
Hallan muerta a Josnely Álvarez en Navarrete; familiares reclaman justicia y el país recuerda otros menores desaparecidos
Navarrete, Santiago, 7 de octubre de 2026.— La búsqueda de Josnely Álvarez, de 13 años, terminó el martes con el hallazgo de su cuerpo en las inmediaciones del río Yaque del Norte, en la toma de agua de Pontón, municipio de Navarrete.
Entre lágrimas, sus familiares pidieron esclarecer las circunstancias de su muerte y reclamaron al presidente Luis Abinader que el caso no quede impune.
Comunitarios localizaron el cadáver alrededor de las 11:40 de la mañana y notificaron a las autoridades. Según el reporte de medios de prensa, los investigadores llegaron aproximadamente una hora después y permanecieron en el lugar hasta las 2:38 de la tarde, cuando se efectuó el levantamiento.
El cuerpo fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), donde los estudios correspondientes deberán determinar la causa del fallecimiento y aportar elementos para reconstruir lo sucedido.
Entre el sector Capilla, donde habría ocurrido el ataque investigado, y Pontón, donde apareció el cadáver, existe una distancia aproximada de diez kilómetros por carretera.
Las autoridades manejan como hipótesis que la corriente arrastró el cuerpo después de que la adolescente presuntamente se lanzara al río mientras intentaba escapar de una agresión con arma blanca.
Por el caso permanece detenido Edwin Reynaldo Rodríguez, señalado como presunto responsable del ataque. Las circunstancias de la muerte y su eventual responsabilidad penal continúan bajo investigación.
Los reportes sobre el hallazgo sitúan la desaparición vinculada al incidente en la madrugada del domingo anterior. La referencia al “domingo 4 de agosto” que aparece en el texto original presenta una inconsistencia con la cronología de los hechos divulgados en octubre.
Bryan Almonte, uno de los jóvenes que participaban en la búsqueda, encontró el cuerpo. Explicó que entró al agua junto con otro compañero para recuperarlo y manifestó sentirse profundamente afectado por lo ocurrido y por el sufrimiento de la familia, con la que mantiene cercanía.
“Me siento triste por los familiares que son allegados a mí, pero gracias a Dios la encontramos”, expresó.
El hallazgo dio paso a los reclamos de justicia. Nataly Álvarez, tía de Josnely, pidió públicamente la intervención del presidente Abinader para que las investigaciones avancen y quien resulte responsable enfrente las consecuencias legales.
“Señor presidente, ayúdanos. Ahora ayúdanos, que no se quede impune la muerte de mi sobrina”, clamó.
La pariente insistió en que la familia teme que el señalado agresor pueda recuperar la libertad. También aludió a una supuesta liberación anterior, afirmación recogida en su testimonio, y pidió fortaleza para enfrentar la pérdida.
En el hecho también figura como víctima otra adolescente, de 16 años, cuya identidad se mantiene protegida y que fue identificada con el nombre ficticio de María en el reporte original. La joven aparece en imágenes abordando la motocicleta conducida por el hombre detenido.
Según familiares de Josnely, la adolescente había permanecido durante dos días en la vivienda de Marielys Álvarez, tía de la fallecida, donde compartió con ella.
Marielys explicó que la joven había dado a luz recientemente y que, aunque la recibió en su casa, no podía mantenerla allí por un período prolongado. Después del incidente, la adolescente recibió asistencia médica en un centro de salud de Santiago.
De acuerdo con la tía, posteriormente fue llevada a la vivienda de unos familiares y se encontraba fuera de peligro.
Minutos antes de conocerse el hallazgo del cuerpo, Nelissa Álvarez, madre de Josnely, y Marielys habían pedido respeto ante los cuestionamientos surgidos sobre el cuidado de la menor. Ambas solicitaron que la atención se concentrara en encontrarla y esclarecer el caso.
Su madre la recordó como una niña alegre, a quien le gustaba bailar y compartir con otras personas. Visiblemente afligida, mostró en su teléfono un video de su hija grabado para TikTok.
“Ella era una niña alegre, le gustaba bailar y relajar, pero no se metía con nadie”, relató Nelissa.
Marielys explicó que Josnely había vivido con ella durante el último año y mantenía una relación cercana con su hija de 12 años. Según contó, ambas jugaban juntas y la adolescente también colaboraba en las tareas domésticas y en el cuidado de sus primos más pequeños.
La tía destacó que Josnely se interesaba por darles de comer y atenderlos, y que lo hacía con cariño. Sus recuerdos reflejan el dolor de una familia que, después de participar en la búsqueda, espera ahora los resultados forenses y el avance de las investigaciones.
La muerte de Josnely vuelve a poner en primer plano otros casos de menores desaparecidos en República Dominicana, algunos de los cuales seguían sin resolverse en los últimos reportes disponibles, pese a los operativos de búsqueda y las diligencias de las autoridades.
Entre ellos figura Brianna Genao Rosario, de tres años al momento de desaparecer, cuyo paradero se desconoce desde el 31 de diciembre de 2025, cuando fue vista por última vez en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert, Puerto Plata. En septiembre, su madre, Yessica González, volvió a reclamar respuestas sobre lo ocurrido con su hija.
La búsqueda de Brianna incluyó operativos terrestres y aéreos, drones del Sistema 9-1-1 y la incorporación de especialistas del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI), así como unidades caninas. La Policía Nacional informó en enero que el trabajo se desarrollaba en coordinación con el Ministerio Público y otros organismos. Policía Nacional de la República Dominicana
Otro caso es el de Roldany Calderón, desaparecido el 30 de marzo de 2025, cuando tenía tres años, en Los Tablones, distrito municipal de Manabao, Jarabacoa. Al cumplirse un año de su desaparición, medios nacionales documentaron que todavía no existían respuestas concluyentes sobre su paradero y que sus familiares continuaban reclamando avances.
También permanece en la memoria pública el caso de Liz María Sánchez, de nueve años, desaparecida en el ensanche Isabelita, Santo Domingo Este, en 2020.
Su cuerpo no fue recuperado durante las búsquedas en el mar Caribe, aunque posteriormente se produjo una condena de 30 años de prisión contra el hombre acusado de secuestrarla, agredirla sexualmente, matarla y ocultar su cadáver.
Estos casos tienen circunstancias distintas, pero comparten el sufrimiento de familias que han esperado respuestas sobre sus hijos. En Navarrete, los parientes de Josnely aguardan que los estudios del Inacif y las investigaciones permitan establecer lo ocurrido y que, una vez determinadas las responsabilidades, se haga justicia.
