
Guerras de Irán, Gaza, Líbano y Yemen dominan la agenda de líderes de Oriente Medio en la ONU
Nueva York, 22 sept..– Los líderes de Oriente Medio se reúnen esta semana en Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas, mientras tres años de guerras y enfrentamientos regionales continúan sin mostrar señales claras de una solución.
La guerra entre Estados Unidos e Irán, la reanudación de los combates en Yemen y las operaciones militares israelíes contra Hamás en la Franja de Gaza y Hezbolá en Líbano figuran entre los principales temas de las reuniones diplomáticas.
El presidente estadounidense Donald Trump, cuyo gobierno todavía busca una salida a la guerra con Irán después de más de seis meses de hostilidades, tiene previsto reunirse con representantes de los países árabes del golfo Pérsico.
Sin embargo, no se espera un encuentro entre Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la breve visita que este realizará a Nueva York, una situación que refleja las tensiones existentes entre los dos aliados.
Presidente iraní expresa desconfianza ante nuevas negociaciones
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, adoptó un tono desafiante antes de abordar en Teherán el avión que lo trasladaría a Nueva York para participar en la Asamblea General.
Pezeshkian acusó a Estados Unidos de bloquear las posibles salidas diplomáticas con el propósito de obligar a la población iraní a rendirse, después de no haber logrado ese objetivo mediante las operaciones militares.
El mandatario sostuvo que los iraníes desconfían de una nueva ronda de conversaciones debido a que su país fue atacado en dos ocasiones por Estados Unidos e Israel mientras se desarrollaban negociaciones.
Las declaraciones reflejan los obstáculos que enfrenta cualquier intento de reactivar el diálogo entre Washington y Teherán. Aunque ambas partes han ofrecido señales limitadas sobre una posible negociación, no existe hasta el momento una reunión formalmente anunciada entre sus respectivos presidentes.
Trump inició junto con Israel la guerra contra Irán el pasado 28 de febrero. Más de seis meses después, el conflicto continúa afectando la seguridad regional, los mercados petroleros y el tránsito marítimo por rutas esenciales para el comercio internacional.
Países del golfo reclaman el cese de los ataques
El Consejo de Cooperación del Golfo pidió a Irán y a los grupos aliados de Teherán detener los ataques contra los Estados árabes de la región y permitir la libre navegación por dos puntos marítimos fundamentales: el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab el-Mandeb.
El secretario general del organismo, Jasem Mohamed Albudaiwi, advirtió que las interrupciones del tránsito por ambas rutas han sacudido los mercados petroleros y alterado las cadenas mundiales de suministros, provocando consecuencias económicas que trascienden Oriente Medio.
El estrecho de Ormuz constituye una de las principales rutas para las exportaciones de petróleo y gas del golfo Pérsico, mientras que Bab el-Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y representa un paso esencial para los buques que utilizan el canal de Suez.
Las alteraciones en esos puntos estratégicos han generado preocupación entre los gobiernos y las compañías internacionales por sus posibles efectos sobre los precios de la energía, el transporte marítimo y la disponibilidad de mercancías.
Irán ha sostenido que los ataques contra bases estadounidenses en la región forman parte de su respuesta a las operaciones militares ejecutadas por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
Albudaiwi formuló sus declaraciones durante una reunión con funcionarios suizos celebrada al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Trump tiene previsto reunirse en Nueva York con dirigentes y altos funcionarios de los seis países integrantes del Consejo de Cooperación del Golfo: Arabia Saudí, Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Omán.
Las conversaciones estarán concentradas en el futuro de la guerra con Irán, las amenazas contra los países de la zona y los recientes ataques realizados por los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán.
Netanyahu no se reunirá con Trump
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien inició junto con Estados Unidos la guerra contra Irán, también viajará a Nueva York, pero su visita tendrá una duración inferior a 24 horas.
No se espera que Netanyahu se reúna con Trump durante su permanencia en la ciudad. El presidente estadounidense deberá encontrarse en Washington con el mandatario chino Xi Jinping mientras el gobernante israelí participa en las actividades de las Naciones Unidas.
La ausencia de una reunión entre ambos dirigentes se produce en momentos en que las relaciones entre Washington e Israel muestran signos de distanciamiento, pese a la histórica alianza entre los dos países.
Netanyahu también enfrenta presiones políticas internas ante la proximidad de elecciones en Israel y crecientes críticas internacionales por las operaciones militares de su gobierno en Gaza y Líbano.
El primer ministro tiene previsto pronunciar un discurso ante la Asamblea General de la ONU, una intervención que podría provocar protestas y nuevas manifestaciones de rechazo por el elevado número de víctimas y la destrucción ocasionada por las campañas militares israelíes.
