
Gasolina a US$4.48 golpea a los estadounidenses mientras Trump defiende el costo de la guerra con Irán
EDINBURG, Texas, 20 sept.– El fuerte aumento de los precios de la gasolina está provocando frustración entre votantes estadounidenses de distintas tendencias políticas y añadiendo presión sobre el presidente Donald Trump y el Partido Republicano cuando comienza la votación anticipada para las elecciones legislativas de noviembre, de acuerdo con un reportaje de The Associated Press (AP) publicado este domingo.
El impacto puede observarse en lugares como Edinburg, en el sur de Texas, donde Quinten Martinez, un repartidor de Amazon de 28 años, explicó a AP que llenar el depósito de su vehículo se ha convertido en una decisión que compite directamente con otros gastos esenciales, como la compra de alimentos.
Martinez cuestionó la afirmación realizada por Trump la semana pasada de que el incremento de los combustibles representa un costo relativamente pequeño frente a los objetivos de Estados Unidos en la guerra con Irán. Para el trabajador, la presión que los precios están ejerciendo sobre las familias hace difícil considerar favorable ese intercambio.
AP encontró, mediante entrevistas realizadas en varios estados y el análisis de encuestas nacionales recientes, una preocupación extendida por el encarecimiento del combustible y sus consecuencias para trabajadores y familias de ingresos medios. El asunto adquiere especial importancia política cuando faltan pocas semanas para las elecciones de mitad de mandato.
Trump resta importancia al aumento
Durante un acto de campaña celebrado el miércoles en Carolina del Norte, Trump reconoció que los estadounidenses están pagando más por los combustibles, pero sostuvo que se trata de un costo relativamente reducido frente a lo que su administración considera los objetivos estratégicos de la guerra con Irán.
El mandatario describió el aumento como un “precio muy barato que pagar” por lo conseguido en el conflicto y afirmó que aceptaría incluso un incremento mayor. Trump sostiene que la acción militar estadounidense ha sido necesaria para impedir que Irán consiga un arma nuclear.
Sin embargo, el precio promedio nacional de la gasolina alcanzó el viernes US$4.48 por galón, según datos de AAA citados por AP. Eso representa un incremento aproximado de 17 centavos en apenas una semana, 40 centavos durante el último mes y US$1.27 frente al precio registrado un año antes.
El comportamiento resulta particularmente sensible porque los precios normalmente tienden a moderarse en esta época del año, después del período de mayor demanda de combustibles asociado al verano estadounidense.
El estratega republicano Chris Wilson explicó a AP que la gasolina tiene una particular importancia electoral porque constituye uno de los indicadores económicos que los ciudadanos pueden observar directamente varias veces por semana. Cada visita a una estación coloca el precio frente al consumidor, lo que convierte cualquier incremento pronunciado en una experiencia inmediata.
Descontento también entre votantes de Trump
La preocupación no está limitada a los demócratas. AP entrevistó a varios estadounidenses que votaron por Trump y que ahora expresan decepción por el rumbo de la economía, aunque algunos aseguran que continuarán apoyando a candidatos republicanos.
En Mesa, Arizona, el carpintero Dan Lloyd, de 63 años y votante de Trump, pagaba US$4.39 por galón para abastecer su camioneta cuando manifestó su descontento. Lloyd cuestionó que, pese a las expectativas creadas sobre una mayor disponibilidad de petróleo y combustibles, los consumidores continúen absorbiendo los costos derivados de la gasolina, los alimentos y las tasas de interés.
Pese a esas críticas, Lloyd dijo que espera votar nuevamente por los republicanos en las elecciones legislativas.
Una posición diferente expresó Kristin Jimenez, una pequeña empresaria de 52 años residente en Edinburg. Aunque también piensa votar republicano, sostuvo que los precios actuales de la gasolina no constituyen un factor determinante en su decisión electoral y recordó que Estados Unidos ha experimentado períodos de combustibles costosos bajo gobiernos de ambos partidos.
En Michigan, Garth Johnson, de 35 años, enfrenta un problema distinto. Su negocio de limpieza utiliza varios vehículos a gasolina y una máquina que funciona con diésel. Cuando habló con AP estaba pagando US$6.79 por galón de diésel.
Johnson votó por Trump, pero afirmó que todavía no sabe qué hará en noviembre. Aunque dijo valorar algunas decisiones del presidente, señaló que debe enfrentar las consecuencias económicas en su vida cotidiana.
Otros votantes responsabilizan directamente al Gobierno
Entre demócratas e independientes entrevistados por AP, las críticas fueron más contundentes.
En Virginia, donde ya comenzó la votación anticipada, el ingeniero Alan Johnson, de 60 años, dijo después de votar por candidatos demócratas al Senado y la Cámara de Representantes que considera necesario cambiar el rumbo ante la escalada de los precios de los combustibles.
