternativas logísticas utilizadas por los productores del Golfo.
Los cálculos recogidos por el artículo apuntan a que podrían estar circulando hasta 17.5 millones de barriles diarios por esa vía, una recuperación casi completa respecto a los niveles anteriores a la guerra.
La mejoría se produce pese a que, según el reporte, Irán no logró cargar ningún buque con crudo para exportación durante septiembre.
Trump también habría moderado su posición sobre una eventual prohibición de las exportaciones estadounidenses de diésel tras la recuperación del tránsito petrolero.
Para Europa, la continuidad de ese suministro resulta especialmente relevante. Estados Unidos proporcionó aproximadamente la mitad de sus importaciones de diésel en agosto, de acuerdo con datos de la AIE recogidos por CNBC y citados por elEconomista.es.
Ataques y refuerzo militar
La recuperación del transporte no elimina los riesgos. El artículo señala, citando a The Wall Street Journal, que un petrolero fue alcanzado el jueves por un proyectil de origen desconocido mientras cruzaba Ormuz.
El impacto provocó un incendio, aunque la tripulación resultó ilesa. Fue el quinto ataque o posible ataque contra petroleros registrado por UK Maritime Trade Operations desde el 28 de septiembre.
A ello se suma el refuerzo militar estadounidense. Según el reporte, el Pentágono enviará un tercer grupo de ataque encabezado por un portaaviones y una unidad expedicionaria adicional de marines, lo que supondría incorporar entre 9,000 y 10,000 militares a la región antes de finales de noviembre.
Priyanka Sachdeva, analista de Phillip Nova, considera que los precios reflejan una creciente prima de riesgo ante la ausencia de una salida diplomática clara y la posibilidad de que las cadenas de suministro permanezcan vulnerables.
Así, una mejora en la disponibilidad física de petróleo puede hacer caer los precios durante una sesión sin eliminar el temor a que otro ataque vuelva a interrumpir el transporte.
Inventarios bajo presión
Los analistas de MUFG citados en el artículo advierten que los precios físicos del crudo del mar del Norte siguen elevados mientras disminuyen los inventarios mundiales.
La Comisión Europea sostiene, entretanto, que el abastecimiento petrolero de la Unión Europea permanece estable y que existen reservas de emergencia disponibles si las condiciones se deterioran.
El mercado enfrenta, por tanto, señales contrapuestas: el regreso de los barriles a las rutas comerciales y la liberación de reservas favorecen un alivio, pero la escasez de diésel, la reducción de inventarios y los ataques contra buques mantienen la incertidumbre.
La recuperación del flujo por Ormuz desplaza la atención hacia cuánto costará sostener ese suministro y durante cuánto tiempo podrá mantenerse sin nuevas interrupciones.
Fuente: The Economist
