
Hombre señalado por matar a su expareja Aurelina Valdez en Yamasá se entrega a la Policía
MONTE PLATA, 23 agosto.– La muerte de Aurelina Valdez García, una joven madre de tres hijos, ha causado consternación en comunidades del municipio de Yamasá, donde fue atacada a tiros presuntamente por su expareja, Inosencio Belén González, conocido como “Cristian el Piñero” o “Rey”, quien posteriormente se entregó a las autoridades.
El hecho ocurrió la noche del jueves en la vivienda de la madre de Aurelina, en la zona de La Colorada-Cuesta del Jobo, en Yamasá. De acuerdo con familiares, la joven había acudido, como acostumbraba cada jueves, a buscar a su progenitora para llevarla a la iglesia cuando se produjo el ataque.
Belén habría llegado al lugar y disparado contra ambas mujeres. Aurelina murió en la vivienda, mientras su madre, Primitiva García de los Santos, de 53 años, recibió un disparo en un brazo y fue trasladada a un centro hospitalario.
La víctima, de 29 años según reportes de medios locales, dejó en la orfandad a tres niños de 10, 8 y 3 años, ninguno de ellos hijo del hombre señalado como su agresor.
Familiares, amigos y vecinos describieron a Aurelina como una mujer trabajadora, alegre y emprendedora, que mantenía un pequeño puesto de venta de víveres y verduras y ocasionalmente preparaba desayunos para obtener ingresos y sostener a sus hijos.
Personas cercanas aseguraron que Aurelina había terminado recientemente la relación que sostuvo durante varios meses con Belén González.
Según esos testimonios, la relación estuvo marcada por los celos y actitudes posesivas y, después de la separación, el hombre presuntamente continuó persiguiéndola. Una amiga de la víctima afirmó incluso que había recibido amenazas de muerte si decidía abandonarlo.
Tras permanecer prófugo, Belén González, de 47 años, se entregó el sábado en la División de Investigación Criminal (Dicrim) de Cotuí.
La Policía informó que al momento de su entrega le fue ocupado un revólver Smith & Wesson, negro y plateado, con empuñadura de madera, además de cuatro cápsulas. El arma quedó en poder de las autoridades como parte de las investigaciones.
El detenido ofreció su propia versión del episodio y alegó que no tuvo intención de provocar la muerte de Aurelina, declaraciones que deberán ser contrastadas por los investigadores con las evidencias y testimonios recopilados.