Ataques en Yemen dejan seis civiles muertos
En Yemen, al menos seis civiles murieron y otros ocho resultaron heridos durante bombardeos atribuidos a la coalición encabezada por Arabia Saudí contra la ciudad portuaria de Mokha, controlada por los rebeldes hutíes.
La información fue difundida por la agencia de noticias Saba, vinculada con el movimiento hutí, que precisó que entre las víctimas mortales se encontraban dos niños y una mujer. Entre los heridos también figuraban un menor y una mujer.
Arabia Saudí respalda al gobierno de Yemen reconocido internacionalmente en la prolongada guerra civil contra los hutíes, una organización apoyada por Irán.
Los rebeldes desarrollaron durante las últimas semanas una rápida ofensiva que les permitió apoderarse de Mokha y ampliar su control sobre la costa yemení del mar Rojo, dejando a las fuerzas gubernamentales en una posición defensiva.
La captura de esa ciudad portuaria y de territorios próximos al estrecho de Bab el-Mandeb incrementó la capacidad de los hutíes para amenazar una de las rutas comerciales más importantes del mundo.
Los rebeldes también han reivindicado ataques con drones y misiles balísticos contra Riad, la capital saudí, y contra instalaciones energéticas situadas en la costa del mar Rojo.
El conflicto yemení comenzó en 2014, cuando los hutíes tomaron Saná, la capital del país. Arabia Saudí intervino al año siguiente al frente de una coalición militar para apoyar al gobierno reconocido internacionalmente.
La guerra permaneció relativamente congelada desde 2022, pero volvió a intensificarse en julio, agravando una crisis humanitaria considerada entre las peores del mundo.
Potencias occidentales presionan a Irán por su respaldo a los hutíes
Estados Unidos y otras potencias occidentales han pedido a Irán que suspenda su apoyo a los hutíes, a quienes responsabilizan de aumentar la inestabilidad regional y amenazar el comercio mundial.
La ofensiva de los rebeldes ha aumentado la presión sobre Arabia Saudí, que enfrenta ataques contra su territorio mientras procura proteger sus instalaciones petroleras y otras infraestructuras estratégicas.
La situación también ha provocado preocupación por la disponibilidad de sistemas de defensa antiaérea y de interceptores para responder a los drones y misiles lanzados desde Yemen.
Los hutíes, entretanto, han advertido a otros países que no se sumen a las operaciones militares saudíes. El movimiento asegura que no tiene intención de atacar embarcaciones estadounidenses, excepto aquellas que mantengan vínculos con Arabia Saudí.
Estados Unidos y los rebeldes ratificaron mediante conversaciones indirectas realizadas con la mediación de Omán un acuerdo alcanzado en 2025, bajo el cual los hutíes se comprometieron a no atacar buques estadounidenses a cambio del cese de los bombardeos de Washington contra sus posiciones.
No obstante, el movimiento mantiene sus operaciones contra Arabia Saudí y controla cada vez más territorio en la costa occidental de Yemen, fortaleciendo la influencia regional de Irán.
Estados Unidos e Irak abordan el desarme de las milicias
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reunió en Nueva York con el primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, para conversar sobre las relaciones entre Estados Unidos e Irak y los esfuerzos de Bagdad para desarmar a las milicias apoyadas por Irán.
Ambos funcionarios coincidieron en la importancia de que Irak desmantele a las organizaciones armadas consideradas terroristas por Washington, impida ataques desde su territorio y ejerza plenamente su soberanía.
El gobierno iraquí ha tratado de colocar bajo el control del Estado las armas de los diferentes grupos armados, algunos de los cuales mantienen estrechos vínculos políticos, ideológicos y militares con Teherán.
Sin embargo, el proceso enfrenta una fuerte resistencia. Aunque varias facciones han aceptado cooperar con las autoridades, otras se niegan a entregar sus armas o condicionan cualquier desmovilización a la retirada completa de la influencia estadounidense.
Las dificultades obligaron a extender los plazos originalmente contemplados para completar el desarme. El gobierno iraquí pretende desarrollar el proceso mediante el diálogo para evitar un enfrentamiento militar interno.
La presencia de esas milicias constituye uno de los principales desafíos políticos y de seguridad para Irak, especialmente en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán y de las divisiones provocadas por el conflicto en toda la región.
La confluencia de las guerras en Irán, Gaza, Líbano y Yemen coloca nuevamente a Oriente Medio en el centro de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Aunque los líderes regionales mantendrán numerosas reuniones en Nueva York, las posiciones enfrentadas, la desconfianza entre los gobiernos y la expansión de los conflictos reducen las expectativas de avances diplomáticos inmediatos.
Con información de AP
