
Haití intensifica ofensiva con tropas salvadoreñas mientras jefe de banda pide mediación de la ONU
PUERTO PRÍNCIPE, 3 de noviembre de 2026.— Las fuerzas de seguridad haitianas, apoyadas por militares salvadoreños, intensificaron las operaciones contra las bandas armadas en la periferia de la capital, mientras continúa sin confirmarse el paradero de cuatro técnicos militares de El Salvador desaparecidos desde el 18 de octubre.
En medio de los enfrentamientos, el jefe de la banda 400 Mawozo solicitó la mediación de Naciones Unidas para abrir un diálogo con las fuerzas internacionales.
La nueva ofensiva se concentra en sectores de la llanura de Cul-de-Sac, al noreste de Puerto Príncipe. Los reportes disponibles señalan al menos diez presuntos integrantes de bandas muertos en los enfrentamientos recientes, aunque no existe un balance independiente y consolidado de todas las víctimas de esta fase de las operaciones.
La Policía Nacional de Haití anunció el lunes una amplia intervención en esa zona con apoyo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), incluidos soldados salvadoreños. El despliegue representa una ampliación de las acciones de seguridad y búsqueda después de los patrullajes realizados desde finales de octubre.
Muertos en operaciones distintas
A los reportes sobre diez presuntos pandilleros fallecidos se suma un comunicado policial que informó de aproximadamente 20 miembros de bandas muertos durante una operación realizada el jueves 29 de octubre en Arcahaie, al noroeste de la capital.
Las cifras corresponden a lugares y actuaciones diferentes. No constituyen un balance general verificado de la ofensiva ni permiten establecer cuántos civiles han muerto o resultado heridos. La falta de acceso seguro a las zonas de combate dificulta comprobar las denuncias y distinguir entre integrantes de grupos armados y habitantes ajenos a los enfrentamientos.
Como referencia del alcance nacional de la crisis, Naciones Unidas había contabilizado más de 5,700 personas muertas o heridas entre enero y mediados de septiembre. Ese registro combina fallecidos y lesionados y antecede a la actual escalada.
Una petición de diálogo bajo presión militar
Wilson Joseph, conocido como Lanmò San Jou y jefe de 400 Mawozo, pidió al secretario general António Guterres el envío de una delegación que facilite conversaciones. La solicitud plantea una mediación, sin que se haya anunciado un acuerdo para iniciar negociaciones.
El dirigente criminal sostiene que la respuesta militar puede desencadenar represalias contra la población. Su organización opera principalmente en Croix-des-Bouquets y está vinculada a secuestros y extorsiones. Estados Unidos ofrece hasta un millón de dólares por información que permita su captura, por su presunta participación en el secuestro de 17 misioneros en 2021.
La ONU confirmó haber recibido la carta, pero aclaró que ello no supone reconocer al remitente ni respaldar su contenido.
Continúa la búsqueda de los cuatro salvadoreños
Los cuatro aerotécnicos desaparecieron después de una emboscada en Santo, en Croix-des-Bouquets. Su vehículo blindado fue atacado e incendiado cuando regresaban de comprar alimentos. Las autoridades salvadoreñas informaron que lograron salir del automotor antes de perderse el contacto.
El Salvador desplegó más de 2,000 soldados, además de vehículos blindados y helicópteros. El presidente Nayib Bukele ha condicionado la retirada al rescate de sus compatriotas y sostiene que el objetivo de la misión es recuperarlos.
Joseph afirmó que los cuatro murieron, sin aportar pruebas. Esa declaración no constituye confirmación de su fallecimiento; el Gobierno salvadoreño mantiene que están vivos.
Tampoco el hallazgo previo de restos humanos permite establecer su destino: no se ha divulgado una identificación oficial que los vincule con los desaparecidos.
Denuncias y dudas sobre el alcance del despliegue
Bukele rechazó las acusaciones de bombardeos atribuidos a sus fuerzas y aseguró que los helicópteros de ataque llegaron el 29 de octubre, después de las fechas señaladas en algunas denuncias.
El tamaño del contingente también plantea interrogantes sobre su mando y sus reglas de actuación. La ONU indicó que la mayoría de los militares salvadoreños está fuera del mandato de la GSF.
Mientras prosiguen los operativos, la población permanece expuesta a combates, restricciones de movimiento y dificultades para acceder a servicios básicos. La violencia ha desplazado a cerca de 1.5 millones de personas, y la búsqueda de los militares se desarrolla dentro de una crisis de seguridad cuyo desenlace sigue abierto.