En Raleigh, Carolina del Norte, la profesora Brittney Bivins, de 45 años y quien se identifica como independiente, señaló que el encarecimiento de la gasolina refuerza su percepción de que el Gobierno no está atendiendo adecuadamente las preocupaciones económicas de las familias.
Mientras tanto, en Lansing, Michigan, Rina Risper pagó US$50 por apenas ocho galones de gasolina premium. La mujer dijo que el costo la obligaba a reconsiderar incluso pequeños gastos cotidianos y expresó preocupación porque los aranceles impulsados por Trump puedan incrementar todavía más el costo de vida.
Encuestas muestran creciente preocupación económica
Los testimonios recogidos por AP coinciden con varios indicadores de opinión pública.
Una encuesta de Fox News citada en el reportaje encontró que 61% de los votantes considera los precios de la gasolina un problema importante para su hogar, frente al 48% que opinaba de esa manera dos años antes.
El mismo estudio encontró que 63% considera que la administración Trump ha empeorado la economía, frente al 52% que sostenía esa posición en septiembre de 2025. Incluso una cuarta parte de los republicanos consultados dijo que el Gobierno ha deteriorado la situación económica.
Los costos sanitarios también preocupan: 52% los considera un problema importante, frente al 44% de 2024. Vivienda, alimentos e inflación continúan igualmente entre las principales preocupaciones económicas.
¿Cómo está actualmente la valoración de Trump?
Los principales sondeos nacionales recientes muestran diferencias según metodología y población encuestada, pero coinciden en registrar más desaprobación que aprobación.
La encuesta Reuters/Ipsos publicada el 14 de septiembre situó la aprobación de Trump en 35%, frente al mínimo de 33% registrado anteriormente. Ese mismo estudio encontró una ventaja de los demócratas de 44% a 37% sobre los republicanos cuando se preguntó a los entrevistados qué partido apoyarían para el Congreso.
El seguimiento más reciente de AP-NORC sitúa en 33% la aprobación general del desempeño presidencial y en 66% la desaprobación. En materia económica, aproximadamente un tercio aprueba la gestión de Trump y dos tercios la desaprueban.
Gallup, por su parte, registró en septiembre una aprobación de 40% y una desaprobación de 56%. La cifra de aprobación se mantuvo igual que las mediciones de junio y agosto y por encima del 37% registrado por Gallup en julio.
Una encuesta nacional de Quinnipiac University, publicada el 10 de septiembre y realizada entre votantes registrados, encontró 33% de aprobación y 59% de desaprobación. Sobre la economía específicamente, 32% aprobó el desempeño del presidente y 65% lo desaprobó.
Quinnipiac encontró además que solamente 29% aprobaba la gestión de Trump respecto a Irán, frente a 65% que la desaprobaba.
Las cifras no son directamente intercambiables: Reuters/Ipsos, AP-NORC, Gallup y Quinnipiac emplean muestras, períodos de levantamiento y metodologías diferentes. Sin embargo, las mediciones recientes consultadas muestran que la aprobación nacional de Trump se encuentra aproximadamente entre un tercio y cuatro de cada diez estadounidenses, dependiendo del sondeo.
Economía y guerra convergen antes de las legislativas
El problema para los republicanos es que la guerra con Irán y el costo de vida han comenzado a converger como asuntos políticos. El conflicto ha afectado los suministros internacionales de petróleo y contribuido al aumento de los precios energéticos, mientras las familias estadounidenses continúan preocupadas por alimentos, vivienda, atención sanitaria y tasas de interés.
El incremento del petróleo también ha añadido presión inflacionaria en momentos en que la Reserva Federal mantiene una política monetaria restrictiva. Esta semana, el banco central estadounidense elevó nuevamente su tasa de interés de referencia ante la persistencia de la inflación y la fortaleza de la actividad económica.
Para Trump, que durante sus campañas colocó la reducción del costo de vida y de los combustibles entre sus principales mensajes económicos, el encarecimiento de la gasolina plantea una contradicción que sus adversarios intentan explotar de cara a las elecciones de mitad de mandato.
La votación anticipada ya comenzó en Virginia y mediante mecanismos de voto ausente en otros estados. Las elecciones del 3 de noviembre determinarán el control del Congreso durante los dos últimos años del actual mandato presidencial.
AP señala que históricamente el partido que controla la Casa Blanca suele sufrir pérdidas en las elecciones de mitad de mandato. En 2026, a ese antecedente se añaden el descontento por el costo de vida, las opiniones divididas sobre la guerra con Irán y los actuales niveles de aprobación presidencial.
En Edinburg, Martinez resumió la distancia que percibe entre las afirmaciones de la Casa Blanca sobre la fortaleza económica y la experiencia de trabajadores como él: en las pequeñas comunidades, explicó, lo que muchas familias encuentran diariamente son dificultades para cubrir sus gastos.
La evolución de los precios del combustible durante las próximas semanas será, por tanto, uno de los indicadores económicos observados de cerca en la recta final hacia las elecciones legislativas estadounidenses.
Con información de AP
